Cuando los funerales se convierten en los mejores desfiles de moda
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DEAD CARPET

Cuando los funerales se convierten en los mejores desfiles de moda

Reflexionamos acerca de si las marcas han de convertir los funerales en desfiles de moda. ¿Los medios podemos valorar los looks? ¿Pueden las firmas emplear los diseños lucidos en ellos como arma publicitaria?

placeholder Foto: Irina Shayk, Bella Hadid y Joan Smalls. (Getty)
Irina Shayk, Bella Hadid y Joan Smalls. (Getty)

“Muchos creen que un funeral es un evento casual, sin reglas. Eso no es así. Un funeral es el evento mundano de la alta sociedad por excelencia. Nunca deben olvidar que en un funeral... se actúa. Bonito. Bonito, pero prueba el otro”, le dice Jep a su novia Ramona en la película 'La gran belleza' mientras ella se prueba ropa para acudir a un funeral y el protagonista le explica cómo ha de comportarse. “La regla fundamental: iUno nunca debe llorar en un funeral! Porque no hay necesidad de robarle la actuación del dolor a la familia. Esto no está permitido. iPorque es inmoral!”, le indica.

placeholder Imagen de 'La gran belleza'.
Imagen de 'La gran belleza'.

Por más que el llanto sea contenido, en ocasiones la moda, de manera involuntaria, atrae todas las miradas. Pongamos un mediático ejemplo. El funeral de Philip Seymour Hoffman congregó a diversos rostros conocidos de Hollywood, pero, de alguna forma, el titular no fue el cúmulo de actrices y actores, sino una polémica en la que Amy Adams y Valentino se vieron involucrados.

placeholder Amy Adams y Darren Le Gallo. (EFE)
Amy Adams y Darren Le Gallo. (EFE)

Un día después, los periodistas de moda de todo el mundo recibieron un insólito email. ¿El asunto a tratar? Amy Adams, coprotagonista junto al fallecido de ‘The Master’, había lucido un bolso de Valentino. La noticia era acompañada de dos fotografías tomadas a las afueras del funeral. El escándalo se desató y medios como 'The New York Post' publicaron una imagen de Adams con su bolso acompañado de un titular repleto de ironía: 'Dead Carpet'. Pronto Mona Swanson, la que era vicepresidenta de comunicación de Valentino USA, tuvo que mandar una disculpa pública: “Sentimos profundamente haber mandado esas imágenes en las que Amy Adams luce un bolso de Valentino a los medios… No sabíamos que las fotografías habían sido tomadas cuando acudía al funeral de Philip Seymour Hoffman. Ha sido un error y pedimos perdón de parte de nuestro equipo de relaciones públicas a Amy Adams, que no sabía nada al respecto”.

placeholder Daphne Guinnes llega al funeral de Alexander McQueen. (EFE)
Daphne Guinnes llega al funeral de Alexander McQueen. (EFE)

Sin embargo, hay funerales destinados a convertirse en un desfile de moda en el que sus asistentes saben que sus looks importan. La eterna duda de qué llevar a un funeral, en este contexto, carece de sentido. Ese fue el caso de la despedida de Alexander McQueen, que congregó a personajes de la talla de Anna Wintour, Kate Moss y Naomi Campbell, y en el que no faltó una impresionante actuación de Björk vestida con una creación del diseñador confeccionada con madera y plumas, un look con el que el funeral parecía el festival de Coachella. Daphne Guinness, una de las mejores amigas de McQueen, apareció con un imponente look con una interminable y etérea capa procedente de la colección 2002 del diseñador que recordaba a uno de los más impactantes de la película con la que hemos comenzado el texto.

placeholder Kate Moss, en el funeral de Alexander McQueen. (EFE)
Kate Moss, en el funeral de Alexander McQueen. (EFE)

Guinness lo combinó con unos impresionantes tacones de McQueen, cuyas creaciones imposibles dentro del mundo del calzado fueron parte de su legado. Los tacones vertiginosos parecían ser obligatorios en el funeral (Carine Roitfeld dio color con sus sandalias satinadas violetas) y los medios no dudaron en cubrir el funeral como si se tratara de una alfombra roja, porque así lo habría deseado el diseñador.

placeholder Irina Shayk, Bella Hadid y Joan Smalls, en CR Runaway. (Getty)
Irina Shayk, Bella Hadid y Joan Smalls, en CR Runaway. (Getty)

Los funerales no son un escenario ajeno a los desfiles, que en diversas ocasiones retoman sus máximas para ponerlas en práctica en clave fashionista. De hecho, el show organizado por Roitfeld contó en una de las salidas con las supermodelos Irina Shayk, Bella Hadid y Joan Smalls ataviadas de Mugler Archive emulando un funeral, y Jean Paul Gaultier dijo adiós a cincuenta años sobre la pasarela con un funeral-a-porter en el que Boy George rindió homenaje al diseñador mientras una modelo se encontraba en un ataúd… Vestida de la marca, por descontado.

placeholder Imagen de 'La gran belleza', que bien podría formar parte de la despedida a McQueen.
Imagen de 'La gran belleza', que bien podría formar parte de la despedida a McQueen.

No es de extrañar que, en ocasiones, la moda y los funerales caminen de la mano. En la exposición 'Death Becomes Her: A Century of Mourning Attire', celebrada en el neoyorquino Metropolitan Art, se explotan las conexiones entre la pérdida y el glamour. “El vestido de despedida absorbe los detalles de la moda contemporánea, la silueta e incluso los modos. Aunque las revistas de moda y los libros de protocolo señalan que los looks de luto han de ser una versión simplificada de la moda del momento, muchas mujeres lo ignoran al apostar por diseños que mantienen todos los detalles de la alta moda”, explica la curadora Jessica Regan a BBC Culture. Matthew Storey, curador de Historic Royal Palaces, contó a 'The Telegraph' de dónde proviene el dress code de luto actual. "La moda de luto ha formado parte de la cultura europea de la realeza durante siglos, pero alcanzó su punto álgido en el siglo XIX a causa de la influencia de la reina Victoria, que estableció un estándar para que el resto de la sociedad lo siguiera. Cuando su querido marido murió en 1861, abandonó los ropajes coloridos que le habían acompañado en su vida de casada y, junto con el resto de la corte real, adoptó un ropaje negro como símbolo de pena y de dolor".

placeholder Iggy Azalea.
Iggy Azalea.

Sin embargo, cuando la alta moda entra en juego, las normas se desdibujan. El funeral de Gianni Versace contó con unos looks tan llamativos que el reverendo Rev Angelo Majo comenzó sus palabras diciendo: “Estamos aquí reunidos por un acto de fe, no por un desfile”. Eso es lo que los medios hemos de tener en cuenta a la hora de tratar los funerales, y no los que asisten a ellos, pues son los conocedores no solo de las normas internas, sino de los deseos del fallecido.

Alexander McQueen Jean Paul Gaultier Naomi Campbell
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