Gigi Hadid lleva los vaqueros del momento y se declara una fan del rojo de la temporada
El look no busca reinventar nada. Pero tampoco lo necesita. Ajusta varias piezas que estaban ahí en su armario y las hace funcionar juntas sin demasiado esfuerzo
Las cámaras han podido capturar a Gigi Hadid llegando al hotelThe Plaza, en Nueva York, para rodar una campaña y lo hace con algo que ahora mismo interesa bastante más que cualquier estilismo imposible: ropa que funciona.
Porque si lo desglosas, puedes conocer mejor su personalidad, la que define realmente a esta chica: vaqueros bootcut de Tommy Hilfiger, ese corte ligeramente acampanado que vuelve sin hacer demasiado ruido, mocasines con tacón ancho, también de la firma de la que es embajadora desde hace años, un cárdigan rojo de Calvin Klein y un bolso tote grande de Sézane. Ya está. Pero claro, el tema no es qué lleva, sino cómo encaja todo.
El denim aquí es clave. Durante años hemos pasado del pitillo al recto como si no hubiese más opciones, y ahora este tipo de silueta intermedia empieza a tener sentido otra vez. No es tendencia “gritada”, pero sí bastante lógica: estiliza, alarga pierna y, sobre todo, funciona muy bien con zapato cerrado. No es casualidad que vaya con mocasín.
El zapato, de hecho, dice bastante del momento. Ese tacón ancho, cómodo, casi híbrido entre plano y elevado, es justo lo que muchas marcas están empujando ahora. No es el mocasín clásico plano ni tampoco un tacón al uso. Es otra cosa, más práctica, más de ciudad real.
Arriba es donde el look se coloca. El cárdigan rojo, abotonado, con ese punto ligeramente ajustado, cambia completamente la lectura. Porque podría ser un básico más, pero el color no lo permite. Es un rojo que roza el coral bastante intenso, sin matices “bonitos”, que corta con todo lo demás.
La clave es que no intenta suavizarlo. Si metes ese rojo con prendas como estas destaca más que nunca. Aquí se mantiene porque el resto es bastante neutro y funcional. No hay voluntad de hacerlo más femenino de la cuenta, ni más sofisticado.
Luego está el bolso. Grande, marrón, de ante sin rigidez. Otro gesto bastante claro: el mini bag empieza a quedarse corto para según qué planes. Vuelve la idea de llevar un tote que realmente sirva para algo. No es nuevo, pero cada vez se ve más.
Y las gafas, quizá lo más interesante. Gigi llevaba tiempo muy asociada a las gafas pequeñas, muy estética Miu Miu, muy “clean”. Aquí cambia completamente. Se va a un formato oversize, oscuro, casi más setentero o incluso con ese punto de celebrity de los 2000.
No es solo una cuestión estética. También hay algo de cambio de tono más informal, más 'esta soy yo'.
Las cámaras han podido capturar a Gigi Hadid llegando al hotelThe Plaza, en Nueva York, para rodar una campaña y lo hace con algo que ahora mismo interesa bastante más que cualquier estilismo imposible: ropa que funciona.