El joyero Ignacio de Pilar presenta 'A tu vera' junto a Inés Domecq: "La aristocracia y los gitanos en Jerez somos familia"
Inés Domecq lanza su nueva colección ´A tu vera´, inspirada en los gitanos de Jerez, con las joyas de Ignacio del Pilar como cómplice creativo de un diálogo entre raíces y contemporaneidad
El joyero Ignacio de Pilar en una imagen de la nueva campaña de IQ ´A tu vera´. (Álvaro Medina)
“El señorito de Jerez está loco por echar unas pataítas por bulerías y cantar; y el gitano de Jerez, si usted lo ve el día del Prendimiento —una de las estampas más identitarias del Miércoles Santo jerezano—, quiere vestir igual que el señorito”. Ignacio Roldán Soto sonríe al decirlo. En Jerez todos le conocen como Ignacio de Pilar: gemólogo por el Instituto Gemológico Español, joyero de referencia para varias generaciones y, desde hoy, cómplice creativo de ´A tu vera´, la nueva colección de Inés Domecq.
Presentada apenas dos días después del Día Internacional del Pueblo Gitano,la campaña trasciende deliberadamente el marco de la moda para internarse en un territorio mucho más complejo y menos transitado: la intrahistoria sentimental, estética y social de los gitanos de Jerez.
De izquierda a derecha: Felipa del Moreno, Belén Roldán, Joselete de La Malleta, Fania Zarzana. En el centro la matriarca Moma Curra Soto, Curro Santos, la Junquera e hija de Moma Curra y a su izquierda Ignacio de Pilar. (Álvaro Medina)
Porque lo que Domecq ha hecho —y aquí Ignacio lo subraya con convicción casi solemne— no consiste en una apropiación superficial de códigos folclóricos ni en una estilización epidérmica de lo flamenco, sino en una inmersión profunda en un universo cuya densidad simbólica rara vez se ha abordado con semejante honestidad visual. “Inés no ha dado un paso; ha dado décadas”, sentencia él. Y en esa frase cabe toda una tesis sobre la colección.
La aparente distancia entre la aristocracia bodeguera y el linaje gitano jerezano —dos mundos que desde fuera podrían parecer antagónicos— se disuelve en cuanto se examina su verdadera genealogía afectiva. El punto de unión, insiste Ignacio, siempre ha sido el mismo: Jerez.
"Inés ha conseguido reflejar la raíz de una forma contemporánea"
El joyero jerezano Ignacio de Pilar, con sus joyas que acompañan la colección ´A tu vera´ de IQ. (Álvaro Medina)
Cuando habla de la relación histórica entre las grandes familias de Jerez y la comunidad gitana, Ignacio rehúye cualquier simplificación paternalista y la define como una alianza tejida sobre el respeto, la convivencia y una familiaridad orgánica que en pocos lugares de España se ha dado con semejante naturalidad. “Huberto Domecq ha tenido en su tonelería trabajando gitanos toda la vida. Mi abuelo tenía una cuadrilla entera. No solo les daban trabajo: les pedían opinión para las vendimias, les daban su sitio. Y luego llegaba don Álvaro Domecq y se sentaba a comerse una berza con ellos”. No habla de integración: habla de pertenencia.
"Esta campaña es un orgullo para los gitanos de Jerez"
De izquierda a derecha: Fania Zarzana, Felipa del Moreno, La Tía Juana, Moma Curra, la Junquera y Belén Roldán. (Álvaro Medina)
Quizá por eso la campaña de ´A tu vera´ posee una textura visual que desborda la lógica comercial para acercarse a una suerte de documento emocional o fresco antropológico. Moda, sí; pero también cine. Moda, sí; pero también memoria. En su capacidad para convertir la realidad en imagen sin despojarla de verdad, la pieza remite por momentos a la hondura documental de obras como ´La guitarra flamenca de Yerai Cortés´, galardonada con el Goya al mejor documental en 2025.
“Lo que ha hecho Inés es espectacular”, afirma Ignacio. “Y no habría sido posible sin la mano de Raúl Romero. Pero que una marca en el nivel en el que está ella decida hacer algo tan profundo, tan íntimo y tan real… y además traducirlo en contemporaneidad… para nosotros, como gitanos, es un orgullo. Porque refleja lo que somos hoy: mantenemos la raíz, la sangre, la raza cultural, pero somos también gente preparada, culta y plenamente contemporánea”.
"El rodaje fue un jaleo de Jerez real"
La Tía Juana levantando los brazos por bulerías. (Álvaro Medina)
Joselete de la Malleta, Fania Zarzana y Moma Curra. (Álvaro Medina)
La Tía Juana y la viva imagen del jaleo de jerez. (Álvaro Medina)
Entonces comienza a recitar nombres como quien enumera una genealogía sagrada: Francisco Carrasco, Navajita Plateá, Joselete de la Malleta, Curro Santos, La Felipa, La Junquera, la Tía Yoya, la Tía Curra, Fania Zarzana, Belén Roldán. No es una lista: es un árbol genealógico del duende.“La grabación fue exactamente eso que se ve: un jaleo de Jerez de verdad”, recuerda. “Álvaro Medina, el fotógrafo, también es paisano. Pero si todo encajó fue porque Inés entiende ese mundo desde dentro. Ahí se vio su sensibilidad y su amor por su tierra”. Entonces rememora una escena del rodaje que, en su relato, adquiere la condición de viñeta costumbrista de alta precisión social: las gitanas entrando en escena y Domecq saludando una por una con la ceremonia afectiva de quien conoce perfectamente los códigos de su tierra. “Moma Curra, ¿cómo está usted?”. Ignacio se detiene. Sonríe. “Eso es categoría”.
La Felipa del Moreno con colgantes de coral de Ignacio de Pilar vestidas de IQ junto a una modelo con un vestido de la colección ´A tu vera´. (Álvaro Medina)
Joselete de la Malleta, la modelo con vestido de la nueva colección de IQ y Curro Santos de ´Musho gitano´. (Álvaro Medina)
La Junquera con vestido de la nueva colección de IQ y joyas de coral de Ignacio de Pilar. (Álvaro Medina)
Y continúa: “Iba por Jerez con unas New Balance, un mono, una gabardina masculina de su tío Álvaro y un moño recogido. La gente la paraba por la calle y ella iba como una paisana más. Luego la ves en París, en la alta costura. Para mí, eso es exactamente la categoría: saber estar en ambos mundos sin impostura en ninguno”. Si la colección tiene un emblema cromático, ese es el coral. Y no por azar. “El coral es uno de mis símbolos de identidad”, explica Ignacio, “y es extraordinario cómo Inés ha conseguido reproducir las tres tonalidades fundamentales: mediterráneo, siciliano y napolitano”.
No es una elección meramente estética. En la iconografía ornamental del sur, el coral ocupa un lugar fronterizo entre la superstición, el lujo y la sacralidad. Aunque popularmente asociado al imaginario flamenco —pendientes, collares, lazos de bailaora—, su genealogía es mucho más antigua.
"La gente cree que el coral lo inventamos los flamencos"
Curro Carrasco de Navajita Platea con la guitarra en la mano con las joyas de Ignacio de Pilar: un sello con la inicial de Soto montado en diamantes. (Álvaro Medina)
La cuñada y mano derecha de Ignacio de Plata, Sofía Gómez Liaño. (Álvaro Medina)
“La gente cree que el coral lo inventamos los flamencos”, bromea. “Y es verdad que lo hemos hecho nuestro. Pero su origen simbólico es antiquísimo: ya aparece en el Antiguo Testamento. En Trapani, en Palermo, en Nápoles, el coral está en los altares, en los relicarios, en la imaginería sacra. En Trapani hay un Cristo Resucitado con coral en el pecho porque la rama de coral simboliza la vida”. No extraña, pues, que la alta joyería internacional lo haya venerado secularmente: desde Cartier hasta Tiffany & Co. o Van Cleef & Arpels, pasando por piezas de encargo para mujeres como Moza bint Nasser, jequesa de Catar.“La alta joyería siempre ha bebido del coral”, resume.
La matriarca Moma Curra Soto con joyas de Ignacio de Pilar. (Álvaro Medina)
Y en esa evocación encuentra otra vez la misma tesis que vertebra toda la campaña: “A Carmina podías verla en Marrakech con la dinastía alauí y, dos días después, en El Rocío con El Bari. Eso mismo pasa en Jerez: entre la aristocracia y los gitanos hay una familiaridad, una hermandad, una naturalidad que no he visto en ningún otro sitio. Solo quizá en Sevilla, con la relación que tenía la Duquesa de Alba con el mundo flamenco”.
Entonces todo cobra una coherencia casi narrativa entre las que dice son sus dos musas: Lola Flores e Inés Domecq. Dos nombres que, sobre el papel, podrían parecer procedentes de universos opuestos; dos mujeres que, observadas desde Jerez, pertenecen en realidad a una misma tradición estética y sentimental.
Curro Carrasco de Navajita Platea junto a la modelo que luce vestido de nueva colección de IQ ´A tu vera´. (Álvaro Medina)
A través de la mirada de Ignacio de Pilar —joyero, gitano de Jerez, nieto de una anticuaria gitana y de un gitano, como él mismo dice, ‘por los cuatro costados’— la colección A tu vera deja de ser únicamente una propuesta de moda para revelarse como lo que verdaderamente es: una cartografía emocional de la identidad jerezana. Porque cuando la moda se ejerce con inteligencia cultural, deja de limitarse a vestir cuerpos y comienza a narrar civilizaciones.Y pocas merecen ser contadas con tanta delicadeza como la de los gitanos de Jerez.
“El señorito de Jerez está loco por echar unas pataítas por bulerías y cantar; y el gitano de Jerez, si usted lo ve el día del Prendimiento —una de las estampas más identitarias del Miércoles Santo jerezano—, quiere vestir igual que el señorito”. Ignacio Roldán Soto sonríe al decirlo. En Jerez todos le conocen como Ignacio de Pilar: gemólogo por el Instituto Gemológico Español, joyero de referencia para varias generaciones y, desde hoy, cómplice creativo de ´A tu vera´, la nueva colección de Inés Domecq.