Carlota Casiraghi deslumbra en París con un vestido floral rebajado que ahora cuesta menos de 90 euros
Vestirse como la hija de Carolina de Mónaco nunca fue tan fácil. La aristócrata acudió al Longines Global Champions Tour de París con un diseño de la firma francesa Rouje que puede incorporarse fácilmente a cualquier armario este verano
Que Carlota Casiraghi es un icono de moda internacional no es nada nuevo, pero sí lo es poder vestirse como ella. La hija de Carolina de Mónaco sorprendió este fin de semana durante su asistencia al Longines Global Champions Tour de París, celebrado a los pies de la Torre Eiffel. En un evento estrechamente ligado a su biografía —la hípica ha sido una de sus grandes pasiones desde niña—, la aristócrata apostó por un estilismo aparentemente sencillo y asombrosamente accesible.
El vestido en cuestión se encuentra actualmente rebajado y cuesta menos de 90 euros, una circunstancia poco habitual tratándose de una de las grandes prescriptoras de estilo de la realeza europea. Para la cita ecuestre, la monegasca escogió un diseño de la firma francesa Rouje, la marca fundada por Jeanne Damas que se ha convertido en uno de los grandes referentes del chic parisino contemporáneo.
Se trata del modelo Gaia Noir, un vestido midi confeccionado en satén elástico con estampado floral Fleurs de Minuit, caracterizado por un fondo negro salpicado de delicadas flores en tonos rosas y verdes. La pieza, que originalmente tenía un precio de 183,66 euros, se encuentra actualmente con un descuento que la reduce hasta los 84,57 euros. Una promoción que permite acercarse, al menos estilísticamente, al armario de una mujer que suele alternar creaciones de Chanel, Saint Laurent o Gucci.
Reúne muchas de las claves que definen el estilo de Casiraghi: líneas depuradas, siluetas femeninas y un punto de sensualidad. El diseño presenta un pronunciado escote en U y amplios tirantes que se anudan al cuello, creando un favorecedor efecto halter. Además, su corte ceñido al cuerpo realza la figura sin resultar excesivo, mientras que el largo por debajo de la rodilla aporta la sofisticación.
La hija de Carolina de Mónaco decidió prescindir de complementos llamativos y dejó que el vestido acaparase toda la atención. Únicamente añadió unos pendientes de aro dorados y varios brazaletes rígidos en oro, dos accesorios minimalistas. Tampoco arriesgó en el terreno beauty, que elevó el look con la melena suelta, ligeramente ondulada, acompañada de un maquillaje natural en tonos rosados.
Que Carlota Casiraghi es un icono de moda internacional no es nada nuevo, pero sí lo es poder vestirse como ella. La hija de Carolina de Mónaco sorprendió este fin de semana durante su asistencia al Longines Global Champions Tour de París, celebrado a los pies de la Torre Eiffel. En un evento estrechamente ligado a su biografía —la hípica ha sido una de sus grandes pasiones desde niña—, la aristócrata apostó por un estilismo aparentemente sencillo y asombrosamente accesible.