La relación de Emilio Aragón con esta localidad mallorquina no responde a una moda pasajera ni a una elección circunstancial. Según la información disponible, la familia posee una vivienda en la zona desde hace más de veinte años, un vínculo que ha ido creciendo con el paso del tiempo hasta convertir el municipio en una especie de segundo hogar.
Pollença también destaca por su entorno natural privilegiado. La cercanía de la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, convierte el municipio en un destino especialmente atractivo para quienes disfrutan del senderismo, el ciclismo o simplemente de los paisajes mediterráneos.
A ello se suma una intensa actividad cultural. El histórico Festival de Pollença reúne cada verano a destacados intérpretes y formaciones musicales en un escenario tan singular como el convento de Santo Domingo. Mientras tanto, el mercado dominical mantiene viva la tradición local con cientos de puestos dedicados a productos artesanales y gastronómicos.