50 años de 'La Profecía', la terrorífica película con Gregory Peck que "Satán no quería que se hiciera"
El protagonista de 'Duelo al sol' acababa de perder a su hijo cuando se marchó a Londres para protagonizar esta historia sobre el mismísimo hijo del diablo
El protagonista de 'La Profecía' en una significativa imagen en el cementerio. (Fox)
“Satán no quiere que tu película se haga”. El día que Richard Donner, director de ‘La profecía’, recibió esa tajante advertencia, soltó una sonora carcajada que se oyó a un kilómetro a la redonda. No le dio la más mínima importancia a aquella frase.
Después de todo, esa fue solo una más de las muchas advertencias sobre la cinta que iba a rodar en Reino Unido: la historia de Damien, el pequeño hijo del Anticristo criado por un matrimonio normal y corriente formado por un embajador norteamericano y su esposa. Un niñito adorable y de ojos claros que siembra el mal allá donde va.
La hoy mítica película de terror sigue siendo una de esas obras con el brío especial que tuvo el cine de los 70. Sin embargo, nunca perteneció a la oleada autoral del Nuevo Hollywood de esa década y tampoco se enmarca en el 'slasher' setentero que pusieron de moda 'La matanza de Texas' o 'Halloween'. Pero si hoy en día preguntas a cualquiera que la haya visto, el 90 por ciento te dirá que pasaron bastante miedo al verla.
Para muchas de las personas que estuvieron implicadas en el proyecto, 'La profecía' iba a ser una especie de catarsis. Sobre todo para su protagonista principal, un Gregory Peck que había alcanzado la madurez y estaba en horas bajas.
Gregory Peck en su juventud. (EFE)
En 1975, Jonathan Peck, su hijo, se había pegado un tiro en la sien después de un comportamiento que solo se podría calificar de autodestructivo. Unos meses después de aquella tragedia, la estrella puso rumbo a Reino Unido para rodar la cinta.
Las desgracias comenzaron a ocurrir poco después de que Peck firmase para aceptar rodar una producción marcada por lo anormal. Nada raro teniendo en cuenta que el equipo incluso contó con un consejero religioso en plató, algo que en aquellos tiempos no parecía tan extraño.
David Warner y Gregory Peck en 'La Profecía'. (Gtres)
El avión que llevaba al actor hasta Inglaterra fue alcanzado por un rayo, aunque logró aterrizar sin mayor problema. Unos días más tarde, ocurrió exactamente lo mismo con otro que trasladaba al guionista, David Seltzer. Pero la verdadera tragedia había ocurrido días antes con otro aeroplano en el que casi sube Gregory Peck; un avión que, finalmente, despegó sin él a bordo.
Dicho avión chocó contra una bandada de pájaros nada más despegar. Al tener que obrar un aterrizaje forzoso, acabó en la carretera, chocando estrepitosamente contra una furgoneta.
Se produjo entonces una coincidencia macabra: en el vehículo accidentado iban la mujer y los hijos del piloto de ese avión, que habían ido a llevarle al aeropuerto. Seis personas murieron a raíz de aquel extraño suceso.
Damien, uno de los niños más terroríficos del cine. (Fox)
Una vez en Londres, una extraña maldición parecía pesar sobre algunos de los integrantes del equipo. El productor de la película (y principal impulsor de la idea de rodar un guion que le sacaba los colores al hijo de Satán), Mace Neufeld, se había instalado junto a su esposa en un cómodo hotel situado en Piccadilly.
Nada más salir de su alojamiento, una mañana de noviembre de 1975, los dos oyeron una gran explosión. Se trataba de una bomba que los miembros del IRA habían puesto a una manzana y media.
El pánico de Damien cuando sus padres, Remick y Peck, lo llevan a la iglesia. (Fox)
La fatalidad también estuvo presente en aquel hecho: el dispositivo había estallado en el restaurante Scott's Oyster, precisamente el lugar que Neufeld y su esposa habían elegido para almorzar ese fatídico día. Vamos, al igual que la estrella principal de la película, se libraron de la muerte de milagro.
¿UNA PELÍCULA MALDITA?
A partir de aquellos incidentes, Richard Donner ya no se tomó tan a broma las advertencias. Y lo cierto es que el propio diablo habría dicho que aquella película estaba marcada por la mala suerte.
Durante otra jornada de rodaje, el equipo se trasladó al ya clausurado (en 1992) Windsor Safari Park, un lugar donde las familias podían contemplar, casi sin protección y a lo 'Jurassic Park', todo tipo de animales.
Lee Remick en la secuencia del zoológico. (Fox)
Allí tenía lugar la secuencia en la que Lee Remick, la atribulada madre adoptiva de Damien (y una de esas actrices a las que Hollywood siempre aupó a través de cintas como 'Días de vino y rosas'), lleva al angelito a una especie de zoológico interactivo.
El coche de la actriz se paró en mitad de una estampida de monos babuinos, que atacaron el vehículo sin piedad. Las imágenes de pánico de la actriz que se ven en la película son, por tanto, absolutamente reales. Puede que hasta la mirada azul y de pánico de la actriz. Por aquellos días, para más inri, un león se comió a uno de los cuidadores poco después del rodaje.
Remick y su mirada, claves en el terror del film. (Gtres)
Otras de las secuencias más legendarias tenían explicaciones más espurias. Por ejemplo, la de los amenazantes perros que ladran de forma furiosa. En realidad, los animalitos estaban en celo y no había nada misterioso o demoníaco en ellos.
Pese al itinerario de desgracias, algunas de las cuales fueron magnificadas por el propio estudio para competir en popularidad con otra película maldita, 'El exorcista', la cinta se estrenó el 25 de junio de 1976 con extraordinarios resultados.
La crítica especializada valoró la interpretación de Peck, la originalidad (para la época) de la trama y la amenazante banda sonora de Jerry Goldsmith, con ese 'Ave Satani' y sus coros tétricos y religiosos. Un canto opuesto al tradicional ‘Ave Cristi’ que hizo historia entre las mejores bandas sonoras de la historia del cine.
Las únicas pegas vinieron de aquellos que la consideraron un sucedáneo de la Fox, precisamente, de 'El exorcista'. La religión daba miedo en tiempos de crisis del petróleo y jóvenes que acariciaban el hedonismo en millones de discotecas a lo largo y ancho del planeta.
En sus primeros dos días de exhibición, 'La Profecía' recaudó más de 4 millones de dólares en Estados Unidos. De hecho, se dice que la financiación de un proyecto entonces arriesgado como el del ‘Star Wars’ de George Lucas, debe mucho a esta película. Generó varias secuelas y una precuela, ‘La primera profecía’, estrenada hace apenas un par de años.
Cartel francés de 'La Profecía'. (Fox)
El epílogo de la cinta mostraba (atención, SPOILER) a los nuevos padres adoptivos de Damien, y estos eran, nada más y nada menos que el presidente de Estados Unidos y su esposa. Algún espectador con un perverso sentido del humor podría relacionar este desenlace con el hecho de que el también demoníaco Trump ocupe ahora mismo la Casa Blanca.
Pese a las múltiples loas, nadie agradeció más el éxito que el propio Gregory Peck, que curó la pena por la muerte de su hijo siendo el padre de un pequeño diablo que, cinco décadas después, aún nos provoca (placenteras) pesadillas.
*'La Profecía' puede verse en Disney+
“Satán no quiere que tu película se haga”. El día que Richard Donner, director de ‘La profecía’, recibió esa tajante advertencia, soltó una sonora carcajada que se oyó a un kilómetro a la redonda. No le dio la más mínima importancia a aquella frase.