Pasó de la fama y la admiración que supuso ganar dos medallas de oro en sendos Juegos Olímpicos a vivir un auténtico infierno en el que se mezclaron las drogas, el alcohol y la depresión. Por suerte aquella etapa ha quedado ya atrás para Gervasio Deferr, que ha querido plasmar aquellas duras experiencias en un libro autobiográfico, 'El gran salto'.
"No encontraba la razón de nada. La única manera de parar mi cabeza era bebiendo. Sabía que me podía matar e iba de cabeza", relataba también sobre la espiral autodestructiva en la que entró tras retirarse de la competición.
Ahora, conmovido por la "enorme cantidad de mensajes de apoyo" que ha recibido tras sus sin duda conmovedoras palabras, Gervi ha querido agradecer a través de un vídeo el cariño del que ha sido objeto tras la entrevista.
"En todas las redes he recibido muchos mensajes de gente que no me conoce y que no tiene nada que ver con el deporte y aun así me han mandado su cariño de forma brutal", explica el exgimnasta frente a un muñeco Funko de Freddie Mercury.
"He recibido el apoyo de gente que no conocía", asegura compartiendo unos cuantos mensajes de ellos además en sus stories, pero también de nombres muy conocidos como el exfutbolista del Barça Andrés Iniesta. "Ha sido muy emocionante todo el día de hoy", sentencia el de Premiá de Mar. En los comentarios del post, además de numerosos elogios de sus seguidores, el extenista Alex Corretja le califica como "fuera de serie" y la actriz Silvia Abascal le da las gracias a él por compartir sus sentimientos.
Más apoyos le llegaban por ejemplo en Twitter, donde el presentador Dani Mateole dedicaba unas emotivas palabras. "No le conocí mucho, pero por lo poquito que hablamos, os digo que @gervideferr es un ser de luz. Un tío de puta madre que se merece todo lo bueno que le pase. Espero que su libro venda millones y se haga rico y se compre un barco y una isla para dar volteretas por la arena", eran sus buenos deseos. "Yo también te recuerdo con mucho cariño", le respondía el aludido dándole las gracias por los piropos.
Pasó de la fama y la admiración que supuso ganar dos medallas de oro en sendos Juegos Olímpicos a vivir un auténtico infierno en el que se mezclaron las drogas, el alcohol y la depresión. Por suerte aquella etapa ha quedado ya atrás para Gervasio Deferr, que ha querido plasmar aquellas duras experiencias en un libro autobiográfico, 'El gran salto'.