Pocos son los afortunados a los que la vida les regala la oportunidad de conocer a sus ídolos. A Leiva la vida no solo le concedió el regalo de conocer a uno de sus artistas más admirados, sino que a día de hoy ambos presumen de una gran amistad y de componer y producir canciones codo con codo. Hablamos, por supuesto de Joaquín Sabina y de cómo ambos músicos han forjado una amistad que se refleja de manera íntima en el documental 'Hasta que me quede sin voz'.
"Yo tenía un póster de Joaquín Sabina, me dormía cada noche viendo a Joaquín Sabina en la puerta de mi habitación", confiesa un Leiva que, desde su adolescencia, admiraba a Sabina hasta que esa admiración se convirtió en algo más unos años después.
Una amistad más allá de la música. (EFE)
"Con Pereza creo que vio a dos chavales muy divertidos, muy golfos y él dijo: 'Hostia yo quiero estar con estos' y nos dijo si nos íbamos con él a Argentina a telenoearle en el estadio de Boca Juniors", todo un sueño para una banda que estaba en la cima del panorama musical español.
"Para nosotros era impensable. En un momento dado me llama por teléfono y me dice que por qué no hacemos un disco juntos. No acabo de entender el motivo por el que lo hace, yo no estaba preparado para agarrar un presupuesto así", confiesa Leiva al recordar la propuesta de Sabina para que le produjera su nuevo disco. También recuerda la experiencia de sentarse en casa de Joaquín Sabina con un folio en blanco y ponerse a escribir codo con codo.
La banda 'Pereza', junto a Joaquín Sabina. (EFE)
"Él apostó por mí con mucho riesgo porque yo realmente no estaba preparado y ahí empezamos a componer, a intimar, a escribir. Nos emborrachábamos como piojos cada noche durante meses" recuerda Leiva sobre cómo fue la experiencia y el proceso creativo de componer junto a su ídolo.
Una experiencia y una andadura profesional que ambos siguen compartiendo ya que, a lo largo del documental, se muestran conversaciones y reuniones entre ambos en las que hablan sobre versos de nuevas canciones que están componiendo. Leiva apostilla sobre Sabina: "Confesiones, dudas, preguntas… Nos hicimos muy amigos, se convirtió en mi familia".
Pocos son los afortunados a los que la vida les regala la oportunidad de conocer a sus ídolos. A Leiva la vida no solo le concedió el regalo de conocer a uno de sus artistas más admirados, sino que a día de hoy ambos presumen de una gran amistad y de componer y producir canciones codo con codo. Hablamos, por supuesto de Joaquín Sabina y de cómo ambos músicos han forjado una amistad que se refleja de manera íntima en el documental 'Hasta que me quede sin voz'.