Marta Ortega, Sofía de Betak, Amelia Millán… la exclusiva cita de la alta sociedad en Gstaad
La Gstaad Art Week reúne a la jet global entre la presentación de Destree en Gagosian y la nueva instalación de Álex de Betak en los Alpes
Hay lugares que ocupan mucho más espacio metafísico que físco, y Gstaad, en el Oberland bernés, es uno de ellos. Esta pequeña localidad alpina, integrada en el municipio de Saanen y con apenas unos miles de habitantes permanentes, se transformó a lo largo del siglo XX en refugio predilecto de aristócratas, magnates y celebridades internacionales. Desde que el Gstaad Palace abriera sus puertas en 1913, por sus chalés de madera han pasado nombres como Grace Kelly, Elizabeth Taylor o los Rothschild. Aquí el lujo es discreto (no hay grandes letreros luminosos en la calle principal) y la tradición convive con algunas de las mayores fortunas del planeta.
En ese escenario de postal invernal se celebra estos días la Gstaad Art Week. La pequeña (y ultra exclusiva) estación de esquí se convierte durante unos días en el epicentro del mercado del arte. Algunas de las mejores galerías del mundo llevan lo mejor de la creación actual a esta cita que lleva el arte contemporáneo al corazón de los Alpes. También a un buen número de apellidos de la Lista A internacional, si es que eso aún existe. Gracias a las redes sociales de algunos de ellos hemos podido asomarnos a dos de las citas más exclusivas de estos días.
La primera tuvo lugar en la sucursal de la galería Gagosian en Gstaad, que acoge actualmente una exposición dedicada a Irving Penn, el legendario fotógrafo al que la Fundación Marta Ortega Pérez (MOP) consagró también una de sus últimas retrospectivas en A Coruña. En ese escenario se ha celebrado un evento de Destree, la firma de moda y complementos parisina cofundada por Géraldine Guyot-Arnault (casada con Alexandre Arnault, heredero de LVMH) y Laetitia Lumbroso, cuyas citas sociales se han convertido en reclamo habitual de la alta sociedad internacional. En noviembre, sin ir más lejos, una de sus protagonistas fue Ivanka Trump.
Las imágenes compartidas del almuerzo muestran a Marta Ortega, presidenta de Inditex, sentada junto a su íntima amiga Sofía Sánchez de Betak y rodeada de otros nombres propios de peso en el universo creativo y empresarial: Marta Mondadori, editora de la exquisita cabecera ‘Cabana’; Natasha Poonawalla, empresaria y filántropa india al frente del Serum Institute of India; o Tatiana de Pahlen, una de las herederas de la saga Agnelli. Tampoco faltaron la princesa Fabrizia Caracciolo, Tatyana Franck o Clarissa Post, habituales de este tipo de encuentros donde moda, arte y networking se dan la mano.
Destree, fundada en 2016, ha construido su identidad en torno a la intersección entre arte y moda, con colaboraciones con artistas contemporáneos y presentaciones concebidas casi como salones culturales. Lumbroso, formada en ESSEC e Institut Français de la Mode y con experiencia en casas como Dior o Givenchy, aporta la vertiente estratégica del proyecto; Guyot-Arnault, diseñadora, influencer y figura bien conectada en los círculos europeos, encarna su dimensión más creativa y social.
La segunda gran cita de la semana ha tenido como protagonista al creador Álex de Betak, que ha presentado una nueva instalación en un granero del Oberland bernés. Tal y como compartía Jo Ellison, editora de ese manual del lujo que es el 'How to spend it' del 'Financial Times', la pieza se inspira en el chashitsu japonés (los espacios concebidos para la ceremonia del té) y en los tradicionales graneros suizos, en un diálogo entre culturas donde la luz modela el espacio e invita a la contemplación. "Este proyecto es sobre honrar la cultura rural suiza", explicaba el propio Betak. "El granero se convierte en un puente entre Suiza y Japón, donde la luz da forma al espacio e invita a la contemplación".
Amelia Millán, arquitecta e interiorista y esposa de Felipe Cortina Lapique (Jimmy Lion), ha mostrado también en sus redes parte del proceso de instalación, mientras que Sofía de Betak, esposa del artista, mostró también distintos momentos del proyecto. Entre los asistentes se dejaron ver la fotógrafa Valerie Sadoun y el coleccionista Rajan Bijlani.
Unos días más tarde también han tenido la oportunidad de visitar Gstaad Cari Lapique o Carla Vega-Penichet, quienes han compartido imágenes desde sus redes sociales de la galería Hauser & Wirth, antigua residencia de Gunter Sachs. "Espectaculares obras de arte colocadas en la casa a modo decoración", escribe Cari, acompañando el texto con una foto realizada por la mujer de su sobrino, Carlos Cortina.
Más allá del esquí y los hoteles de cinco estrellas, el verdadero lujo estos días en Gstaad ha sido poder formar parte, aunque sea por unos días, de la conversación cultural del momento.
Hay lugares que ocupan mucho más espacio metafísico que físco, y Gstaad, en el Oberland bernés, es uno de ellos. Esta pequeña localidad alpina, integrada en el municipio de Saanen y con apenas unos miles de habitantes permanentes, se transformó a lo largo del siglo XX en refugio predilecto de aristócratas, magnates y celebridades internacionales. Desde que el Gstaad Palace abriera sus puertas en 1913, por sus chalés de madera han pasado nombres como Grace Kelly, Elizabeth Taylor o los Rothschild. Aquí el lujo es discreto (no hay grandes letreros luminosos en la calle principal) y la tradición convive con algunas de las mayores fortunas del planeta.