Quién es quién en la familia bodeguera Moro y su batalla judicial contra otro Moro con un antepasado común
La demanda judicial que interpuso Bodegas Moro al grupo Matarromera en 2016 aún no se ha resuelto. Estos son algunos de los protagonistas de este conflicto vinícola y familiar
José Moro, presidente de Bodegas Moro hasta 2022. (EFE)
Dos familias, dos empresas independientes, pero un mismo apellido: Moro. Las dos familias bodegueras libran una batalla judicial desde hace diez años que todavía está abierta. Y el origen es, precisamente, el apellido que los conecta, el mismo del bisabuelo Hipólito, que comparten los actores principales de esta historia en la que nos vamos a centrar en el quién es quién.
Fue en 2016 cuando Bodegas Emilio Moro interpuso una demanda contra Carlos Moro, presidente del grupo Matarromera. El motivo, infracción de marca y competencia desleal, al considerar que el uso del apellido por parte de Carlos Moro en sus vinos podía generar confusión en el mercado. De hecho, un teletipo que mezcló ambas marcas llevó a la familia de Emilio Moro a considerar que era un problema real, no puntual.
La familia sostiene que el apellido Moro está históricamente ligado a su marca —fundada en 1891— y que su utilización por otras compañías del grupo Matarromera, presidida por Carlo Moro, supone un aprovechamiento de su prestigio. La demanda solicita prohibir el uso comercial de la marca Carlos Moro en vinos y anular su logotipo, al entender que puede inducir a error al consumidor sobre el origen de los productos.
Vista de las Bodegas Emilio Moro.
No pensaba Emilio Moro cuando fundó esta bodega que, un siglo después, sería de las más conocidas y exitosas de nuestro país. Nacido en 1891, inició el cultivo de viñedo en Pesquera de Duero y sentó las bases de lo que hoy es la bodega, transmitiendo el amor por el mundo vinícola a su hijo, que nació en 1932 y es la segunda generación de los Moro que impulsaron este proyecto.
Fue él quien profesionalizó el negocio y quién más activamente impulsó el salto de tradición familiar a proyecto empresarial. Bajo su mano, se lanzaron diferentes referencias del grupo que hoy conocemos como Bodegas Emilio Moro, llegando a ser reconocido el vino Emilio Moro Crianza de 1989 como Mejor vino de España por la revista 'Vino y gastronomía'.
La segunda generación de la saga transmite a su vez su conocimiento y amor por lo que hace a la tercera, con Javier y José Moro Espinosa, hijos del segundo Emilio Moro, como principales protagonistas. El segundo fue presidente de la empresa hasta 2022, siendo figura clave en el desarrollo de la bodega durante años, aunque dejó la presidencia para emprender su propio proyecto empresarial, Cepa21.
Javier Moro, junto a Patricia y Álvaro, también implicados en el negocio familiar. (Bodegas Emilio Moro)
Es su hermano Javier el que tomó el relevo y quien ocupa la presidencia desde entonces. Durante décadas fue el director comercial del negocio, llevando la marca a más de 70 países y siendo el gran impulsor de la expansión internacional. Además, hay otras dos hermanas implicadas en el funcionamiento del negocio familiar. Ellas son Fabiola, especialista en Enoturismo, y Rubi, especialista en Tesorería.
Pero hay otro nombre sin el que no se entendería nada de lo que ha pasado en la trayectoria de la empresa. Hablamos de Felisa Espinosa, a la que desde la propia marca consideran como "la mujer más importante de Bodegas Emilio Moro". Ella es la madre de los cuatro hermanos Moro Espinosa y la viuda de Emilio Moro, de la segunda generación. "Una persona que permaneció firme, convirtiéndose en el eje de la familia", leemos.
Además, Bodegas Emilio Moro es una empresa multigeneracional, por los que también hay varios miembros de la cuarta generación, como Patricia Sánchez Moro, directora general y responsable de varios proyectos de expansión, implicados en el negocio. Una estructura familiar que quiere defender cómo el apellido familiar ha estado históricamente ligado a las bodegas e inmersa en un litigio judicial que aún no se ha resuelto.
Dos familias, dos empresas independientes, pero un mismo apellido: Moro. Las dos familias bodegueras libran una batalla judicial desde hace diez años que todavía está abierta. Y el origen es, precisamente, el apellido que los conecta, el mismo del bisabuelo Hipólito, que comparten los actores principales de esta historia en la que nos vamos a centrar en el quién es quién.