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La reina, desolada tras la muerte de su amiga Ana Medina

Doña Sofía está desolada. La muerte de Ana Medina Fernández de Córdoba, hija de la duquesa de Medinaceli, fallecida el pasado siete de marzo, ha sido

Foto: La reina, desolada tras la muerte de su amiga Ana Medina
La reina, desolada tras la muerte de su amiga Ana Medina

Doña Sofía está desolada. La muerte de Ana Medina Fernández de Córdoba, hija de la duquesa de Medinaceli, fallecida el pasado siete de marzo, ha sido uno de los golpes más duros que ha tenido que vivir los últimos días. La reina ha dicho adiós a una de sus mejores amigas y confidentes, con la que mantuvo una estrecha relación desde poco tiempo después de contraer matrimonio con don Juan Carlos de Borbón. Vanitatis ha podido saber que Su Majestad ha estado pendiente en todo momento de la evolución de la condesa de Ofalia y marquesa de Navahermosa, quien finalmente no ha podido ganarle la batalla al cáncer que le detectaron en septiembre de 2011.

Diez días antes de que ésta falleciera, doña Sofía la llamó al hospital para interesarse por su salud, como venía haciendo desde que conoció la noticia de su enfermedad, aunque desde siempre la comunicación entre ambas ha sido fluida. Al finalizar la conversación, la esposa del Rey no se quedó nada tranquila al escucharla y decidió a los pocos días presentarse de improviso en el centro hospitalario. Desafortunadamente, cinco días más tarde, Ana Medina, hermana del también fallecido duque de Feria y tía favorita de Luis y Rafa Medina, fallecía, para dolor de su madre, quien a sus 96 años ha visto morir a tres de sus cuatro hijos, y sus hijos: Marco, Pablo y Flavia. 
 
Atrás quedaban los días en los que, tal y como cuenta José Miguel Carrilo de Albornoz en su libro Duquesas, la entonces princesa de España, embarazada de la infanta Elena, jugaba a ser madre con los hijos de su gran amiga. Una relación muy especial que ambas consiguieron que tuviera seguimiento en sus hijos. En 2002, Pablo, el segundo de los hijos que Ana tuvo con el príncipe alemán Max Emmanuel ‘Wonny’ de Hohenlohe, se casó con María Prado Muguiro, hija de los marqueses de Caicedo, en el palacio familiar de Tavera. El príncipe Felipe, heredero a la Corona, fue testigo del enlace.
 
Vanitatis ha podio hablar con Flavia de Hohenlohe, la benjamina de la fallecida, quien trabaja para Sotheby’s España como representante internacional. “Estamos muy afectados, como es lógico. Pero también nos sentimos aliviados, porque ya no sufre más. Ahora está junto a sus tres hermanos y su padre. Sé que será feliz porque les quería mucho”. La familia de Ana ha decidido volcarse en sus respectivos trabajos y sus respectivas familias para sobrellevar este duro trance. Se niegan a olvidarla. “Mi madre era fantástica, tenía muchas amigas, era discreta, muy humilde, religiosa, le encantaban los animales… todavía no nos hacemos a la idea”, manifiesta. Una opinión que secundan los Alba al completo, los Medina Sidonia o los Orleans, cuyos representantes no faltaron a la misa funeral que tuvo lugar este jueves en Madrid.
 
“En cambio, estamos muy preocupados por nuestra abuela, que ha visto perder a tres de sus hijos. Tiene 94 años, pero es consciente de todo y está al tanto de lo que ha ocurrido”, espeta Flavia. “Aunque es más fuerte que nosotros”, prosigue. La duquesa de Medinaceli vive su propio drama encerrada en su palacio sevillano de Pilatos, que está de luto desde 2001, cuando se produjo la trágica separación de Rafael Medina. El duque de Feria y exmarido de Naty Abascal hacía poco que había salido de la cárcel, donde estuvo por dos delitos de rapto, uno de corrupción de menores y otro de tráfico de estupefacientes. En 2011, llegaría la muerte de Luis Medina, duque de Santisteban del Puerto, seguida ahora por Ana, condesa de Ofalia. Un auténtico calvario para Mimi, como se conoce familiarmente a la duquesa, que atraviesa sus peores momentos.
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