Elizabeth Clapés, psicóloga: "Querer a una persona significa regularse. No hacer cosas que te apetecen hacer a corto plazo por el respeto que le tengo a esa persona y por la relación"
Elizabeth Clapés, psicóloga: "Querer a una persona significa regularse. No hacer cosas que te apetecen hacer a corto plazo por el respeto que le tengo a esa persona y por la relación"
Amar no es solo sentir, también es saber contenerse. La psicóloga descompone el concepto del amor en clave emocionalmente madura y respetuosa
Elizabeth Clapés ayuda a identificar el gaslighting. (Instagram / @esmipsicologa / Marta Claveria)
En palabras de Clapés, dirijidas a una pareja: “quererte significa que a veces me apetecerán hacer cosas que yo no voy a hacer porque sé que te harían daño. Eso también es quererte”. Con esta afirmación, la experta pone sobre la mesa una realidad poco idealizada pero profundamente importante en cualquier relación afectiva: amar implica límites, autocontrol y responsabilidad emocional. Continua, “Querer es proteger al otro de nuestra propia capacidad para dañarle”, asegura. Es decir, no se trata solo de evitar conflictos evidentes, sino de anticiparse a los propios impulsos cuando estos ponen en peligro la salud emocional de la relación.
Y va más allá: “Nos apetecen muchas cosas, a veces nos apetecerá otra persona, nos apetecerá hacer algo que a nuestra pareja le podría hacer daño”, dice. Lo esencial, en ese momento, no es lo que uno desea, sino lo que elige no hacer. Ahí es donde se activa la madurez emocional.
En este contexto, Clapés redefine el amor no como un sentimiento pasivo, sino como una decisión activa. “Pero nos vamos a regular. ¿Por qué? Porque por encima de lo que a mí me apetezca a corto plazo, en este momento priorizo el respeto que te tengo”, explica. Y no solo hacia la persona, sino hacia todo lo que representa "el respeto que tengo a la relación”, concluye.
Según un estudio la probabilidad de ser infiel es más alta a los siete años de matrimonio. (Pexels/Ron Lach)