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Hay despertares nocturnos que no son insomnio: lo que revela tu cuerpo cuando te despiertas siempre a la misma hora
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INTERRUPCIONES DEL SUEÑO

Hay despertares nocturnos que no son insomnio: lo que revela tu cuerpo cuando te despiertas siempre a la misma hora

Estos despertares no son una señal de alarma. A menudo, son el reflejo de cómo gestionamos el día, el estrés o incluso cómo bebemos agua

Foto: Analizamos las diferentes etapas del sueño. (Pexels)
Analizamos las diferentes etapas del sueño. (Pexels)

Después de un día largo y exigente, el momento de tumbarse en la cama y rendirse al descanso es casi sagrado. Pero, ¿qué ocurre cuando ese descanso se interrumpe sin motivo aparente? Abrimos los ojos en plena madrugada, sin ruidos, sin sueños perturbadores, y no entendemos por qué. Para muchos, ese patrón se convierte en sinónimo de insomnio, pero según la psicóloga del sueño Roser Gort, esta percepción no siempre refleja la realidad.

Tal y como hemos leído en 'La Vanguardia', “despertarse una vez por noche no es, necesariamente, un trastorno del sueño”, aclara Gort. En palabras de la especialista, estos microdespertares son una parte habitual de los ciclos de sueño, que suelen durar entre 90 y 110 minutos. Una vez completados dos o tres de estos ciclos, el cuerpo interpreta, desde una lógica de supervivencia, que ya ha descansado lo suficiente para seguir adelante.

“Lo esencial ya está hecho. A partir de ahí, el sueño cumple funciones más complejas, pero no vitales”, asegura al citado medio. Además, entre las 2 y las 4 de la madrugada, las hormonas del estrés, como el cortisol, pueden entrar en juego. Si el día ha sido agitado o vivimos con una carga constante de tensión, ese exceso de cortisol puede adelantarse y activar al organismo de forma inconsciente.

Además, cabe destacar que la temperatura también influye más de lo que pensamos. En verano, por ejemplo, el cuerpo entra en conflicto entre el calor ambiental y el frío artificial del aire acondicionado. Ese desequilibrio térmico puede llevar al cerebro a interrumpir el sueño para “comprobar” qué está ocurriendo.

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¿Y qué pasa con quienes se despiertan con ganas de ir al baño? Roser Gort explica que, en muchos casos, no es el deseo de orinar lo que despierta a la persona, sino al revés: se despiertan primero por estrés, apnea o ansiedad, y entonces sienten la necesidad. También es habitual beber más de la cuenta por la noche, especialmente si se duerme con la boca abierta, provocando sequedad y sed constante.

Después de un día largo y exigente, el momento de tumbarse en la cama y rendirse al descanso es casi sagrado. Pero, ¿qué ocurre cuando ese descanso se interrumpe sin motivo aparente? Abrimos los ojos en plena madrugada, sin ruidos, sin sueños perturbadores, y no entendemos por qué. Para muchos, ese patrón se convierte en sinónimo de insomnio, pero según la psicóloga del sueño Roser Gort, esta percepción no siempre refleja la realidad.

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