Las 4 prácticas para ser feliz en tu día a día, según un experto en felicidad de Harvard
La propuesta es clara: dejar de perseguir la alegría como un premio lejano y comenzar a cultivarla en el presente, con juegos, gratitud y pequeñas dosis de espontaneidad
La felicidad no siempre se encuentra al final de un gran logro ni espera a que todo esté bajo control. Para Tal Ben-Shahar, psicólogo y profesor en la Universidad de Harvard, la alegría no es un destino, sino una compañera que puede caminar a nuestro lado cada día si sabemos cómo invitarla. Considerado uno de los pioneros de la psicología positiva, Ben-Shahar insiste en que la clave está en alinear lo que hacemos con aquello que realmente valoramos.
No se trata de reinventarse por completo ni de esperar un momento perfecto, sino de poner intención en los pequeños actos cotidianos que dan sentido a la vida. El experto sostiene que la alegría puede surgir de gestos simples, tan cotidianos como escuchar una canción, dar las gracias o respirar profundamente frente a una ventana. Cuando esas acciones conectan con lo que es importante para nosotros, dejan de ser momentos pasajeros y se transforman en una fuente constante de bienestar.
Desde su experiencia en Harvard, donde impartió una de las asignaturas más concurridas de la universidad, Ben-Shahar propone cuatro prácticas sencillas que ayudan a despertar la alegría y a entrenarla día tras día: baila cinco minutos al día. Pon tu canción favorita y muévete sin miedo al ridículo. El binomio música y movimiento tiene un efecto inmediato en el ánimo gracias a la liberación de endorfinas.
Confeti de cumplidos. Escribir mensajes positivos en notas adhesivas y dejarlos en lugares públicos puede alegrar tanto a quien los recibe como a quien los escribe. Un gesto pequeño con un impacto inesperado. El juego del “Sí, y…”. Se trata de improvisar una historia, en solitario o en compañía, en la que cada frase comience con esas palabras. Esta dinámica favorece la creatividad, la risa y la flexibilidad mental.
El frasco de la alegría. Anotar cada día un momento feliz y guardarlo en un recipiente permite construir un “archivo” personal al que acudir en tiempos difíciles. De este modo, la propuesta de Ben-Shahar es clara: dejar de perseguir la alegría como un premio lejano y comenzar a cultivarla en el presente, con juegos, gratitud y pequeñas dosis de espontaneidad. Porque, como él mismo señala, cuando bailas, juegas y haces lo que amas, la alegría llega sola.
La felicidad no siempre se encuentra al final de un gran logro ni espera a que todo esté bajo control. Para Tal Ben-Shahar, psicólogo y profesor en la Universidad de Harvard, la alegría no es un destino, sino una compañera que puede caminar a nuestro lado cada día si sabemos cómo invitarla. Considerado uno de los pioneros de la psicología positiva, Ben-Shahar insiste en que la clave está en alinear lo que hacemos con aquello que realmente valoramos.