El nervio vago se ha convertido en uno de los protagonistas más recurrentes en el ámbito del bienestar y la salud mental. Aunque durante años pasó desapercibido fuera del entorno médico, su papel en la regulación del estrés y la conexión cuerpo-mente es esencial.
Cómo conseguir un estado de calma lejos del estrés. (Pexels)
Lo que muchas personas no saben es que estimular el nervio vago no requiere técnicas complejas ni largas sesiones de meditación. Bastan pequeños gestos diarios para favorecer un estado de calma fisiológica y mejorar tanto el estado de ánimo como las funciones digestivas y circulatorias.
Estas son tres prácticas accesibles y eficaces para activar esta vía interna de relajación. Incorporarlas a tu rutina es una forma inteligente de reducir el impacto del estrés acumulado y favorecer una mejor respuesta emocional.
Estimular el nervio vago es fundamental para combatir el estrés. (Pexels)
1. Postura en cuclillas durante 30 segundos
Este hábito consiste en adoptar la posición de cuclillas durante medio minuto, tanto al despertar como antes de dormir. Esta postura milenaria estimula la zona abdominal, activa el sistema linfático y mejora la circulación. Algunos la llaman ya la ‘postura de la longevidad’ y no es por casualidad.
2. Gárgaras o tararear para generar vibración
La vibración en la garganta es una de las formas más eficaces de poner en marcha el nervio vago. Hacer gárgaras con agua durante medio minuto o simplemente tararear una canción favorita puede inducir una sensación de bienestar casi inmediata.
La importancia de los ejercicios de respiración. (Pexels)
3. Respiración consciente: una meditación en movimiento
Para quienes no conectan con la meditación tradicional, existen alternativas como la técnica 4-7-8. Consiste en inhalar durante 4 segundos, retener el aire 7 y exhalar durante 8. Esta respiración favorece la activación del sistema parasimpático, preparando al cuerpo para el descanso.
Estos ejercicios no solo permiten calmar el sistema nervioso, también ayudan a recuperar el equilibrio interior y mejorar la calidad del sueño, la digestión y la concentración. Estimular el nervio vago es esencial dentro de las disciplinas que promueven el autocuidado y el bienestar emocional.
El nervio vago se ha convertido en uno de los protagonistas más recurrentes en el ámbito del bienestar y la salud mental. Aunque durante años pasó desapercibido fuera del entorno médico, su papel en la regulación del estrés y la conexión cuerpo-mente es esencial.