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Ni con vinagre ni con lejía: esta es la forma correcta de desinfectar las fresas
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Ni con vinagre ni con lejía: esta es la forma correcta de desinfectar las fresas

Agua corriente, manipulación cuidadosa y, si se considera necesario, un desinfectante específico para alimentos son la combinación más segura

Foto: Fresas en buen estado. (Pexels/Pixabay)
Fresas en buen estado. (Pexels/Pixabay)

Con la llegada del buen tiempo, las fresas vuelven a ocupar un lugar protagonista en fruterías y supermercados. Dulces, versátiles y ricas en vitamina C, son una de las frutas más consumidas en primavera. Sin embargo, su superficie rugosa y llena de pequeñas semillas las convierte también en un alimento especialmente delicado a la hora de lavar y desinfectar. Y aunque muchos recurren al vinagre o incluso a la lejía, los expertos advierten de que no siempre es la mejor opción.

Las fresas crecen a ras de suelo, lo que facilita que acumulen restos de tierra, microorganismos e incluso trazas de pesticidas. Además, su piel es fina y porosa, por lo que absorben fácilmente líquidos y olores. Sumergirlas en vinagre puede alterar su sabor y textura, mientras que el uso de lejía sin la dilución adecuada puede resultar peligroso para la salud. Por eso, conviene seguir un método seguro y eficaz recomendado por autoridades sanitarias.

placeholder Las fresas deben limpiarse para no encontrarse ninguna sorpresa. (Pexels/ Ariana Gavra)
Las fresas deben limpiarse para no encontrarse ninguna sorpresa. (Pexels/ Ariana Gavra)

La forma correcta de desinfectar las fresas empieza por un gesto clave: no retirar el rabito antes del lavado. Mantener el tallo evita que el agua —y cualquier posible contaminante— penetre en el interior del fruto. A continuación, deben colocarse en un colador amplio y lavarse bajo un chorro suave de agua fría durante al menos 30 segundos, removiéndolas con cuidado para que el agua alcance toda la superficie.

Si se desea una desinfección más profunda, especialmente cuando no se van a consumir de inmediato, se puede preparar una solución apta para alimentos con unas gotas de desinfectante alimentario autorizado —el que se utiliza para frutas y verduras— siguiendo siempre las instrucciones del fabricante. Tras el tiempo indicado, es fundamental aclararlas de nuevo con abundante agua potable para eliminar cualquier residuo.

placeholder Las fresas no deben lavarse con vinagre. (Pexels/ Brigitte Tohm)
Las fresas no deben lavarse con vinagre. (Pexels/ Brigitte Tohm)

Los especialistas en seguridad alimentaria insisten en que no es recomendable utilizar lejía común salvo que esté específicamente indicada como apta para la desinfección de agua o alimentos y correctamente diluida. Un error en la proporción puede dejar restos químicos perjudiciales. En cuanto al vinagre, aunque tiene cierto efecto antimicrobiano, no sustituye a un desinfectante alimentario certificado y puede modificar el sabor natural de la fruta.

Otro aspecto importante es el secado. Una vez limpias, las fresas deben colocarse sobre papel de cocina o un paño limpio y dejarse secar completamente antes de guardarlas en la nevera. La humedad excesiva favorece la aparición de moho y acelera su deterioro. De hecho, lo ideal es lavarlas justo antes de consumirlas para prolongar su frescura.

Con la llegada del buen tiempo, las fresas vuelven a ocupar un lugar protagonista en fruterías y supermercados. Dulces, versátiles y ricas en vitamina C, son una de las frutas más consumidas en primavera. Sin embargo, su superficie rugosa y llena de pequeñas semillas las convierte también en un alimento especialmente delicado a la hora de lavar y desinfectar. Y aunque muchos recurren al vinagre o incluso a la lejía, los expertos advierten de que no siempre es la mejor opción.

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