"Muchas personas llegan con hambre al final del día y ahí es donde suelen tomar decisiones que luego pagan en forma de peor descanso, más inflamación o incluso más ansiedad al día siguiente", avanza el cardiólogo al inicio de su publicación.
Aurelio Rojas explica: "La clave no es dejar de comer, es elegir bien. Hay frutas que, por su composición, encajan mejor en ese momento: más ligeras, más digestivas y con un impacto metabólico más estable. Pequeños cambios que tu cuerpo sí nota mientras duermes".
"En segundo lugar tenemos los frutos rojos, sobre todo los arándanos, que tienen efecto antiinflamatorio, protegen nuestro corazón y no generan picos de glucosa. Y en tercer lugar la manzana, preferiblemente bien lavada y con piel, que mejora la saciedad y la digestión sin interferir en el sueño", apunta el cardiólogo a todos sus seguidores de Instagram.
El mango, la piña, el plátano o las uvas son algunas de las frutas que debemos evitar por la noche, ya que tienen mayor concentración de glucosa y pueden alterar del descanso contribuyendo a una mayor sensación de cansancio al despertar. Con estos consejos de Aurelio Rojas, la clave para un descanso reparador está al alcance de nuestras manos.