viajes gastronómicos

Gastronomía en Liubliana, la capital verde de Europa en 2016

Eslovenia, una de las joyas desconocidas de Europa, es una postal alegre y teñida del blanco de los picos alpinos, del azul de su litoral Adriático,

Foto: Foto. M. Kastelic, Mostphotos
Foto. M. Kastelic, Mostphotos

Eslovenia, una de las joyas desconocidas de Europa, es una postal alegre y teñida del blanco de los picos alpinos, del azul de su litoral Adriático, del esmeralda de las aguas glaciares de sus ríos y verde, muy verde, por un paisaje boscoso que ocupa más de la mitad de su superficie. Liubliana es su capital y ha sido reconocida Capital Verde Europea 2016.

Liubliana, que significa la amada, tiene la estela romántica de las ciudades bendecidas por el paso de un río. El Liublianica permite agradables paseos por sus riberas repletas de terrazas de bares, restaurantes y cafés que contagian su ambiente. Pide un retrato en sus famosos puentes o abandonarse al ritmo lento de su caudal embarcando en algún crucero turístico o en una canoa, si prefiere remar.

Foto. B Kladnik
Foto. B Kladnik

Tan pequeña como encantadora, la ciudad que creció a los pies de la colina que domina el viejo Castillo, es amable, vivaz, elegante y comprometida con el medio ambiente y con la cultura. En 2010 fue Capital Mundial del Libro por la Unesco algo que no extraña cuando se descubren bibliotecas ambulantes bajo los sauces de alguno de sus parques y jardines, escenarios durante todo el año de festivales y eventos gratuitos.

Su centro histórico es peatonal lo que facilita cómodos paseos a pie, en bici o en ‘kavalirs’, vehículos de motor eléctrico gratuitos que desplazan a locales y turistas por las zonas peatonales más amplias. Al llegar a la plaza principal la imaginación recita los versos que el poeta esloveno France Prešeren dedicó a su amada Julija. Su estatua mira hacia la imagen de esta que está tallada en un bajorrelieve sobre la fachada de la que fuera su casa, en el otro extremo de la plaza.

En sus calles los edificios armonizan lo barroco y el art nouveau, el estilo más representativos de la capital tocada por la genialidad del arquitecto Jože Plečnik (1872-1957). A él se deben diseños como el de la magnífica biblioteca de la Universidad o el del Puente Triple, uno de los más fotografiados, que va a dar a la plaza del Mercado Central, también con su sello. Una cita obligada de los lublianeses para comprar buenas verduras frescas, frutas, pan, quesos, flores y punto de encuentro también de visitantes para dar cuenta de productos y recetas locales.

Foo B. Jakše
Foo B. Jakše

Se puede probar el jamón del Karst, quesos de la región, las famosas salchichas ‘carniola’, pescados en ‘Šavor’ que es el adobo con el que marinan anchoas y salmonetes, dulces típicos como la ‘potica’ torta parecida al bizcocho o la tarta ‘prekmurska gibanica’.  Hay tradición por las sopas y guisos como la ‘jota’ y el ‘bograč’ parecido al gulash, por las carnes acompañadas de col, frijoles y patatas o por la pasta rellena ‘idrijski žlikrofi’.  

Además de la cocina típica eslovena, en Liubliana hay restaurantes de cocina internacional con fuerte influencia de las vecinas Italia, Austria, Hungría y Croacia.

JB restaurant (www.jb-slo.com) es uno de los clásicos de la ciudad con buena bodega y un ambiente elegante y acogedor donde el chef Janez Bratovz elabora una cocina minuciosa y original de corte internacional con especialidades eslovenas y mediterráneas, muy influenciada por la francesa.

Macek en la calle Cankarjevo nabrežje, en una de las riberas del río, además de disfrutar del ambiente puede tomar buen pescado.

TaBar (www.tabar.si) es una propuesta más informal con el concepto de tapas y vino para tomar en la barra o sentarse a la mesa para tomar platos más contundentes de cocina europea.

Gastronomía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios