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REGRESO AL PASADO

¿Es el vintage el futuro paradójico de la moda?

Las celebridades más estilosas no apuestan ya por los últimos diseños presentados en las pasarelas, sino por looks vintage repletos de historia. ¿Por qué está de moda viajar al pasado?

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Cuando en el año 2001, Julia Roberts recogió el Oscar a mejor actriz por su papel en ‘Erin Brockovich’, su vestido marcó un antes y un después en la historia de la moda. Nada tenía que ver con los diseños que actualmente eligen las celebridades cuando quieren hacerse con todos los titulares, pues ni era un modelo hipersensual ni un vestido compuesto por volúmenes imposibles. Se trataba, por el contrario, de un vestido vintage de 1992 de Valentino. En la reciente gala de los Emmy, Gwyneth Paltrow ha repetido la ecuación y ha logrado ganarse el aplauso de los entendidos de moda luciendo un vestido vintage. Se trata de un diseño de Valentino de 1963 con el que ha conseguido eclipsar al resto de las asistentes a la gala.

Julia Roberts. (Getty)

Kim Kardashian se ha convertido en la mejor embajadora de la moda vintage con su revisión del archivo histórico de Thierry Mugler, que gracias a ella ha vuelto a convertirse en una de las marcas más aclamadas del panorama. El armario de Kim no se compone solo de modelos de Mugler, sino que recientemente lució un diseño de Versace procedente de la colección otoño-invierno1996 de la firma italiana. Se trata de un look presentado sobre la pasarela por Karen Mulder que también lució la modelo Shalom Harlow en los VH1/Vogue Fashion Awards de 1996.

Si la magia de llevar un diseño vintage radica en que otras estrellas icónicas lo lucieron primero o en que en el presente no vas a coincidir con nadie, hemos de decir que esta prometedora fórmula ya ha se encontrado, al convertirse el vintage de repente en tendencia, con un bache. Chiara Ferragni también ha apostado por el mismo look de Versace de Kim, por lo que la exclusividad que con la ropa de segunda mano se abraza comienza a mostrarse también limitada.

En un momento en el que las celebridades buscan el look más loco y llamativo para ser las reinas de la alfombra roja, ser diferente ha pasado a convertirse en la norma, por lo que el glamour y la exclusividad del vintage son la nueva Alta Costura. “Las famosas aman la moda, por lo que optan por elecciones menos obvias. Quieren algo que sea menos fácil de encontrar, algo que sea único”, explica Katy Rodriguez, de Resurrection Vintage, la web de segunda mano que adoran las celebs, a ‘Page Six’.

Cardi B luce un modelo vintage de Thierry Mugler en los Grammy. (Reuters)

Lo trendy no es ahora llevar el último diseño visto en la pasarela, sino tener acceso a diseños del pasado de la marca. Apostar por moda vintage funciona para dejar claro que no todo es cuestión de dinero en la alfombra roja, sino sobre todo de contactos y de poder. Tu estilista puede tener acceso a los mejores showrooms del universo, pero revisar los archivos de las firmas o encontrar las mejores joyas vintage de las casas de moda es ahora lo realmente diferente y loable.

Gwyneth Paltrow, con su Valentino vintage de 1963. (Getty)

Una solución ecológica

Por si fuera poco, apostar por la moda vintage no solo es tendencia, sino que es algo necesario. Según recientes estudios, cada español consume de media 565 € de ropa y calzado al año, pero solo utiliza habitualmente el 20% de su armario. "Actualmente hay una tendencia hacia un consumo más responsable, consciente y sostenible. Lo exige toda la sociedad y también las nuevas generaciones, no hay más que ver el fenómeno Greta Thunberg. Esta revolución es algo que forma parte del ADN de Wallapop. En lo que respecta al consumo de moda, queremos redefinir el concepto de la palabra estrenar: que no signifique ponerte algo que no ha sido utilizado antes, si no ponerte algo por primera vez", comentaba Edurne de Oteiza, directora de operaciones y marketing de Wallapop, en el primer coloquio sobre 'Moda y Sostenibilidad' presentado por Raquel Sánchez Silva en el Museo del Traje.

“Creo que hay un cambio de paradigma, pero este no solo debe de ser colectivo sino también individual. Tenemos que pensar cómo podemos hacer para que todo lo que tenemos en el armario lo usemos y, si no lo hacemos, tenemos que darle una segunda vida. Al final se trata de vivir con menos, pero vivir mejor”, matiza Edurne.

Sabemos que a Kim Kardashian lo de vivir con menos no le va, pero no estaría de más seguir su ejemplo a la hora de reutilizar looks del pasado, por más que la mayoría tengamos más acceso a Zara que a Versace y aunque cuando rebusquemos en el armario de nuestras madres, demos con más bolsos de Massimo Dutti que de Chanel, como en su caso.

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