Beatriz de Holanda, un cumpleaños que no es tal
Como en el cuento de Alicia en el país de las maravillas, en el que los personajes se volvían locos celebrando los ‘incumpleaños’ en vez de
Como en el cuento de Alicia en el país de las maravillas, en el que los personajes se volvían locos celebrando los ‘incumpleaños’ en vez de los cumpleaños (364 días al año contra uno solo), la reina Beatriz de los Países Bajos celebra este miércoles su cumpleaños aunque en realidad nació un 31 de enero.
Tal distancia entre el día en el que vino a este mundo y el momento de su celebración tiene varias explicaciones. Las hay climatológicas, por ejemplo. El tiempo en Holanda a finales de enero, con el invierno desplegando su gélida furia, no es el más apropiado para un festejo popular.
Holanda se viste de naranja este miércoles para conmemorar el reinado de Beatriz. En compañía del heredero Guillermo y de su esposa Máxima, recorrerá alguna localidad y contemplará los bailes folclóricos, las competiciones deportivas y las exhibiciones musicales con los que la agasajarán. Los pasteleros, además, preparan dulces y galletas para conmemorar el nacimiento de la soberana.
Sin embargo, el otro motivo tiene un cariz mucho más sentimental. “Beatriz, por la gracia de Dios, Reina de los Países Bajos, princesa de Orange-Nassau, etc., etc., etc. ” (el etcétera se refiere a los títulos en desuso que ostenta, como el de Barón de Breda o Señor de Besançon) fue coronada reina el 30 de abril de 1980, el mismo día en que su madre, la reina Juliana, cumplía 71 años.
Antes de ese momento la polémica ya había hecho una visita a la vida de la princesa Beatriz. Su boda con un antiguo miembro de las juventudes hitlerianas y del ejército nazi provocó reacciones airadas en parte de la población, e incluso un atentado (el lanzamiento de una bomba de humo contra el carruaje real) durante el día de su boda. Sin embargo, el príncipe Claus era en el momento de su fallecimiento, en otoño de 2002, uno de los miembros más populares de la familia real, y su muerte fue muy sentida por la población de los Países Bajos.
Las revueltas se repitieron hace hoy 28 años, cuando varios grupos protestaron contra la precariedad en la vivienda con el lema “Geen woning; geen Kroning” (“no hay casa, no hay coronación”). A pesar de los altercados que sucedieron a las revueltas, Beatriz se ha mantenido en el trono admirada entre sus conciudadanos por su profesionalidad. Eso no ha sido traba, en cualquier caso, para que comenzaran a surgir en la opinión pública voces contrarias a la monarquía, jalonadas por escándalos publicitados por los tabloides.
Si por algo se ha mirado siempre con lupa a la monarquía holandesa es por la acomodada posición económica que se le supone. La revista Forbes la ha incluido muchos años entre las mujeres más ricas del planeta, con una fortuna estimada en 2005 de 4.700 millones de dólares, aunque desde 2006 no ha vuelto a aparecer.
Como en el cuento de Alicia en el país de las maravillas, en el que los personajes se volvían locos celebrando los ‘incumpleaños’ en vez de los cumpleaños (364 días al año contra uno solo), la reina Beatriz de los Países Bajos celebra este miércoles su cumpleaños aunque en realidad nació un 31 de enero.