Nervios y lipotimias en la Casa Real
  1. Casas Reales
por el pardo se respira cierta tensión

Nervios y lipotimias en la Casa Real

La imputación de la infanta Cristina en el ‘caso Nóos’ ha modificado la agenda del palacio de la Zarzuela. Tenían esperanzas en que no se produjera y ha habido que planificar in extremis una nueva hoja de ruta.

Foto: La infanta Cristina y su padre, el rey don Juan Carlos, en una imagen de archivo (I.C.)
La infanta Cristina y su padre, el rey don Juan Carlos, en una imagen de archivo (I.C.)

La imputación de la infanta Cristina en el caso Nóos ha convulsionado el palacio de la Zarzuela y la propia vida cotidiana de la familia Urdangarin. Hasta que no se hizo público el auto, el pasado 7 de enero, no había variaciones destacables que alteraran la vida de los duques de Palma, que han disfrutado de unas lujosas vacaciones navideñas aparentemente ajenos a las resoluciones y decisiones legales. Pero todo cambió con la decisión del juez Castro, por lo que la maquinaria de palacio se puso en funcionamiento.

Uno de los primeros cambios notorios fue reforzar, el mismo martes, la seguridad de los duques en Ginebra ante la presencia de medios españoles, desplazados hasta el domicilio familiar en la capital suiza. Los escoltas adscritos a la Infanta y su familia son policías nacionales cuyo objetivo es salvaguardar su integridad, y no impedir el trabajo de los medios, como así sucedió. Para este fin también se contó con el apoyo de la Policía suiza, que requirió, a instancias de sus colegas españoles, las identificaciones a los reporteros.

Otra medida de urgencia fue el viaje de la Infanta a Barcelona, donde se reunió con su abogado Miquel Roca. Después, viajó a Madrid para tener un cónclave en Zarzuela en el que repasar la nueva hoja de ruta que marcará la vida de la hija del jefe del Estado durante las próximas semanas. La situación se complica y la supuesta tranquilidad que reinaba en la vida de la duquesa, como así confirman fuentes cercanas a la imputada, ha desaparecido. El hecho de que los propios abogados hagan declaraciones a pie de calle emulando a Pascual Vives, el letrado de Urdangarín que puso de moda este modus operandi, también altera en Zarzuela.

Pero de entre todo, una de las cosas que más ha molestado en Zarzuela han sido las declaraciones de uno de sus abogados, Jesús María Silva ­–incluso ha sorprendido a sus propios colegas–. “Ha actuado motivada por su fe en el matrimonio y amor a su marido. Cuando una persona está enamorada de otra, confía, ha confiado y seguirá confiando contra viento y marea en esa persona (…) no puede pretender que se diga: mujeres, cuando vuestros maridos os den algo a firmar, primero llamad a un notario y tres abogados antes de firmar, o viceversa, maridos: cuando vuestras mujeres os presenten algo, desconfiad y esperad a firmar”, decía el penalista de la Infanta. Las interpretaciones en este sentido son varias y una de ellas podría ser la de reconocer el engaño de Urdangarin. Un aspecto hasta ahora no contemplado en Zarzuela y que formaría parte de esa falta de unidad a la hora de afrontar la imputación de la hija real. Hay quien considera que no hay que presentar recurso y otra línea de actuación que sí. Esta disparidad es otro motivo para la convulsión en Zarzuela que se une a la repercusión mediática en los medios internacionales.

Y no queda ahí la cosa porque las imágenes del Rey leyendo el discurso en la celebración de la Pascua militar ha sido también otro motivo que ha desequilibrado la estabilidad de la Casa. Y no solo en el organigrama familiar, sino también en los los propios colaboradores. Javier Ayuso, jefe de Relaciones con los Medios de la Casa del Rey, sufrió una lipotimia momentos antes de que su Majestad tuviera problemas con su lectura.

Caso Nóos Infanta Cristina Rey Don Juan Carlos
El redactor recomienda