¿Quién es la misteriosa rubia que acompaña al Rey Juan Carlos?
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a salvo de filtraciones

¿Quién es la misteriosa rubia que acompaña al Rey Juan Carlos?

Los avistamientos se producen con cuentagotas y siempre en cenas discretas. Seguimos la pista de la ¿nueva? amiga del Rey desde Madrid, California hasta República Dominicana

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Deborah Norville, Corinna zu Sayn Wittgenstein y la misteriosa rubia (Vanitatis)

“La historia no tiene ningún fundamento. No solo no conozco a Don Juan Carlos, sino que ni tan siquiera he acudido a ningún evento, cena o similar en que él estuviese presente”. La presentadora de NBC Deborah Norville, la única mujer rubia a quien se le ha puesto nombre tras salir Corinna zu Sayn Wittgenstein de la vida del Rey emérito, casi brama desde Estados Unidos. Tratamos de saber qué hay de cierto en las últimas informaciones publicadas en España. No hay nada.

Desde luego, no mantiene relación alguna vía Whatsapp o correo electrónico con él ni tampoco asistió a la opípara cena que ofreció en República Dominicana Pepe Fanjul, el magnate de la caña de azúcar. “De hecho, no tengo idea ni tan solo por qué eso es una historia. Nunca ha tratado de contactar conmigo, ni por supuesto, yo con él. No hay puntos de contacto”. La historia de su (no) relación con Don Juan Carlos es un asunto puramente doméstico español. El rumor ni siquiera ha llegado a su país, según asegura a Vanitatis.

La presentadora de CBS, actualmente en NBC, es toda una institución en su país. En su página web puede hallarse desde 'merchandising' a libros inspiracionales (alguno 'best seller') y su larga trayectoria está más que reconocida. No solo tendemos a fiarnos de su palabra, sino que, viendo quién es su esposo, nos atrevemos a darle todo el crédito. Está casada desde 1987 con Karl Wellner, quien hoy dirige Papamarkou Wellner, una banca de inversión levantada por un financiero griego –de cuando los armadores griegos eran los reyes del mundo occidental–, que gestiona 4.000 millones de dólares y entre cuyos clientes se encuentra Carlos de Inglaterra. Si Mr. Wellner es alto, atractivo, sueco y millonario, ¿qué podría ofrecerle un avejentado Rey que, sin corona que lo respalde, solo ostenta un título honorífico? Nada.

Desechada la vía Norville, nos asalta una duda. ¿Quién es la mujer rubia que fue vista con el rey en la famosa cena de La Romana? En aquel estratosférico convite hubo una mujer de parecidas características a Mrs. Norville que no era ella. Que se filtrase el nombre de la periodista de NBC obedece a una maniobra intencionada o a una confusión cuyos motivos o naturaleza se nos escapan. Sin embargo, tiene sentido. Después de Corinna, sigue existiendo una rubia en la vida del Rey a tenor de las informaciones que maneja este medio.

El año 'gastro' del Rey Emérito

El último cambio de año encontró a Don Juan Carlos en California. Dispuesto a agotar una a una todas las estrellas Michelin que su estómago pueda resistir, acudió a almorzar a The Ivy, uno de los más reputados restaurantes de Los Ángeles. Un lugar donde acuden empresarios, estrellas de Hollywood, deportistas de élite y todo aquel diletante que aspire a ser conocido. Era el 29 de diciembre de 2014. En aquella ocasión, el Rey Emérito se sentó a la mesa con un grupo de caballeros entre los que también se encontraba una mujer rubia cuya identidad no ha trascendido. No joven, tampoco anciana. De similar apariencia física a Corinna o Deborah Norville.

En marzo de este año, el Rey fue visto en la marisquería madrileña Kulixka, en el barrio de Chamberí. Lo acompañaban, entre otros comensales, el financiero Alberto Alcocer, íntimo del emérito y excompañero de monterías; Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, marqués de Paul, y de nuevo una misteriosa mujer rubia. Finalmente, en su reciente visita al Club Náutico de Sanxenxo, de cuya aventura marítima dimos cuenta en Vanitatis, hubo también una acompañante rubia. Así se lo aseguran fuentes presenciales a este diario. Sin embargo, su presidente, Pedro Campos, ríe al otro lado del teléfono y nos asegura que tras la regata la única rubia que hubo cerca del Rey es la fotógrafa oficial del equipo Movistar, María Muíña, felizmente casada. Ninguna de las demás esposas de los asistentes a la mariscada encaja en la descripción que buscamos. ¿Lo acompañó antes de llegar al club?

Por descontado, esa incógnita dama que tratamos de ubicar no acompaña a Don Juan Carlos en cada una de sus salidas; de ser así, ya le hubiésemos puesto cara, nombre y apellidos. No la vemos navegando, en la Fórmula 1 o en un partido de fútbol. Los avistamientos se producen siempre en cenas discretas. Donde el Rey está con los suyos; a salvo de filtraciones. O razonablemente a salvo, al menos.

Sin embargo, existe un final rocambolesco. Vanitatis ha podido confirmar una pista inesperada: fuentes de toda solvencia informan que justo días antes de acudir a Sanxenxo, una dama elegante, aunque con disimulado aspecto gracias a unas gafas de sol y un sombrero, fue vista en las inmediaciones de la casa que la "entrañable amiga del Rey" mandó decorar en Somosaguas. Caminaba por la calle sola, con el paso resuelto y hablando por teléfono… en alemán. Pronunciando tan pulcramente como lo haría Corinna, la princesa germana.

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