La otra ganadora del caso Haya de Jordania: la abogada que acorraló a Lady Di y Fergie
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EL JUICIO DEL SIGLO

La otra ganadora del caso Haya de Jordania: la abogada que acorraló a Lady Di y Fergie

Ha sido una de las batallas legales más mediáticas de los últimos años y la justicia británica ha hablado finalmente a favor de la hermana del rey Abdalá de Jordania

Foto: La otra ganadora del caso Haya de Jordania: la abogada que acorraló a Lady Di y Fergie
La otra ganadora del caso Haya de Jordania: la abogada que acorraló a Lady Di y Fergie

Era en julio de 2019, a punto de comenzar uno de los juicios más mediáticos de los últimos años, cuando conocíamos la artillería pesada que Haya de Jordania y su ya exesposo, el emir de Dubái, habían sacado para la batalla legal de su divorcio. Una guerra judicial que terminaba hace unos días con dos claras ganadoras. Por un lado, la hermana del rey Abdalá de Jordania; por otro, su abogada, Fiona Shackleton. Y ninguna de las dos tenía en frente rivales precisamente débiles. La victoria en el Alto Tribunal supone un empujón más para la fama que tiene la letrada, conocida en el Reino Unido como Magnolia de Acero y que está más que acostumbrada a defender casos de divorcio de muy alto nivel.

Shackleton es uno de los grandes nombres en el mundo del derecho británico. Se graduó en 1980 por la universidad de Exeter, consiguiendo ser la tercera de su promoción. Solo seis años después, con apenas 30 años, entraba a formar parte del bufete Farrer and Co, empleados de la familia real británica, por lo que años después fue la responsable de los divorcios del príncipe Andrés y Sarah Ferguson y posteriormente del príncipe Carlos y Diana de Gales. En ninguno de los dos casos hubo juicio. Las dos separaciones fueron gestionadas por Fiona en la más estricta confidencialidad.

Haya de Jordania, saliendo del alto tribunal junto a su abogada. (Reuters)
Haya de Jordania, saliendo del alto tribunal junto a su abogada. (Reuters)

El primero se saldó con 20.000 libras al año para Sarah Ferguson y la custodia compartida de las dos hijas, Beatriz y Eugenia, además de que Sarah mantendría el título de duquesa de York, aunque perdía el tratamiento de Alteza Real. El segundo fue mucho más jugoso, al menos para Lady Di: incluía una cláusula de confidencialidad, pero años después se supo que le habían correspondido 17 millones de libras de indemnización, además de 400.000 libras anuales de pensión. Aunque perdía el título de Alteza Real y Princesa de Gales, seguiría siendo tratada como miembro de la familia real, por lo que podía recibir invitaciones a actos de la Casa Real o del Gobierno, donde podría seguir utilizando sus tratamientos anteriores. Pero lo más importante es que obtuvo la custodia compartida de sus dos hijos, por lo que pudo irse a vivir a Kensington con ellos, además de conservar todas sus joyas, que ahora han pasado a manos de Kate Middleton y Meghan Markle.

Y en este histórico de buen hacer judicial lidiando con los dos divorcios más escandalosos que se han dado en el seno de la familia real, también hay una mancha. Años después de la muerte de Diana, se rumoreó que había perdido el favor de la reina Isabel por asuntos relacionados con Paul Burrell, su mayordomo. Algo que no ha podido demostrarse, dado que sigue siendo la actual abogada del príncipe Guillermo y el príncipe Harry, a cuyas respectivas bodas asistió como invitada. Pero, además, la reina Isabel II le otorgó en 2010 el título de baronesa Shackleton de Belgravia, un título no hereditario y del que puede presumir mientras viva.

Fiona Shackleton, junto a la princesa Haya de Jordania. (Reuters)
Fiona Shackleton, junto a la princesa Haya de Jordania. (Reuters)


Pero no son los únicos nombres conocidos en su amplia cartera de clientes. También defendió a la exesposa del futbolista Thierry Henry, a Madonna o los cantantes Liam Gallagher y Paul McCartney en sus respectivos procesos de divorcio. En este último, aunque logró un muy buen acuerdo que beneficiaba al ex-Beatle, salió algo escaldada, cuando Heather Mills, que pretendía ganar mucho más tras su separación del músico, vació una jarra de agua en su cabeza, presa de la rabia. La exmodelo tampoco dudó en hablar de ella en una entrevista posterior: "Quería alagar el jucio el mayor tiempo posible para llenar sus bolsillos".

Y es que los honorarios de Fiona Shackleton rondan los 700 euros la hora. Se pueden hacer una idea de su sueldo por caso, especialmente cuando son complicados y se dilatan en el tiempo, que parecen ser sus favoritos. Aunque también ha habido algún que otro contratiempo en su carrera y no todo han sido victorias, lo cierto es que son mucho más numerosas que las sentencias que se han dictado en contra de sus habitualmente famosos clientes.

La abogada es toda una caja de sorpresas y hay dos grandes pasiones con las que compagina su profesión. Por un lado, la cocina, ya que se graduó como chef en Le Cordon Bleu, incluso creó una empresa de catering para eventos antes de estrenarse en el mencionado bufete. Por otro, la política, ya que actualmente participa como conservadora en la Cámara de los Lores. Pero ahora una de las mayores satisfacciones de su vida profesional ha venido de la mano de este mediático divorcio, que pasará a la historia de Dubái y del Reino Unido junto a su nombre, Fiona Shackleton, la mujer que lo ha hecho posible.

Fiona Shackleton (con el pelo mojado tras el altercado con Heather Mills) y Paul McCartney. (Cordon Press)
Fiona Shackleton (con el pelo mojado tras el altercado con Heather Mills) y Paul McCartney. (Cordon Press)

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