Del beso de Charlène y Alberto al debut de sus gemelos: las 10 imágenes inolvidables del Día Nacional de Mónaco
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FIESTA GRANDE

Del beso de Charlène y Alberto al debut de sus gemelos: las 10 imágenes inolvidables del Día Nacional de Mónaco

Solo en los últimos 10 años la fiesta grande del principado ha dado fotografías inolvidables, algunas de las cuales difícilmente volverán a repetirse

Foto: Del beso de Charlène y Alberto al debut de sus gemelos: las 10 imágenes inolvidables del Día Nacional de Mónaco
Del beso de Charlène y Alberto al debut de sus gemelos: las 10 imágenes inolvidables del Día Nacional de Mónaco

La foto de familia en el Día Nacional de Mónaco ha aumentado considerablemente en los últimos diez años. De ser una cita que solo celebraba el príncipe Alberto con sus hermanas, Carolina y Estefanía, y puntualmente sus hijos, ha pasado a ser un encuentro más que multitudinario de los Grimaldi. Con la llegada primero de Charlène, después de las parejas de los sobrinos de Alberto y de su descendencia, además de sus propios hijos, casi no quedan balcones vacíos en el ala principal del palacio, desde donde suelen disfrutar del desfile militar tras asistir a misa. Es una cita con siglos de tradición y que suele coincidir con la onomástica del príncipe soberano. Pero el príncipe Alberto prefirió no adelantarla al 15 de noviembre, como hubiera correspondido, y dejarla el día 19, en un gesto para honrar a su padre, el príncipe Rainiero. Por eso es tan importante para toda la familia.

Hubiera sido un día u otro, lo cierto es que la expectación cada año está asegurada, ya que la familia Grimaldi asiste casi al completo, con puntuales excepciones. Por ejemplo, Carlota Casiraghi lleva dos ediciones sin celebrarlo junto a los suyos. El año pasado estábamos expectantes, ya que hubiera sido el debut de su marido, Dimitri Rassam. Aunque puede estrenarse este año, lo cierto es que el coronavirus hace que muchos den (y demos) por hecho que no van a aparecer, ya que la situación en Francia no está demasiado favorable para hacer viajes al extranjero.

En Vanitatis hemos querido hacer un repaso de la última década y recordar algunas de las imágenes inolvidables del Día Nacional de Mónaco.

1. El debut de Charlène

Corría el año 2010 y la entonces prometida del príncipe Alberto se unió a las celebraciones del Día Nacional. Se defendió bien y estaba sonriente y bastante pletórica. Su estilo lady, con traje chaqueta de falda lápiz en estampado jacquard de cuadros, no pasó desapercibido, principalmente por el tocado-pamela que usó para cubrir su cabeza. Un estilismo que sustituyó por un vestido con palabra de honor y sugerente escote para la noche, quizá demasiado atrevido para el rango y la cita, que no le hemos vuelto a ver. La emoción de aquel día también fue sustituida, años más tarde, por una incomodidad que no era capaz de disimular.

La princesa Charlène, en la celebración de 2010. (Getty)
La princesa Charlène, en la celebración de 2010. (Getty)

2. La última vez de Ernesto de Hannover

Unos llegaban y otros se iban. Ese mismo año de 2010 fue el último que veríamos al entonces -bueno, y todavía- marido de Carolina de Mónaco. El matrimonio ya empezaba a hacer aguas y el alemán no ha vuelto a aparecer por allí, a pesar de que aún no están divorciados de forma oficial.

Ernesto de Hannover, saliendo del Te Deum en la catedral junto a la familia Grimaldi. (Cordon Press)
Ernesto de Hannover, saliendo del Te Deum en la catedral junto a la familia Grimaldi. (Cordon Press)

3. Cuñadas conjuntadas

Aunque casi desde que llegara Charlène a Mónaco se ha dicho que no fue del agrado de Carolina porque le quitaba su puesto como primera dama y que supuestamente su relación no es la mejor, a lo largo de estos años hemos visto a una y otra muy conectadas, quizá muy a su pesar. En 2012 coincidían en el tipo de tocado, con redecilla, un tipo de tela muy del gusto de las damas Grimaldi, como veremos más adelante. Sin ir más lejos, la hermana mayor de Alberto de Mónaco también optaba por él el año pasado.

Carolina y Charlène, en 2012. (Cordon Press)
Carolina y Charlène, en 2012. (Cordon Press)

4. El beso de Charlène y Alberto

Sí, lo han leído bien. El beso. Fue en 2014, con una embarazadísima Charlène que daría a luz a sus hijos solo tres semanas después. Su fisonomía estaba bastante cambiada, como también su actitud. La pareja atendió a las peticiones del público y no dudó en darse un beso en el balcón, como si estuvieran recién casados. El tiempo cambió mucho esos gestos de afecto, que ahora, aunque en mucha menor medida, han vuelto a recuperar.

Charlène y Alberto, en 2014. (Cordon Press)
Charlène y Alberto, en 2014. (Cordon Press)

5. El debut más esperado

El 19 de noviembre de 2015 fue, quizá, el más esperado de los últimos años, por no decir décadas. Sin haber cumplido aún su primer año, era la primera vez que participaban los príncipes Jacques y Gabriella. Con chupete y pasando de brazo en brazo, se convirtieron en la gran atracción de la jornada. Exactamente lo mismo que ha pasado en las cinco que se han celebrado desde entonces.

El debut de Jacques y Gabriella, en brazos de sus papás. (Cordon Press)
El debut de Jacques y Gabriella, en brazos de sus papás. (Cordon Press)

6. Una premamá de 10

De una embarazada a otra. Dos años después, era Beatrice Borromeo, la esposa de Pierre Casiraghi, la que presumía de barriguita. No podemos negar que siempre suele ser la Grimaldi -lo es, al menos por casamiento- mejor vestida en esta cita. Y ni su embarazo impidió que lo fuera en la celebración del Día Nacional de 2016. Daba a luz a su hijo mayor, Stefano, tres meses después.

Beatrice Borromeo, en 2016. (Getty)
Beatrice Borromeo, en 2016. (Getty)

7. El estilo de Carlota

Poco tiene que envidiarle la hija mayor de Carolina de Mónaco a su cuñada en cuanto a estilo, siendo siempre una mujer que despierta mucha admiración por su belleza. Así que sus looks tampoco suelen pasar desapercibidos. Pero de los últimos años, nos vamos a quedar con el tocado que llevó en 2016, con la tela marca de la casa. Inolvidable.

Carlota Casiraghi, presumiendo de su personal estilo. (Getty)
Carlota Casiraghi, presumiendo de su personal estilo. (Getty)

8. El bigote de Alberto

En 2017, el príncipe aparecía con este look en el Día Nacional, con el que ya se había dejado ver un par de semanas antes, al igual que sus sobrinos Pierre y Louis. La razón la explicaba él mismo días antes, desmintiendo la creencia de que era en homenaje a su padre, el príncipe Rainiero, que siempre solía lucirlo: se celebraba en esos días el bicentenario de los carabineros, los guardia del palacio, para quienes era obligatorio llevarlo. Fue su forma y la de sus sobrinos de homenajearlos. Se lo quitó poco después de las celebraciones, como ya había adelantado.

Alberto, con su bigote en 2017. (Getty)
Alberto, con su bigote en 2017. (Getty)

9. El primer uniforme de Jacques

El año pasado, el heredero vistió su primer uniforme, que le habían tenido que confeccionar a medida, lógicamente. Aunque el característico sombrero no le duró demasiado, parecía hecho para la pequeña chaqueta militar, a juego con la de su padre. También Gabriella tuvo su uniforme particular, con una boina roja.

Jacques y Gabriella, el año pasado. (Reuters)
Jacques y Gabriella, el año pasado. (Reuters)


10. Carolina y su familia

Sin duda, la familia que más ha hecho aumentar el número de miembros del clan Grimaldi en los últimos años ha sido la de Carolina: además de incorporarse al gran día las parejas de sus dos hijos mayores -las de Carlota y Alexandra no han estado aún en esta celebraciones-, la familia ha crecido con siete miembros: los dos hijos de Beatriz y Pierre, los tres de Andrea y Tatiana y los dos de Carlota. El poblado balcón del palacio ya no es suficiente para todos.

Carolina, con parte de su familia. (Reuters)
Carolina, con parte de su familia. (Reuters)
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