La familia real saudí y sus problemas con el Hotel Fairmont Juan Carlos I de Barcelona
  1. Casas Reales
NEGOCIO RUINOSO

La familia real saudí y sus problemas con el Hotel Fairmont Juan Carlos I de Barcelona

Los herederos de una rama de los Al Saud quieren vender el establecimiento, que han heredado con abultadas deudas. Negocian con el Ayuntamiento y les embargan propiedades

Foto: Turki Bin Nasser Abdulaziz Al Saud, a la derecha. (Reuters)
Turki Bin Nasser Abdulaziz Al Saud, a la derecha. (Reuters)

La familia real saudí tiene negocios en todo el mundo y Barcelona no podía ser menos. Hace ya décadas que compraron uno de los hoteles más lujosos de la capital catalana, el Hotel Juan Carlos I, llamado ahora Fairmont Juan Carlos I.

Pero heredaron un negocio plagado de deudas que han ido aumentando con el tiempo hasta hacerlo insostenible. Por eso, han decidido vender el establecimiento, algo que les está costando mucho más de lo previsto.

placeholder Lobby del Fairmont Rey Juan Carlos I.
Lobby del Fairmont Rey Juan Carlos I.

Porque el hotel contaba con un contrato con el Ayuntamiento de Barcelona por el que perdía la concesión de los terrenos en 40 años. Así, invertir millones en la compra del hotel cuando en unas décadas dejaría de estar en manos de los compradores no parecía rentable para nadie. La familia real saudí, a través de sus emisarios, han negociado con el ejecutivo de Ada Colau y han obtenido respuesta: les ampliarán la concesión y así facilitan su venta.

Deudas de Joan Gaspart

El negocio barcelonés se ha convertido en un lastre para los saudíes, quienes han visto cómo les han embargado propiedades para saldar las citadas deudas. Lo publicaba Crónica Global hace unos días. La familia Bin Nasser, una de las ramas de la realeza de Arabia Saudí, ha visto como le expropiaban algunos coches de lujo para pagar las abultadas deudas que heredaron de los tiempos del anterior propietario, el expresidente del Barça Joan Gaspart. Tan potente era la deuda que años después de que la familia comprara el hotel, asumió que era imposible subsanarla y presentó una querella contra el empresario por una supuesta estafa de 15 millones de euros.

Foto: Joan Gaspart, en 'Salvados'. (Atresmedia)

El responsable de la compra del hotel fue el controvertido Turki Bin Nasser Abdulaziz Al Saud, yerno del sultán Bin Abdelaziz Al Saud, piloto y general del ejército del aire de su país. Bin Nasser falleció hace dos años y desde entonces su familia ha querido vender el establecimiento. El jeque tenía dos hijos y cinco hijas, quienes han sido asiduos de Barcelona y sus zonas de lujo.

La familia contaba con un emisario en la ciudad, un afamado médico palestino que dejó su profesión sanitaria para dedicarse a los negocios de la familia árabe. Y en las bodas de los hijos de este empresario estuvieron presentes las hijas de Bin Nasser, quienes agasajaron a los invitados, en una ocasión casi 500, con regalos típicos de su país.

Emisario real

La familia ya no tiene prácticamente lazos en la capital catalana y quiere romper los pocos que les quedan. Por eso llevan meses negociando con el Ayuntamiento para que les amplíe la concesión y puedan venderlo en buenas condiciones. La empresa propietaria del hotel es Barcelona Project’s, sociedad que presentó sus últimas cuentas en el Registro en 2018. Y pese a ser millonarias, con un patrimonio neto de 116 millones de euros, las pérdidas eran insostenibles.

Foto: Salmán bin Abdulaziz, actual rey de Arabia Saudí. (EFE) (

En 2018 los números rojos fueron de 11,6 millones, mientras que en los dos ejercicios anteriores, 207 y 2016 respectivamente, alcanzaban los 12,5 y los 26,3 millones de pérdidas. Con estos números y sin el padre al frente, los herederos del jeque decidieron vender y parece que finalmente podrán llegar a algún acuerdo puesto que quienes compren el hotel podrán explotarlo al menos 55 años.

Historia olímpica

La empresa se fundó en 1988 y el hotel se inauguró en 1992, fecha en la que se celebraron los Juegos Olímpicos de Barcelona. Con más 450 habitaciones, y unos 400 empleados, casi todos en ERTE porque no ha vuelto a abrir tras la pandemia, parece que será la norteamericana Apollo la que finalmente adquiera el establecimiento. Bcomú, el partido de la alcaldesa Colau, propuso hace unos meses comprar el Juan Carlos I y convertirlo en un hostal para personas sin techo. Pero la propuesta no cuajó y se impuso la idea del otro socio del gobierno municipal, el PSC, partido que ha desencallado las negociaciones y logrado que se amplíe la concesión.

Foto: Una imagen del restaurante Casa de Manolete. (Instagram @casademanoletebistro)

Famosos por hospedar a personajes ilustres, muchos recuerdan todavía el paso del rey Faisal por el hotel en 2013. Aterrizó con su avión privado, tuvo un séquito formado por una quincena de personas, reservó ocho habitaciones y él se quedó con la Suite Real, la más grande del hotel (450 metros cuadrados), ubicada en la última planta y con unas vistas espectaculares de la ciudad.

Durante su estancia, de varios días, Faisal y sus acompañantes miraron con atención los precios de las comidas y las bebidas, pagaban lo justo y, cuando lo hacían, era con tarjeta de crédito. De manera que no dejaron las tan ansiadas propinas de 500 y 1.000 euros que suelen dejar algunos de los miembros de las casas reales árabes.

Foto: Los Reyes, en su visita de Estado a Marruecos el pasado febrero. (Getty)

Athina Onassis ha sido otra de las conocidas caras que ha escogido este hotel para pasar unos días. Al estar pegado al Real Club de Polo de la ciudad, entidad hípica que organiza el Concurso Internacional de Saltos, los grandes jinetes y aficionados a los caballos solían escoger el Hotel Fairmont Juan Carlos I para su estancia. Otros tiempos.

Casa Real saudí
El redactor recomienda