La otra tradición de los Reyes y sus hijas en Mallorca: la cena en su restaurante favorito y los gestos de cariño de Letizia con los dueños
Tras visitar la exposición de Joan Miró en la Llotja, don Felipe, doña Letizia y sus hijas se desplazaron hasta el restaurante Mía, cumpliendo así con una pequeña tradición estival
Los Reyes, Leonor y Sofía tras cenar en el restaurante Mía. (Efe)
Un año más, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía han aprovechado su estancia en Mallorca para disfrutar de uno de sus restaurantes favoritos. Se trata de Mía, un local situado en la zona de Portixol, especializado en gastronomía mallorquina, que presume de elaborar sus platos con los mejores productos y “sabores únicos de la tierra y el mar”. En las imágenes captadas, se puede apreciar el cariño y la cercanía entre la Familia Real y los propietarios del establecimiento.
Tras visitar la exposición de Joan Miró en la Llotja, don Felipe, doña Letizia y sus hijas se desplazaron hasta el restaurante Mía, cumpliendo así con una pequeña tradición estival. Desde hace varios veranos, no dejan pasar la oportunidad de degustar los platos del chef y empresario Guillermo Cabot, antiguo socio del restaurante Ola del Mar, otro de los locales que solían frecuentar durante sus días en la isla.
A la salida del restaurante, y tras disfrutar de una carta que incluye arroces, pescados frescos, fideuá, caldereta, calamar salteado con sobrasada o bogavante, los Reyes y sus hijas se despidieron de Cabot y del equipo del restaurante, entre ellos Rosa, hermana del chef, a quien la Reina dio un fuerte abrazo, dejando entrever la buena relación que mantienen desde hace años.
Ya en la terraza, los demás comensales dedicaron un cálido aplauso a los miembros de la Familia Real, encantados de haber coincidido con ellos en uno de los restaurantes que ya se ha convertido en un clásico de sus veranos mallorquines.
En los últimos años, Mía ha sido también el escenario de otras salidas familiares, no solo con Leonor y Sofía, sino también con la Reina emérita y la princesa Irene. El verano pasado, incluso se unieron a la cena Tatiana Radziwiłł, prima de doña Sofía, y su esposo, Jean Henri Fruchaud.
Los Reyes y sus hijas en el restaurante Mía. (Efe)
Sin embargo, en esta ocasión la situación ha sido distinta. Doña Sofía voló a Palma el domingo para pasar dos días y asistir a la tradicional recepción a la sociedad balear en Marivent, pero regresó a Madrid poco después para estar junto a su hermana, la princesa Irene, cuya salud atraviesa un momento delicado. Por el mismo motivo, ni Tatiana ni su marido han viajado este año a la isla.
Con esta cena en uno de sus rincones favoritos de la isla, los Reyes y sus hijas reafirman su vínculo con Mallorca, no solo como destino de descanso, sino como escenario de tradición, cercanía y vida familiar. Una cita que, lejos de los focos oficiales, muestra su faceta más relajada y cotidiana, y que año tras año consolida a Mía como un lugar clave en la agenda veraniega de la Familia Real.
Un año más, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía han aprovechado su estancia en Mallorca para disfrutar de uno de sus restaurantes favoritos. Se trata de Mía, un local situado en la zona de Portixol, especializado en gastronomía mallorquina, que presume de elaborar sus platos con los mejores productos y “sabores únicos de la tierra y el mar”. En las imágenes captadas, se puede apreciar el cariño y la cercanía entre la Familia Real y los propietarios del establecimiento.