El pasado 4 de octubre se cumplieron 30 años desde que Estefanía de Mónaco y Daniel Ducruet firmaron el divorcio. Dos meses atrás, la revista ‘Interviú’ había publicado unas fotografías del exguarda de seguridad en actitud comprometida con la stripper belga Fili Houteman. Por aquel entonces, apenas llevaban un año casados y ya habían tenido a sus dos hijos: Louis (1992) y Pauline (1994).
En aquel momento, Ducruet ya aseguró que se había tratado de una trampa mientras se enfrentaba por la vía legal contra la publicación que había sacado a la luz el escándalo. Ahora, tres décadas después de todo aquello, el que fuera el primer marido de la princesa rebelde ha vuelto a hablar del que sin duda fue el escándalo que le costó su status, el matrimonio e incluso su reputación pública.
Daniel Ducruet y Estefanía de Mónaco el día de su boda. (Gtres)
Lo ha hecho en el programa ‘La Volta Buona’ con Caterina Balivo en la RAI, donde por primera vez ha denunciado que fue drogado aquella noche, dando una versión de los hechos muy diferente a la que ocuparon el papel couché de la época. “Fui víctima de una trampa”, insiste de nuevo 30 años después.
Todo comenzó haciéndole un favor a “el tipo que corría en la misma escudería” que él: “Me pidió que me quedase cerca de su novia, a la que iba a enviar al sur de Francia mientras ultimaba la separación”. Y así lo hizo, aunque aquello acabaría por convertirse en el peor error de su vida. Todo era, según Ducruet, un plan perfectamente orquestado para acabar con él.
“Cuando llegamos allí me encontré a esa chica en la piscina con un amigo suyo, nos ofrecieron vino para beber, había sustancias en el vino y también había un paparazzi dispuesto a disparar y el resto ya lo sabe todo el mundo…”, reconociendo así que todo había ocurrido bajos los efectos de unas sustancia que nunca aceptó consumir, no siendo dueño de sus acciones.
Estefanía de Mónaco y Daniel Ducruet en una fotografía de archivo (Gtres)
Más tarde fue consciente y él mismo le confesó a Estefanía de Mónaco, en cuanto llegó a casa, lo que había ocurrido. “Cuando llegué a casa esa noche se lo conté todo a Estefanía y se echó a llorar, pero en ese momento no hablamos de separación ni de nada”, reconociendo que todo se precipitó por la publicación de las fotografías.
Supo que aquello no había sido casualidad cuando recibió una llamada esa misma noche: “Entonces recibí una llamada anónima que decía: ‘Te has divertido demasiado, ahora estás muerto’ y fue así como supe que ya circulaban fotos comprometedoras”.
Intentó frenar su publicación, pero acusa al medio que las publicó de haberlo engañado: “Entonces llamé a un periódico italiano, cuyo nombre no mencionaré, porque sabía que tenían aquellas fotos y les ofrecí mucho dinero para recuperarlas y que la cosa acabara ahí, pero ellos siempre negaron tenerlas y tres días después el periódico las publicó”.
Daniel Ducruet, Estefanía y Rainiero el día de la boda (Gtres)
Y entonces su matrimonio llegó a su fin por las malas, con las fotografías de la tradición haciendo correr -literalmente- ríos de tinta. Lo denunció, por penal, no por civil, “porque no quise ganar dinero con esta historia”. Él solo quería que, cuando sus hijos fueran mayores, supieran que él había sido también víctima en toda esta historia.
"Para mí era importante aclarar cómo ocurrió, porque no bastaba con contarle mi historia a mis hijos, quería que lo hiciera la justicia, que dijese: 'Si es verdad que caíste en una trampa, no eres solo el marido que se fue por ahí y engañó a su mujer, sino que hubo un ‘por qué’. Y ese por qué es precisamente la trampa que me tendieron y que hizo que la gente ganase tanto dinero con aquellas fotos que dieron la vuelta al mundo”, dice ahora, 30 años después.
Daniel Ducruet no quiere culpar de todo esto al final de su matrimonio con la princesa, porque sabía que aquello podría haber terminado igualmente tarde o temprano, sino del escándalo y del daño que le hizo a todos, también a la institución a la que entonces pertenecía: “Tal vez Estefanía y yo nos habríamos divorciado de todas formas, porque en la vida nunca se sabe lo que puede pasar, pero en aquel momento estábamos enamorados y no estaba previsto que acabara así".
El pasado 4 de octubre se cumplieron 30 años desde que Estefanía de Mónaco y Daniel Ducruet firmaron el divorcio. Dos meses atrás, la revista ‘Interviú’ había publicado unas fotografías del exguarda de seguridad en actitud comprometida con la stripper belga Fili Houteman. Por aquel entonces, apenas llevaban un año casados y ya habían tenido a sus dos hijos: Louis (1992) y Pauline (1994).