'O sole mío', la preocupación de Estefanía por su manicura y otros detalles del Día Nacional de Mónaco
Cada año, el Día Nacional de Mónaco nos deja detalles que pasan desapercibidos en un primer momento para los fotógrafos, con especial protagonismo en ellos de Jacques y Gabriella, los hijos de Alberto y Charlène
Alberto y Charlène, con sus hijos, en el Día Nacional de Mónaco. (Getty)
Es el día grande en Mónaco y por eso, los Grimaldi casi al completo -con solo algunas ausencias lógicas- se reúnen, primero en la catedral y luego en el palacio para celebrar con los monegascos. Y como cada año, este Día Nacional nos ha dejado muchos detalles, como el 'O Sole Mío', la preocupación de la princesa Estefanía por su manicura o la comunión familiar.
Y los primeros se han dado durante el Te Deum, esa misa con la que siempre comienza la jornada y que nos deja la primera imagen de Alberto y Charlène, junto a las princesas Carolina y Estefanía. Uno de los detalles ha sido el recuerdo que el obispo encargado de la liturgia ha tenido para Raniero y Grace Kelly, mientras la cámara enfocaba las dos tumbas de los príncipes. El otro detalle, la reaparición de Beatrice Borromeo tras convertirse en madre de su tercer hijo.
Era uno de los puntos de atención del día, ya que existía la duda de si, solo un mes después de dar a luz, la italiana estaría en esta celebración junto a su marido, Pierre Casiraghi. Y lo estaba, vestida de Dior, firma de la que es imagen y con la que ha competido en elegancia con su cuñada, Carlota Casiraghi, de Chanel, o su prima política, Camille Gottlieb.
Beatrice Borromeo, durante el Te Deum. (Gtres)
Pero siempre es en el palacio donde los Grimaldi nos dejan mucho más detalles, especialmente porque es el momento en el que se unen a los adultos los benjamines de la familia, aunque no estaban todos, ya que los más pequeños no salían ni al patio ni al balcón, quedándose en el interior de palacio. Y también había una destacada ausencia entre los adultos, la de Pauline Ducruet, la hija mediana de Estefanía de Mónaco.
Así, la joven hacía que la foto familiar quedara un poco incompleta, aunque no exenta de complicidad. Tras los actos en el Patio de Honor del Palacio Grimaldi, el príncipe Alberto y los suyos se repartían en los balcones de la fachada principal y en uno de ellos veíamos a Estefanía junto a su hija pequeña, Camille, su hijo Louis y su nuera, Marie Ducruet. Los gestos de cariño entre ellos eran constantes, pendientes unos de otros en todo momento.
Y en ese momento era cuando veíamos cómo Estefanía se mostraba algo preocupada por su manicura. No tardaba en solucionarlo, quitando las imperfecciones con su propia mano y volviendo rápidamente a la conversación con sus hijos y su nuera.
Estefanía de Mónaco, con sus hijos y su nuera, Marie. (Getty)
También en el balcón hemos visto un gesto de lo más familiar entre Alberto y su hijo Jacques, que un año más lucía su pequeño uniforme de 'carabinieri' y ha emulado todos los gestos militares que aprendió hace unos años, cuando se presentó por primera vez con este equipo limitar.
Y a pesar de los protocolos, no nos podemos olvidar de que sigue siendo un niño de 10 años, con gestos propios de su edad. Por eso, en un momento dado de la retransmisión en directo que se hace en la televisión nacional y en las redes sociales del propio palacio, veíamos cómo el pequeño príncipepresenciaba el desfile con la barbilla apoyada en las manos. Un gesto que su padre, muy atento, no dudaba en señalarle, pidiendo que aplaudiera.
Y ahí veíamos que Jacques es un niño de lo más obediente, ya que en la siguiente escena lo veíamos dando palmas y ya erguido, sin rastro del aburrimiento que parecía invadirle segundos antes. El hijo de Alberto y Charlène captaba antes de subir al balcón toda la atención de las cámaras al cantar el himno nacional de lo más entregado, demostrando que se lo sabe perfectamente a pesar de su edad.
Alberto y Charlène, junto a sus hijos, en el Patio de Honor. (Gtres)
También ha sorprendido entonando el Himno Monegasco su madre, la princesa Charlène, totalmente entregada a las tradiciones y costumbres de su país de adopción y en el que ya por fin parece sentirse más que cómoda. Pero la canción nacional y los Grimaldi como intérpretes al unísono no ha sido el único detalle militar que ha llamado la atención de esta celebración.
Porque en el repertorio que ha tocado la banda de música, se ha escuchado el 'O sole mío', una de las canciones italianas más conocidas. Aunque no tiene relación con Mónaco, este año han querido incluir este famoso rema en el repertorio musical de la mañana. No es la primera vez que una sintonía sorprende: hace tres años, escuchamos 'España Cañí', el famoso pasodoble español, en homenaje a la Armada Española, ya que había una quincena de sus integrantes de las celebraciones de 2022.
Es el día grande en Mónaco y por eso, los Grimaldi casi al completo -con solo algunas ausencias lógicas- se reúnen, primero en la catedral y luego en el palacio para celebrar con los monegascos. Y como cada año, este Día Nacional nos ha dejado muchos detalles, como el 'O Sole Mío', la preocupación de la princesa Estefanía por su manicura o la comunión familiar.