Sin participación real ni cercanía familiar: los príncipes de Gales frente a las princesas Eugenia y Beatriz
En los últimos años, la relación entre el príncipe Guillermo y sus primas se ha ido enfriando de manera gradual. Tras el caso Epstein, la atención se centró en la verdadera cercanía que mantenían
Los príncipes de Gales y las princesas Beatriz y Eugenia. (Gtres)
Los nuevos correos electrónicos entre Andrés Mountbatten-Windsor, Sarah Ferguson y Jeffrey Epstein complican aún más una situación ya delicada y contienen pruebas que ponen en entredicho a los implicados. Entre ellos se encuentra una fotografía comprometedora del hijo de Isabel II arrodillado sobre una mujer, mientras su exesposa le propone matrimonio con la frase “estoy a tu servicio”. Poco a poco, estos hechos están afectando la reputación de la familia real, que inicialmente había intentado minimizar el asunto.
Mientras tanto, Carlos III emitió un comunicado confirmando su cooperación con la policía: “El rey ha dejado claro, con palabras y acciones sin precedentes, su profunda preocupación por las acusaciones que continúan surgiendo respecto a la conducta del Sr. Mountbatten-Windsor”, señalaba el texto. Se trata de un paso adelante para reducir el ruido y las críticas, aunque ninguno de los miembros de la familia, incluidos los príncipes de Gales, ha querido hacer declaraciones al respecto.
Los príncipes Guillermo y Harry delante de sus primas, Eugenia y Beatriz. (Reuters)
Por el momento, ni Guillermo ni Kate han manifestado públicamente su descontento respecto al caso Epstein, aunque en privado sí muestran preocupación. La presión para pronunciarse debido a su vínculo familiar era considerable, pero ellos aseguran que, más allá del parentesco, nunca mantuvieron una verdadera cercanía con quien en su día fue el hijo favorito de Isabel II y una de las personas de confianza de su padre.
“Todos conocen los sentimientos de Guillermo hacia su tío. Nunca ha tenido una relación cercana con él”, afirma una fuente cercana a la revista ‘¡Hello!’. Y es que, mientras para Harry, sus primas Eugenia y Beatriz han sido su gran apoyo durante su contienda con Buckingham Palace, para el príncipe de Gales su vínculo es con sus primos Peter y Zara, los hijos de la princesa Ana.
Kate y la princesa Eugenia en 2011. (Gtres)
Esta distancia también se ha trasladado a Kate, quien apenas ha mantenido cercanía con las hijas del exduque de York. “No parecen tener una relación cercana con ninguna de las hermanas. No tienen mucho en común”, declaró otra fuente al Daily Mail. La tensión entre los hermanos afectó de manera significativa la relación de Guillermo con ellas, quienes, de forma discreta, se acercaron mucho a Harry.
Ambas hermanas mantienen contacto “constante” con el príncipe Harry e incluso se consideran “mejores amigos”, según reveló una persona cercana a People. “Eugenia, en particular, parece estar más próxima a Harry que a Guillermo”, añadió la fuente al medio británico.
La princesa Beatriz y Edoardo Mapelli junto al principe Harry. (Reuters)
“Guillermo se ha esforzado por invitar a Beatriz y Eugenia, así como a otros primos, para que le ayuden a organizar una fiesta anual en los jardines del Palacio de Buckingham”, añadió la misma fuente a People. Sin embargo, la iniciativa quedó a medias, ya que, aunque mostraba la intención de incluirlos, le preocupaba que ganasen demasiado protagonismo, al punto de “trabajar y ser financiados por los contribuyentes”, un escenario que finalmente descartó por completo.
Guillermo, consciente de su rol institucional como futuro rey, prefiere mantener distancia con ambas hermanas para evitar que cualquier polémica pueda involucrarlas. De manera similar, Kate, tradicionalmente una de las royals más queridas por el público, evita cualquier interacción que pueda afectar su imagen. “Nunca iban a ser miembros activos de la realeza, pero se han beneficiado de su conexión familiar”, señaló una fuente al Daily Mail. Así, parece que las princesas conservarán sus títulos, pero alejadas de cualquier protagonismo público junto a su primo.
Los nuevos correos electrónicos entre Andrés Mountbatten-Windsor, Sarah Ferguson y Jeffrey Epstein complican aún más una situación ya delicada y contienen pruebas que ponen en entredicho a los implicados. Entre ellos se encuentra una fotografía comprometedora del hijo de Isabel II arrodillado sobre una mujer, mientras su exesposa le propone matrimonio con la frase “estoy a tu servicio”. Poco a poco, estos hechos están afectando la reputación de la familia real, que inicialmente había intentado minimizar el asunto.