Hace unos días, la familia real jordana celebró uno de los momentos más significativos para los musulmanes. Con el inicio del Ramadán, organizaron el tradicional iftar en un encuentro familiar. A la cita acudieron Rajwa y Rania de Jordania, que apostaron por estilismos de inspiración étnica para la velada con la que se rompe el ayuno diario. No fueron las únicas en sumarse a la celebración: Máxima de Holanda también participó en un iftar junto a la comunidad musulmana de Países Bajos.
Como es habitual, la reina asistió al acto anual, que en esta ocasión se celebró en el emblemático Grand Hotel Kurhaus de Scheveningen, en La Haya. Con una actitud cercana y sonriente, llegó tras la puesta de sol, firmó en el libro de honor y recibió como obsequio un retrato del rey Guillermo Alejandro, gesto que agradeció con una cálida sonrisa.
La reina Máxima reutilizó una blusa y una falda de Natan. (Gtres)
A diferencia de la estética tradicional elegida por su homóloga hachemita, Máxima optó por la moda ‘upcycling’, reutilizando prendas de su armario para crear un estilismo más llamativo. Lució una blusa corta y una falda midi de satén en azul oscuro y añadió un broche de plumas a juego, aportando un aire más exuberante al conjunto.
Máxima firmó en el libro de visitas. (Gtres)
Si no fuera poco, Máxima de Holanda apostó por un total look en azul oscuro, incluidas las joyas. Seleccionó del joyero real un par de pendientes de oro blanco, diamantes y zafiros del joyero real. Están formados por un zafiro central rodeado de diamantes del que cae otro zafiro talla oval.
Máxima conversó con varios invitados a la velada. (Gtres)
La velada congregó a unos cuatrocientos invitados de diversas culturas y religiones en el Kurhaus, quienes aprovecharon la ocasión para conversar brevemente con la reina. Según informa el medio RTL, “tradicionalmente se sirven leche, dátiles y sopa; Máxima tomó un sorbo de agua y degustó una aceituna al atardecer”.
Su asistencia se produjo apenas horas después de que confesara públicamente las dificultades que encontró al aprender neerlandés tras iniciar su relación con el entonces príncipe Guillermo Alejandro. Con sentido del humor, recordó su confusión con la palabra “Boterham” cuando estudiaba el idioma, al pensar que aludía a mantequilla o jamón, cuando en realidad significa simplemente “rebanada de pan”, provocando risas entre los asistentes.
Hace unos días, la familia real jordana celebró uno de los momentos más significativos para los musulmanes. Con el inicio del Ramadán, organizaron el tradicional iftar en un encuentro familiar. A la cita acudieron Rajwa y Rania de Jordania, que apostaron por estilismos de inspiración étnica para la velada con la que se rompe el ayuno diario. No fueron las únicas en sumarse a la celebración: Máxima de Holanda también participó en un iftar junto a la comunidad musulmana de Países Bajos.