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El regreso de la reina Letizia al Vaticano: uso del 'privilegio de blanco', sin mantilla y los pendientes del bautizo de Leonor
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ENCUENTRO CON EL PAPA LEÓN XIV

El regreso de la reina Letizia al Vaticano: uso del 'privilegio de blanco', sin mantilla y los pendientes del bautizo de Leonor

La Reina ha vuelto a hacer uso de una de las concesiones más exclusivas de la cristiandad. Analizamos el protocolo que permite a Letizia vestir de blanco ante el Papa y su elección de diamantes y perlas para una audiencia marcada por la sobriedad

Foto: Los Reyes a su llegada al Vaticano. (Getty)
Los Reyes a su llegada al Vaticano. (Getty)

El Vaticano ha vuelto a ser el escenario de una de las imágenes más potentes de la monarquía española. Este viernes, en una audiencia con el Papa León XIV, doña Letizia ha hecho uso del exclusivo 'privilegio de blanco', un honor que solo ostentan unas pocas mujeres en todo el planeta. Lejos del negro riguroso que marca el protocolo para el resto de jefas de Estado o primeras damas, la Reina española se ha vestido de blanco, reafirmando los históricos vínculos entre España y la Santa Sede.

La elección de doña Letizia no es una cuestión de moda, sino de estricto código vaticano. Como Reina de una monarquía católica, tiene permitido el uso del blanco, un derecho que comparte con Matilde de Bélgica, Charlène de Mónaco y Stéphanie de Luxemburgo. También otras reinas, aunque ya no titulares, como doña Sofía o María Teresa de Luxemburgo, pueden seguir usando dicho privilegio.

placeholder La reina Letizia, de blanco en el Vaticano. (Getty)
La reina Letizia, de blanco en el Vaticano. (Getty)

Para la ocasión, doña Letizia ha estrenado un vestido en un blanco impoluto realizado en tela bouclé. Presenta manga larga, cintura entallada y falda de vuelo. Un diseño clásico muy adecuado para esta visita al Vaticano y al posterior acto al que los Reyes acudirán en Roma: la toma de posesión de don Felipe como Protocanónigo de la Basílica de Santa María la Mayor.

Uno de los detalles que más ha llamado la atención del estilismo de la Reina es la ausencia de mantilla o velo. Al tratarse de una audiencia privada en la Biblioteca Apostólica y no de una ceremonia litúrgica solemne (como una misa de inicio de pontificado), el protocolo es distinto y no manda cubrirse la cabeza. Por lo que la Reina ha preferido dejar su melena al descubierto, optando por una imagen limpia y despejada que cede todo el protagonismo al diseño del vestido.

Ya la reina Sofía, en sus anteriores encuentros con Santos Pontífices en el Vaticano para audiencias, había prescindido de la mantilla, y también doña Letizia en 2014, cuando los Reyes realizaron una visita de presentación con el Papa Francisco como anfitrión.

placeholder La reina Letizia con pendientes de perlas australianas. (Gtres)
La reina Letizia con pendientes de perlas australianas. (Gtres)

La última ocasión en la que la reina estuvo en el Vaticano, en mayo del año pasado, con motivo de la misa de inicio de pontificado del Papa León XIV, sí la vimos con una mantilla blanca, pues el protocolo, al tratarse de un servicio religioso, sí lo imponía.

Para compensar la sencillez del vestido, la Reina ha rescatado piezas de gran valor sentimental de su joyero personal. Unos pendientes de Ansorena que estrenó en el bautizo de la princesa Leonor, en enero de 2006. Presentan una parte superior con un diamante redondo, del que cuelgan otros cuatro diamantes de menor tamaño y terminan con las perlas. Son desmontables y la Reina los puede lucir solo con el diamante superior o completos, como ha hecho en el Vaticano.

El Vaticano ha vuelto a ser el escenario de una de las imágenes más potentes de la monarquía española. Este viernes, en una audiencia con el Papa León XIV, doña Letizia ha hecho uso del exclusivo 'privilegio de blanco', un honor que solo ostentan unas pocas mujeres en todo el planeta. Lejos del negro riguroso que marca el protocolo para el resto de jefas de Estado o primeras damas, la Reina española se ha vestido de blanco, reafirmando los históricos vínculos entre España y la Santa Sede.

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