El enigma MacKenzie Bezos, disparada en la lista de los más ricos del mundo
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LA ALEGRE DIVORCIADA

El enigma MacKenzie Bezos, disparada en la lista de los más ricos del mundo

Escritora precoz, alumna aventajada y, tras su divorcio del fundador de Amazon, una de las mujeres más adineradas. Aunque ella es mucho más que eso

Foto:  Jeff y MacKenzie Bezos. (Getty)
Jeff y MacKenzie Bezos. (Getty)

Hay dos respuestas cortas a la pregunta ¿quién es MacKenzie Bezos? La primera la define como la exmujer de Jeff Bezos, omnipotente dueño de Amazon. La segunda como la 22ª persona más rica del mundo gracias a su divorcio (según la recientísima lista Forbes). Hay algo de humillante para el género femenino que con la mitad de la fortuna del marido -35.000 millones de dólares en la separación de bienes- una mujer suba al podio de las multimillonarias. Pero más humillante todavía es que en esas dos respuestas cortas se haga una elipsis de la vida, el ingenio, la personalidad y las sabias decisiones que MacKenzie Bezos ha hecho y que son esenciales para entender lo que hay detrás del aparente golpe de suerte de protagonizar el divorcio del siglo. Así que vayamos con la respuesta larga.

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En una de las pocas entrevistas televisivas que MacKenzie Bezos ha dado (fue a Charlie Rose en 2013), contó un relato que resume bastante bien su actitud ante la vida. Era la historia de un granjero al que se le escapa un caballo de la cuadra. El pueblo lamenta la mala suerte del suceso. Al día siguiente, el caballo vuelve y lo hace acompañado de otro caballo. El pueblo celebra la buena suerte. Pero el hijo del granjero sale a montar al nuevo caballo, tiene un accidente y se rompe una pierna. No era tan buena suerte, después de todo. Un día después, llega el ejército y se lleva a todos los jóvenes en condiciones físicas para luchar en la guerra. La suerte parecía volver a estar de su lado. Y, nótese, la entrevista no era en calidad de 'mujer de', sino 'autora de'. Presentaba 'Traps', su segundo libro. Con el primero, 'The Testing of Luther Albright', ganó el American Book Award en 2006, uno de los galardones más prestigiosos de la literatura en inglés, así que no es que la multimillonaria aburrida escriba libros por no jugar al bridge con las amigas, sino más bien una mujer de expresión viva y verbo sereno pero afilado. ¿Tuvo 'la buena suerte' de tener tiempo para poder escribir sin trabajar? ¿O la 'mala suerte' de abandonar una prometedora carrera en el mundo de las finanzas tras estudiar en Princeton para que su marido tuviera espacio y apoyo para desarrollar su ambicioso proyecto sin renunciar a cuatro hijos como cuatro soles?

Jeff Bezos y MacKenzie Bezos. (Reuters)
Jeff Bezos y MacKenzie Bezos. (Reuters)

Escritora precoz y alumna brillante

Nacida el 7 de abril de 1970 con el nombre de MacKenzie Tuttle en San Francisco, combina ahora el sinsabor sentimental de un matrimonio de 26 años (¿mala suerte?) que se acaba con la lluvia de millones de dólares que ahora pasan a tener su nombre (¿buena suerte?). Y el único tuit de su cuenta encaja con el relato del doble sentimiento: “Agradecida por haber acabado el proceso de disolver mi matrimonio con Jeff con el apoyo mutuo (…) y con ganas de empezar una nueva fase de amistad y paternidad compartida. (…) Emocionada por mis propios planes. Agradecida con el pasado y deseando saber qué vendrá ahora”.

Desarrolló el hábito de escribir desde los 6 años y completó un libro de 142 páginas

Las palabras, como buena escritora, están muy medidas. No en vano, MacKenzie, cuando estudió Escritura Creativa en Princeton con la escritora afroamericana Toni Morrison como mentora, esta la señaló como una de sus alumnas más brillantes. Había desarrollado el hábito de escribir desde los 6 años, cuando dedicando cada día un tiempo a la narración, acabó escribiendo un libro de 142 páginas. Tuvo la mala suerte de que unas inundaciones en el sótano dejaron el manuscrito hecho pasta de celulosa, pero confiesa que eso la impulsó, por fortuna, a asegurarse de tener ahora una copia de todo. Seguro que la ha ayudado en el proceso de divorcio.

Retrato de la vida interior

De nuevo la mala-buena suerte llegó a su vida cuando, a pesar de su graduación con honores en letras, el nombre de Princeton la llevaba casi inevitablemente a trabajar en un fondo de inversión llamado D.E.Shaw. ¿Y quién trabajaba allí? Ella fue la que dio el paso para tener una primera cita y el resto es historia. Una historia que el propio Bezos contó en su discurso para la graduación Princeton: MacKenzie fue la que le impulsó a perseguir su sueño, le siguió a Seattle para reducir costos y se convirtió en la primera empleada del futuro emporio.

Jeff Bezos y MacKenzie, en una imagen de 2012. (EFE)
Jeff Bezos y MacKenzie, en una imagen de 2012. (EFE)

“Definitivamente me tocó una especie de lotería y eso hace mi vida maravillosa de muchas maneras, pero no es esa lotería lo que siento que me define. Tuve unos padres fantásticos que creyeron en la educación y nunca dudaron que pudiera ser una escritora; y tengo un marido al que amo. Esas son las cosas que me definen”, dijo a 'Vogue' en 2013, marcando las distancias con la tendencia a considerarla mujer florero.

Sí, pudo tomarse diez años para escribir su primera novela y más de un lustro para la segunda, pero los empleó en tejer personajes llenos de carencias y de sufrimientos ajenos a una realidad tan afortunada como la suya. “El retrato de la vida interior de un hombre de mediana edad es tan convincente que por momentos el libro se lee como la autobiografía de un cobarde”, escribieron en el 'New York Times' a propósito de su primer libro. La cobardía, desde luego, no parece el sentimiento que la define. No solo creó Bystander Revolution, una fundación anti-bullying (en 2014, dos años antes de que Melania Trump eligiera el tema como leitmotiv de su labor como primera dama), sino que no necesitó que ninguno fuera publicado por Amazon. “Es el pez que se nos escapó”, dijo Jeff Bezos en una ocasión. Un pez que no busca ser pescado y que nada libre en un océano de dinero. ¡Ah! Y que no cree en la suerte.

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