La cita de Jill Biden, Michelle Obama, Laura Bush y Hillary Clinton: cuatro estilos marcados todavía por el papel de la primera dama
Joe Biden, George W. Bush, Bill y Bill Clinton y sus esposas y exprimeras damas se dieron cita en Chicago para la inauguración del Centro Presidencial Obama, un museo dedicado al 44.º presidente de los EE.UU.
Jill Biden, Michelle Obama, Laura Bush y Hillary Clinton. (Gtres)
Barack Obama es ya historia de los Estados Unidos de América no solo por haber sido el 44º presidente del país sino por ser el primer presidente afroamericano de Norteamérica. En su ciudad natal, Chicago, han querido darle el reconocimiento en vida con la creación del Centro Presidencial Obama, un museo que abarca la vida política y personal del expresidente y destinado a promover el liderazgo cívico, la participación ciudadana y programas para jóvenes gestionado por la Obama Foundation.
A punto de abrir sus puertas el próximo viernes 19 de junio, allí se produjo una imagen para el recuerdo: cuatro exjefes de Estado y cuatro exprimeras damas en un mismo lugar, regalando una imagen para la historia. A Barack y Michelle Obama se han unido en este momento tan importante los expresidentes Bill Clinton (el número 42, de 1993 a 2001), George W. Bush (el 43, de 2001 a 2009) y Joe Biden (el 46, de 2021 a 2025, entre los mandatos de Donald Trump).
Cuatro expresidentes de los Estados Unidos y cuatro exprimeras damas. (Gtres)
Estas cuatro mujeres, durante años, han estado marcadas por la relevancia y presión pública del papel de las primeras damas de uno de los países más importantes del mundo. Su función principal era, por encima de todo, ser las anfitrionas de la Casa Blanca, organizando y, por supuesto, asistiendo a diferentes ceremonias oficiales y actos estatales, al lado del presidente o en su lugar.
A partir de ahí, cada una de ellas tenía cierta libertad para escribir su propia historia durante la presidencia de sus maridos con una mayor o menos implicación en diferentes causas sociales de su país o del resto del mundo.
Obama, Clinton y Bush junto a Michelle Obama. (Gtres)
Su estilo, al igual que el del resto de mujeres de jefes de Estado de todo el mundo, fue motivo de escrutinio y juicio por miles de personas. Como representantes de un país, este ha estado siempre regido por unos códigos comunes en el protocolo universal como el largo de una falda (siempre por la rodilla o debajo de esta) y escotes discretos; pero también por otros que servían como lenguaje de la moda, donde un color, la elección de un diseñador o incluso un estilo más rompedor de lo esperado era un mensaje al mundo.
Ahora que las cuatro están desprovistas de este ‘dress code’ de la primera dama, ver a las cuatro juntas demuestra que todas ellas siguen muy unidas por él, con una reminiscencia de sus años en la Casa Blanca que las hace estar correctas y aceptadas para cualquier evento como el de hoy.
Jill Biden, Michelle Obama, Laura Bush y Hillary Clinton. (Gtres)
Jill Biden y Michelle Obama coinciden en la elección de un traje de chaqueta entallado y falda (la primera, por la rodilla; la segunda, midi) en color beige (usado por las primeras damas en eventos históricos en los que es importante ir desprovistas de cualquier otra simbología) y un estampado de rayas blancas y negras con detalle de un ribeteo deshilachado, más propio de eventos más casuales y amables, aquellos que suelen protagonizar las primeras damas por su cuenta, sin presencia del Presidente.
Diferente es el estilo de Laura Bush y Hillary Clinton. La primera escogió para este encuentro un vestido formal y elegante en color verde botella, con cuello redondo, manga larga, ajustado en la cintura con un cinturón en el mismo tejido una falda midi con algo de vuelo en el bajo. La segunda, en cambio, sorprendió con un estilismo más casual e informal, con pantalones, un pañuelo al cuello y una gabardina de doble botonadura de un largo tres cuartos. Quizá, la más desprovista de esos códigos de ‘primera dama’ anteriormente mencionados.
Barack Obama es ya historia de los Estados Unidos de América no solo por haber sido el 44º presidente del país sino por ser el primer presidente afroamericano de Norteamérica. En su ciudad natal, Chicago, han querido darle el reconocimiento en vida con la creación del Centro Presidencial Obama, un museo que abarca la vida política y personal del expresidente y destinado a promover el liderazgo cívico, la participación ciudadana y programas para jóvenes gestionado por la Obama Foundation.