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tras la entrevista del segundo

Julio Iglesias y su hijo Enrique: historia y orígenes de un distanciamiento

Las continuas giras del artista y la competitividad que estableció con su hijo fueron algunos de los motivos que los llevaron a tomar caminos separados

Foto: Enrique y Julio Iglesias. (Ilustración: Jate)
Enrique y Julio Iglesias. (Ilustración: Jate)

Julio Iglesias nunca ha presumido de ser buen padre. Él mismo ha declarado cada vez que le preguntaban por este aspecto de su vida que no lo fue. Y menos aún con la primera hornada que tuvo con Isabel Preysler.

Chábeli, Julio José y Enrique vivían en Miami a raíz del secuestro del doctor Iglesias Puga por parte de ETA. Cuando los hermanos recuerdan esa decisión, aseguran que los quitaron de en medio porque había miedo. En España no tenían seguridad, a pesar de que Julio Iglesias enviaba todos los meses el llamado 'cheque Chábeli' de un millón de pesetas (seis mil euros) para la manutención y 185.000 pesetas (1.110 euros) para la seguridad.

Los inicios de Enrique Iglesias en la música, en 'Lazos de sangre'. (TVE)
Los inicios de Enrique Iglesias en la música, en 'Lazos de sangre'. (TVE)

Estas cifras, que ahora puedan parecer escasas, eran bastante dinero en los años 80. Iglesias no fue un padre ejemplar en el sentido estricto de la palabra pero, en cambio, nunca puso peros al dinero que enviaba a la madre de sus hijos y a las personas que se encargaban de su tutela. La vida de Enrique y sus hermanos en Miami la supervisaba desde las alturas, por ser la 'madre del señor', la abuela Charo de la Cueva, la familia Fraile y, sobre todo, Elvira Olivares, la 'seño' que se trasladó con ellos hasta Estados Unidos.

Su representante, Alfredo Fraile, mano derecha e izquierda de Iglesias, le aconsejó que los hijos vivieran por un tiempo en Miami y después ya se vería. Y así fue como los tres niños de 10, 8 y 6 años dejaron su casa de Madrid para vivir con un padre que se pasaba la vida viajando o en el estudio de grabación. Esa ausencia no fue asumida de la misma manera por los hermanos. El propio Enrique ha contado en las escasas entrevistas en la que habla de su infancia que “durante unos meses” se pasaba las noches “llorando”.

Alfredo Fraile, en una imagen de archivo. (EFE)
Alfredo Fraile, en una imagen de archivo. (EFE)

Un sentimiento que le igualaba a Luis Alfonso de Borbón. A una edad parecida, el niño tenía que separarse de su madre, Carmen Martínez-Bordiú, que vivía en París con Jean-Marie y él debía volver a su casa de Pozuelo. El duque de Anjou también tuvo a su 'seño', que le dio cariño, tiempo y en este último caso alegría, dado que el duque de Cádiz no era una persona alegre.

Para Enrique, Elvira Olivares fue fundamental en su vida. Tanto es así que en la actualidad y a sus 55 años vive en la mansión familiar y se encarga de sus mellizos, Nicholas y Lucy. Tiene una relación espléndida con Ana Kournikova y controla que todo esté en orden cuando ambos no están en casa. A diferencia de su padre, Enrique procura pasar el mayor tiempo posible con los niños, llevarlos a la guardería y jugar con ellos, tal y como se ve en los vídeos que cuelga en Instagram.

Enrique Iglesias y Anna Kournikova. (Getty)
Enrique Iglesias y Anna Kournikova. (Getty)

Elvira Olivares fue la que le prestó el dinero para su primer disco, la que confió en él y no dudó de su éxito futuro, a diferencia de su padre, que a partir de ahí estableció una competencia que Enrique no entendió durante muchos años.

Fue precisamente esa independencia profesional el punto de inflexión en la relación paternofilial. Hasta ese momento que Julio no hubiera ejercido como padre presencial estaba más que superado. El problema entre ellos era unidireccional. Julio Iglesias le consideraba un prepotente por no pedirle consejo y la carrera ascendente del hijo era una afrenta personal. Para más inri, Enrique eligió como hombre de confianza a Fernán Martínez, que también le había prestado consejo a su padre años atrás. Los recelos continuaron cuando el hijo se compró un avión privado y el comentario del padre fue el siguiente: “Yo no lo tuve hasta que no vendí un millón de discos”. La realidad era que Enrique ya iba por el millón y medio. Y no faltaron desaires cuando el joven ganó el primer Grammy y Julio comentó que lo premiaban “por ser mi hijo”. Después llegaron el segundo, el tercero…

Julio Iglesias en una imagen de archivo. (Getty)
Julio Iglesias en una imagen de archivo. (Getty)

Esos desencuentros profesionales llegaron a tal punto que convirtieron en leyenda (¿o realidad?) las amenazas de la estrella de no cerrar contratos en España si su hijo actuaba antes que él en algunas ciudades. Todo esto generó tal malestar que ni la 'seño' fue capaz de atemperar los desencuentros. Cada vez que le preguntaban a Julio Iglesias por este enfrentamiento lo negaba y Enrique callaba. Ahora, por primera vez, ha reconocido en una entrevista realizada en 'Icon' ese distanciamiento.

“Durante diez años no tuve absolutamente ningún contacto con mi padre”. Volvieron a hablar cuando el doctor Iglesias Puga murió en 2005 y Enrique ya tenía treinta años. Según sus propias palabras, sufrió mucho. “Pero lo que sentía por mi música me daba fuerza. Y, sobre todo, perseguía el objetivo de hacerlo a mi manera”, ha dicho.

De Julio Iglesias se sabe muy poco en estos últimos tiempos. Canceló su gira mundial y no acudió a la puesta de largo de las gemelas Victoria y Cristina en París. Parece que ha dejado la tutela presencial a Miranda. Tampoco se le espera en el concierto multitudinario de su hijo Enrique en WiZink Center en Madrid.

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