La familia García Peralta, la otra cara solidaria de Inditex en la pandemia
Más discreto aún que Amancio Ortega, el ilicitano Vicente García Torres ha construido un imperio de su mano que hoy se ha puesto al servicio de la crisis
La capacidad de Inditex, el gigante textil español, para convertir sus tentáculos empresariales en red de salvamento y corredor imprescindible con proveedores chinos está poniendo en valor más que nunca la imagen de este transatlántico cuyo primer afán, al menos en estos momentos, no es ganar dinero, sino llevar a la sociedad española a buen puerto. La solidaridad de la entidad se dispara en múltiples direcciones, también con sus trabajadores. Ha mostrado músculo financiero al anunciar que seguirá pagando la nómina de sus empleados y que no realizará un ERTE. Esto también afecta a su filial de calzado, Tempe, que Amancio Ortega posee al 50% junto con un socio, el único ajeno a la cúpula de Inditex o a la familia Ortega que habla de tú a tú con el empresario gallego. Se llama Vicente García Torres y es (si cabe) aún más discreto que Ortega.
García Torres está siendo colaborador necesario en esta empresa casi mesiánica de la entidad. Nacido en Alicante en 1953, apenas hay fotos de él (por supuesto tampoco facilitan ninguna desde su departamento de comunicación), no da entrevistas, no se sabe muy bien dónde vive (entre Alicante y La Moraleja) y lo poco que se conoce proviene de la prensa local. "No es nada impuesto, es que él es así. Su mujer, Maribel [Peralta], siempre ha sido mucho más expansiva", revela una persona que solía coincidir con el empresario durante sus veraneos en Ibiza. "No creo que sean más o menos ostentosos que cualquiera". Como Ortega, a los García Peralta también "les gusta navegar" y "viajar". "Creo que van a menudo a Marrakech". Poco más se puede rascar desde el punto de vista personal.
Tempe es la filial del grupo que se encarga de diseñar, comercializar y distribuir el calzado y los complementos de las ocho marcas del grupo Inditex. Su centro de operaciones se encuentra en Elche. "Nuestras oficinas centrales, junto con los dos centros logísticos, con una superficie de 290.000 metros cuadrados, se encuentran ubicadas en uno de los principales núcleos de producción de calzado de España, Elche (Alicante). Desde estos centros se gestionan más de 100 millones de unidades al año a los más diversos destinos del mundo", presumen desde su página web.
Al parecer, Vicente García Torres y Amancio Ortega se conocieron a finales de los años 80. Ortega ya estaba despuntando y pretendía vender zapatos en las mismas tiendas donde también vendía ropa, pero necesitaba un socio que conociera el mercado y Vicente, proveniente de la familia fundadora de la marca de calzado infantil Garvalín, lo conocía. "Lo que empezó siendo un encargo puntual para una de las marcas pasó a ser una relación firme y duradera", explica 'Las Provincias'. La familia dejó solo a Vicente en el proyecto con Amancio, algo que igual hoy lamentan. "Los hermanos de Vicente no vieron claro la propuesta de Ortega y optaron por desearle a Vicente lo mejor, pero sin su participación, según se comenta en el sector con toques casi de leyenda".
Hoy, Vicente y Amancio comparten al 50% la propiedad de Tempe. "Discreto hasta la obsesión, como el propio Amancio Ortega, el empresario ha dejado la gestión diaria de Tempe en manos de su hijo Antonio García Peralta, aunque sigue al frente de las grandes decisiones estratégicas", reza un perfil publicado por El Confidencial. La compañía presentó unos resultados espectaculares justo antes de la pandemia. La firma batió su propio récord de ventas con casi 1.400 millones de euros durante 2019, lo que supuso un incremento del 6,2% respecto al ejercicio anterior. Esto se tradujo en unas ganancias netas de 117 millones de euros. Los servicios centrales y logísticos de Tempe no solo se encuentran en Elche. También cuenta con filiales repartidas por México, Brasil, Suiza y la hoy imprescindible China, "lo que habrá ayudado sin duda a identificar los proveedores chinos más seguros y a establecer un corredor para el material sanitario que están trayendo", apunta una fuente del textil.
"Por el momento, no ha habido ningún ERTE en nuestra empresa. Incluso se está planificando el trabajo semanal en función de la producción y se han realizado jornadas de 8, 16 y 24 horas semanales y se están abonando las nóminas integras a los trabajadores", explica a Vanitatis Gabriel Guijarro, delegado de UGT y secretario del comité de empresa de Tempe. La entidad también ha anunciado que les pagará el bonus anual, aunque en dos tiempos. Parece que la reapertura de tiendas en algunos países está haciendo despertar de nuevo al gigante.
La familia García Peralta tiene más intereses aparte de Tempe. Su holding incluye una promotora inmobiliaria, un negocio de aceite en un pueblo de Albacete (donde también cuentan con una gran finca para su solaz), seguros, náutica, cotos de caza, gasolineras... Lo más 'farandulero' es su productora de cine, que no sin cierto sentido del humor bautizaron como Aliwood y que gestiona su otra hija, Isabel García Peralta. La productora es responsable de éxitos como 'Un cuento chino' (con Ricardo Darín) o 'Cinco metros cuadrados'. Aunque han estado varios años sin producir nada, en 2019 lo retomaron con fuerza y anunciaron hasta tres proyectos nuevos.
Se verán cuando todo esto acabe. De momento, el coronavirus lo sigue inundando todo. Hagamos recuento. En total (y de momento), entre las adquisiciones de la Administración, las aportaciones de Inditex, de la Fundación Amancio Ortega y las donaciones privadas, la labor del grupo en el que se integra Tempe se ha traducido en 1.200 respiradores, 21 millones de mascarillas, 13 millones de guantes, 485.000 de test, 384.000 pantallas faciales, 181.000 batas de protección impermeables, 100.000 gafas, 132.175 buzos protectores y cuatro robots dedicados a hospitales que permiten acelerar los resultados de las pruebas del coronavirus.
La capacidad de Inditex, el gigante textil español, para convertir sus tentáculos empresariales en red de salvamento y corredor imprescindible con proveedores chinos está poniendo en valor más que nunca la imagen de este transatlántico cuyo primer afán, al menos en estos momentos, no es ganar dinero, sino llevar a la sociedad española a buen puerto. La solidaridad de la entidad se dispara en múltiples direcciones, también con sus trabajadores. Ha mostrado músculo financiero al anunciar que seguirá pagando la nómina de sus empleados y que no realizará un ERTE. Esto también afecta a su filial de calzado, Tempe, que Amancio Ortega posee al 50% junto con un socio, el único ajeno a la cúpula de Inditex o a la familia Ortega que habla de tú a tú con el empresario gallego. Se llama Vicente García Torres y es (si cabe) aún más discreto que Ortega.