Alonso Aznar: "No me he marchado a vivir a Washington porque no me dan la visa"
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Alonso Aznar: "No me he marchado a vivir a Washington porque no me dan la visa"

El hijo menor del expresidente del Gobierno trabaja para la empresa de inteligencia artificial Afiniti y nos revela que, aunque tiene vocación de servicio, nunca se dedicaría a la política

placeholder Foto: Alonso Aznar. (EFE)
Alonso Aznar. (EFE)

Alonso Aznar hacía oficial este verano en Vanitatis que se marchaba a vivir a Washington. El hijo menor de José María Aznar y Ana Botella, que es consejero delegado de la filial de Iberia y México en la empresa estadounidense de inteligencia artificial Afiniti, iba a desempeñar sus funciones en la empresa, de forma presencial, en el continente americano. Pero no ha podido ser. Según nos cuenta el mismo Alonso: “No me dan el visado. Llevo intentándolo desde verano, pero no se está concediendo ninguno. Es imposible residir en EEUU”.

Alonso ocupa su nuevo puesto desde Madrid y tiene muchísimas ganas de poder desempeñar su puesto en la capital norteamericana: “Resulta extraño, porque debo trabajar desde España pero con los horarios que allí tienen”. Eso le ha cambiado la vida, ya que tiene que dormir de día y trabajar de noche, debido a la diferencia de las franjas horarias de los dos continentes.

El menor de la familia Aznar espera que con el nuevo gobierno de Joe Biden se aceleren todos los trámites burocráticos para que se empiecen a extender permisos de residencia. Si a este deseo le unimos las palabras de su padre en la entrevista que concedió a Évole este domingo (“Si yo fuera americano, hubiera votado en estas elecciones a Biden y no a Trump”), Alonso igual lo tiene mas fácil para su andadura americana.

placeholder José María Aznar, en 'Lo de Évole'. (Atresmedia)
José María Aznar, en 'Lo de Évole'. (Atresmedia)

Alonso está muy satisfecho de que sus superiores hayan valorado su buen hacer y le hayan ascendido de escalafón dentro del emporio empresarial para que ocupe este puesto. “Pues sí voy a dar el salto. Llevo casi cinco años en esta empresa y estoy a caballo entre España y Latinoamérica, pero con el ascenso en la compañía voy a dirigir una parte de la operación a nivel global que son operaciones en 18 países”. Afiniti trabaja con empresas de telecomunicaciones, bancos, aseguradoras, turismo, sanidad y eléctricas: “Tenemos alrededor de mil empleados y la última ronda de financiación recabamos millones de dólares”.

La andadura en este emporio comienza en noviembre de 2015, cuando Alonso conoce al financiero estadounidense Zia Chishti, fundador de Afiniti, compañía por la que fichó y de la que ahora es director general para España y México. La empresa está especializada en inteligencia artificial dirigida a los ‘call centers’. Su padre, José María Aznar, es consejero de la sociedad y en este emporio también se codea con Elisabeth Murdoch, hija de Rupert Murdoch, y el exsecretario del Tesoro de Estados Unidos, John Snow.

Robots y humanos

Alonso ha apostado fuerte por la inteligencia artificial: “Nuestra tecnología la implementamos en varias compañías como sectores de comunicaciones, bancos, teleoperadoras o turismo, y lo que hacemos es optimizar canales de venta. Emparejamiento entre clientes y recursos de la compañía para que la interacción humana sea mejor y sea más inteligencia artificial. A diferencia de otras empresas, nuestra tecnología no es para reducir empleos, aquí se incentiva el rendimiento de la gente y cómo mejorar su actuación. A veces nos imaginamos toda la tecnología tipo de ‘Blade Runner’ y eso no tiene nada que ver con lo que hacemos”.

placeholder Ana Botella y su hijo Alonso Aznar. (EFE)
Ana Botella y su hijo Alonso Aznar. (EFE)

“Ha habido una distorsión de lo que es la inteligencia artificial”, continúa explicando. "Fundamentalmente lo que se hace es buscar patrones estadísticos para intentar replicar el comportamiento humano. Pero aún estamos muy lejos de que una máquina pueda sustituir a un ser humano. Las tecnologías artificiales no pueden diferenciar lo que es frío y calor o sentir el aire en la cara. Con el análisis de muchos datos se pueden encontrar patrones que se repitan, pero solo eso. Estamos muy lejos de poder replicar al ser humano”. Para Alonso, la inteligencia artificial es avance: “Soy bastante contrario a toda la visión catastrofista de los robots. Se ha dado una imagen equivocada y creo que debemos utilizar la inteligencia artificial como una herramienta que nos ayude a ser más eficientes en todos los aspectos empresariales. Lo dicho, andamos muy lejos de convivir robot y humanos”.

Su 'no' a la política

Alonso lleva a España por bandera y hasta lo exterioriza portando paraguas con la bandera de nuestro país o mascarillas con la insignia: “No me alejo de España -nos matizaba cuando ya casi tenía un pie en EEUU-. Las oportunidades profesionales surgen y hay que cogerlas. Los últimos 5 años he vivido la mitad de mi tiempo también fuera de aquí porque siempre he trabajado para empresas extranjeras. Me gusta España y siempre voy a venir”. Se muestra orgulloso de su familia: “Mi familia es un referente para mí. Somos una familia muy unida y me gusta mucho estar con ellos”. Sus ocho sobrinos, sus dos hermanos y sus padres siempre son una piña.

Cada vez que a Alonso le hemos planteado su inmersión en la política, léase como el caso de otros hijos de presidentes de Gobierno como Suárez IIlana, siempre ha afirmado, muy convencido, que ya ha habido suficientes políticos en su familia. Ha vivido desde pequeño entre arengas y discursos y en más de una ocasión ha señalado: “Tengo vocación de servicio a mi país y siempre que pueda ayudar, ayudaré, pero no de forma activa. En Afiniti tenemos un proyecto de empleo y muchos los destinaremos a España. Ahora mismo, mi único foco es la empresa en la que trabajo y desde ahí poder ayudar. Además, no creo en la política a día de hoy. Antes era de otra manera. Hoy los políticos ven la política como una forma de vida. En anteriores generaciones eran más idealistas y tenían una visión de cambiar las cosas. Una vocación de servicio que ahora no existe. Si algún día me diera por dedicarme a la política, no sería para vivir de ella sino para poder aportar a mi país”.

placeholder Alonso Aznar. (Lagencia Grosby)
Alonso Aznar. (Lagencia Grosby)

Rehúye todo tópico de ‘enchufado’ y resalta que con su esfuerzo lo ha conseguido todo. Cuando le hemos preguntado los valores que le ha imbuido su familia es contundente: “Mis padres me han inculcado tener una actitud humilde y principios muy fuertes de esfuerzo. Intentar la excelencia dentro de la humildad y a partir de ahí, he trabajado. Tanto a mis hermanos como a mí, nos han enseñado que seamos los mejores desde el respeto y el trabajo. Le debo a mis padres ser como soy, siempre les he admirado. Antes de ser presidente o alcaldesa, son mis padres. Creo que lo mejor que han hecho con nosotros es inculcarnos el deber del trabajo con mucho acierto y siempre lo tengo en mente. La gente no te regala nada ni te deja llevar operaciones de grandes empresas por ser hijo de tu padre. Sé que soy un privilegiado por tener la familia que tengo. Estamos muy unidos y el resto es secundario”.

Muy deportista

Alonso se levanta a las seis de la mañana a hacer deporte. En otras entrevistas que le hemos hecho anteriormente nos contaba su rutina: “Corro, boxeo, nado al menos seis de siete días que tiene la semana. El deporte es uno de los ejes de mi vida. Lo que me da más estabilidad mental y me ordena mucho la vida”. Lo tiene claro. Es su particular manera de meditar y encontrarse consigo mismo. Apasionado del boxeo, el hijo del expresidente del Gobierno se levanta temprano para darle “al saco” y practicar su deporte favorito: “Es mi vía de escape. Es fundamental sufrir y prefiero hacerlo practicando deporte”.

La búsqueda de concentración la encuentra en esta disciplina deportiva: “Aunque he hecho yoga, en el boxeo tienes que estar muy concentrado y es una gran vía de escape. Me he convertido en una persona muy de mañana, las primeras horas del día me encantan”. Los días del confinamiento los pasó mal como el resto de los españoles: “El sistema ha fallado. Es terrible la cantidad de personas de sanitarios infectados por falta de medios. Yo no quiero una nueva normalidad ahora, lo que quiero es volver a la vida que antes teníamos y que esto sea una lección aprendida. Hay que proteger a las personas de riesgo y encontrar un plan como país. Que todos pongamos nuestro granito de arena”. Alonso da gracias a la vida porque el covid no ha rozado a sus más cercanos.

Alonso Aznar
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