Más allá de la casa de Simoneta en Mallorca: el otro refugio de Beltrán Gómez-Acebo en la isla
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Más allá de la casa de Simoneta en Mallorca: el otro refugio de Beltrán Gómez-Acebo en la isla

El hijo de la infanta Pilar disfruta cada verano de la imponente vivienda en Deià que es propiedad de la familia de su mujer, Andrea Pascual, desde hace tres generaciones

Foto: Beltrán Gómez-Acebo y Andrea Pascual, junto a la infanta Pilar. (Cortesía)
Beltrán Gómez-Acebo y Andrea Pascual, junto a la infanta Pilar. (Cortesía)

La infanta Pilar era una apasionada de Mallorca. Allí, la duquesa de Badajoz disfrutó de largos veranos al sol en sus dos propiedades en la isla: Can Dona Pi, ubicada en la avenida Joan Miró, y la que poseía en la urbanización Sol, en Calvià, donde reunía a sus hijos y nietos cada mes de agosto. Tras su muerte, la familia vendió la primera hace unos meses, y hace apenas unos días trascendía que la segunda había sido finalmente adquirida por Simoneta Gómez-Acebo, quien ha asumido el papel de matriarca. Sin ir más lejos, las pasadas Navidades (las primeras sin la infanta Pilar) fue ella la que ejerció de anfitriona en su casa para sus cuatro hermanos y sus familias.

Por tanto, no nos extraña que todos ellos hayan accedido a venderle su parte alícuota de esta vivienda en la que tan buenos ratos pasaron en familia. La casa, de este modo, continuará en manos de los Gómez-Acebo. Eso sí, no será la única conexión inmobiliaria de la familia con la zona más solicitada para veranear por estrellas de todo el mundo.

placeholder La infanta Pilar y Simoneta Gómez-Acebo. (Getty)
La infanta Pilar y Simoneta Gómez-Acebo. (Getty)

Beltrán Gómez-Acebo disfruta desde hace al menos cinco años (fecha en la que se casó) de las imponentes instalaciones que la familia de su mujer, Andrea Pascual (cofundadora de Kimomi Comunicación), posee en una de las zonas más exclusivas de la isla.

Su familia política es propietaria desde hace varias generaciones de una villa de grandes proporciones en Deià. Una vivienda de fachadas y muros de piedra con puertas de arco y amplios patios en los que perderse durante todo el verano sin que pase el tiempo.

Aquí, como ha comentado en diferentes ocasiones a Vanitatis, pasa los veranos cada año desde que recuerda y desconecta de verdad. De sus jornadas maratonianas en Madrid, subida durante horas a sus tacones de más de 10 centímetros, rara es la ocasión en la que vemos a la aristócrata con zapatos paseando por sus rincones favoritos de la isla. Un auténtico remanso de paz en el que se refugia siempre que puede y que recorre año tras año en busca y captura de nuevos planes y flechazos fashion.

Ubicada en el corazón de la hermosa sierra de Tramontana, la vivienda cuenta con espacio más que de sobra para reunir a grandes familias como en la que creció su marido. Además de varios dormitorios en suite decorados al detalle con telas y materiales típicos de la isla, sus grandes salones con ventanales con vistas a la costa convierten a esta villa en un auténtico capricho de revista de decoración.

De hecho, en más de una ocasión, la nuera de la infanta Pilar ha posado en sus dependencias presumiendo del buen gusto que comparte con su madre captando la atención de algunos de sus íntimos amigos. Este verano, los duques de Feria disfrutaron allí de unos días con ellos.

En cuanto a la zona exterior, la vivienda, como todas las de la zona, cuenta con varios espacios para disfrutar al máximo no solo de las vistas, sino también del extraordinario clima que se mantiene casi todo el año en las Baleares.

Además de la piscina con hamacas de diseño, la casa cuenta con una amplia mesa de comedor para acoger grandes cenas y sobremesas eternas (las vajillas acompañan el estilo del resto de la casa), varios patios, una zona ajardinada y una amplísima terraza donde poder celebrar algún día la fiesta de su boda que Andrea promete que algún día convocará.

Poco después de su boda, celebrada en la madrileña mansión de la infanta Pilar, el matrimonio tuvo a su primer y único hijo en común (Beltrán tiene otros dos hijos fruto de su relación con Laura Ponte) y la fiesta quedó en un segundo plano. No obstante, no se descarta que se celebre próximamente. Quizá el verano que viene.

Poco amiga de fiestas durante sus vacaciones -bastantes compromisos tiene a lo largo del año-, Andrea suele aprovechar el mes de agosto en esta casa propiedad de su familia desde hace tres generaciones para disfrutar de los suyos y visitar algunos de sus rincones favoritos, como el restaurante Ca's Patro March, a pocos metros de su casa, Sa Fonda o las puestas de sol en Son Marroig.

Sin saberlo, el matrimonio, mucho antes de conocerse, pasó su infancia veraneando a pocos kilómetros de distancia. Quién les iba a decir que años después compartirían una vida familiar tan perfecta en este escenario, uno de los favoritos de la infanta Pilar durante toda su vida.

Andrea Pascual