La gran empresa agrícola del duque de Alba y sus hijos mantiene su estabilidad tras cerrar su aventura gourmet
Las cuentas de Euroexplotaciones Agrarias, la principal sociedad del negocio del campo de la Casa de Alba, reflejan beneficios de más de 400.000 euros, aunque el grupo ha tenido que asumir el cierre de Alba Fine Food
Apenas unos días después de inaugurar por todo lo alto en el Palacio de Dueñas la gran exposición dedicada al centenario de Cayetana de Alba, a la que acudió el rey Felipe VI en persona, la familia sigue digiriendo el éxito de un acto que dejó también una imagen poco habitual en los últimos años: la de una Casa de Alba unida, con la presencia de prácticamente todos los hermanos y buena parte de los nietos de la inolvidable duquesa. Esa misma sensación de continuidad y estabilidad es la que reflejan, en el terreno empresarial, las últimas cuentas depositadas por Euroexplotaciones Agrarias, la principal sociedad agrícola del actual duque de Alba.
La compañía, administrada por Carlos Fitz-James Stuart junto a sus hijos Fernando y Carlos, cerró el ejercicio 2024 con un beneficio superior a 400.000 euros, ligeramente por encima del registrado el año anterior. La sociedad forma parte del entramado empresarial con el que la Casa de Alba gestiona desde hace décadas buena parte de sus explotaciones agrícolas y ganaderas, un patrimonio que abarca miles de hectáreas repartidas por distintas regiones de España.
Dentro de esa estructura, Euroexplotaciones Agrarias es la empresa de mayor peso entre las dedicadas a la actividad del campo. Desde ella se coordinan cultivos y explotaciones vinculadas a fincas históricas de la familia, una actividad que sigue siendo uno de los pilares silenciosos del patrimonio de los Alba, junto al legado cultural que custodian en palacios como Liria o Dueñas.
Las cuentas reflejan en conjunto una situación estable, con activos superiores a los 13 millones de euros y una actividad que mantiene un nivel de ingresos similar al de ejercicios anteriores. El único elemento que ha alterado ligeramente el resultado del año ha sido la liquidación de Alba Fine Food, una sociedad participada casi al completo por Euroexplotaciones Agrarias que se disolvió durante 2024, lo que ha obligado a registrar un ajuste contable cercano a 1,8 millones de euros.
Aun así, el negocio agrícola de la familia continúa mostrando regularidad. Este tipo de compañías funcionan con estructuras relativamente pequeñas (en este caso, con una plantilla de alrededor de 16 empleados) y concentran su valor principalmente en la gestión de tierras, explotaciones y activos agrarios vinculados al histórico patrimonio territorial de la Casa de Alba.
En paralelo, las cuentas reflejan también la relación permanente entre la actividad empresarial de la familia y la Fundación Casa de Alba, encargada de preservar su legado histórico y artístico. Mientras la fundación custodia archivos, obras de arte y patrimonio cultural, sociedades como Euroexplotaciones Agrarias siguen siendo el instrumento desde el que se gestiona el lado más discreto pero también más constante del legado de una de las casas nobiliarias más antiguas de Europa: el de su extensa tradición agrícola.
Apenas unos días después de inaugurar por todo lo alto en el Palacio de Dueñas la gran exposición dedicada al centenario de Cayetana de Alba, a la que acudió el rey Felipe VI en persona, la familia sigue digiriendo el éxito de un acto que dejó también una imagen poco habitual en los últimos años: la de una Casa de Alba unida, con la presencia de prácticamente todos los hermanos y buena parte de los nietos de la inolvidable duquesa. Esa misma sensación de continuidad y estabilidad es la que reflejan, en el terreno empresarial, las últimas cuentas depositadas por Euroexplotaciones Agrarias, la principal sociedad agrícola del actual duque de Alba.