Blue Banana se hace mayor: ficha al dueño de Primor y apunta a los 100 millones
Cuando cumple diez años desde su fundación, la famosa firma de la X fundada por Nacho Rivera y Juan Fernández-Estrada da entrada a un socio estratégico para acelerar su crecimiento
Blue Banana ha dejado de ser aquella marca de sudaderas con una X que conquistó a una generación. Diez años después de su nacimiento, la firma fundada por Nacho Rivera y Juan Fernández-Estrada acaba de certificar su entrada en la madurez incorporando a su accionariado de Juan Ricardo Hidalgo, dueño y consejero delegado de Primor. Un paso que apunta a un objetivo ambicioso: alcanzar los 100 millones de euros de facturación en los próximos cinco años.
El aterrizaje de Hidalgo (uno de los grandes nombres de la distribución en España) no es casual. Llega en un momento en el que la compañía, que cerró 2025 superando los 28 millones de euros, ha decidido profesionalizarse y dar forma a un consejo de administración con perfiles experimentados como el exdirectivo de Mercadona Javier Jiménez. Aunque los fundadores mantienen el control de la empresa, la operación implica el tránsito de proyecto joven y autosuficiente a compañía estructurada que busca escalar sin renunciar a su identidad. Las cifras de la operación de momento no han trascendido.
Rivera y Fernández-Estrada fueron amigos antes que empresarios. Se conocieron en el colegio Santa María del Pilar de Madrid, jugaron juntos al fútbol y terminaron estudiando ADE en paralelo. La idea de la marca nació durante un Interraíl, en Ámsterdam, donde dibujaron el logo de la X inspirados por la bandera de la ciudad. Corría 2016, ellos tenían 19 años y montaron la empresa con 3.000 euros de capital social. Desde entonces, Blue Banana ha ido creciendo a su propio ritmo hasta convertirse en una empresa que hoy da trabajo a más de 300 personas y se distribuye en una docena de países.
Lo cierto es que desde el principio Blue Banana no vendió solo ropa, sino un estilo de vida que conectaba con una generación que aún no había cumplido los 30. Viajeros, deportistas... sus campañas siempre han estado más cerca de un cuaderno de explorador que de un catálogo, conectando con esos jóvenes que, como ellos mismos, buscaban identificarse con algo más que una prenda.
Sin embargo, crecer tiene un precio. La compañía, que venía creciendo a doble dígito durante los últimos 10 años, se ha dedicado a reinventir beneficios, ampliando equipo, abriendo tiendas y apostando por la sostenibilidad (incluida su certificación B Corp). La idea es seguir el mismo camino pero subiendo un peldaño, con más volumen y un crecimiento más sólido. El músculo financiero y la disciplina adquirida en esta década les han permitido elegir el momento exacto para abrir la puerta a un socio externo.
Además, Blue Banana ha dado un paso adicional en la consolidación de su estructura corporativa con la creación de un Consejo de Administración, como decíamos. Este nuevo órgano incorporará a reconocidos perfiles del sector como Javier Jiménez (ex director financiero de Mercadona y ex director general de Lanzadera) o Miguel Cernuda (subdirector general de Blue Banana), entre otros, con el objetivo de aportar visión estratégica, experiencia y acompañamiento en la nueva etapa de crecimiento de la compañía.
"Hemos esperado a dar entrada a un socio que entendiese el largo plazo, que sabe lo que cuesta construir una compañía de verdad y que puede ayudarnos a dar el siguiente salto sin comprometer nuestra identidad ni nuestra manera de hacer las cosas. Buscamos construir una marca para siempre, y por eso es esencial que nuestros socios crean en esta filosofía", explica Nacho Rivera, cofundador de Blue Banana, en una nota de prensa.
Blue Banana ha dejado de ser aquella marca de sudaderas con una X que conquistó a una generación. Diez años después de su nacimiento, la firma fundada por Nacho Rivera y Juan Fernández-Estrada acaba de certificar su entrada en la madurez incorporando a su accionariado de Juan Ricardo Hidalgo, dueño y consejero delegado de Primor. Un paso que apunta a un objetivo ambicioso: alcanzar los 100 millones de euros de facturación en los próximos cinco años.