A pesar de la fuerte conexión, tanto personal como profesional, que mantiene Mikel Oyarzabal con San Sebastián, su refugio familiar se encuentra a una hora en coche. Concretamente en Eibar, su municipio natal. Una ciudad situada en el corazón del Bajo Deba y atravesada por el río Ego, donde nació el futbolista de la Real Sociedad y de la selección de fútbol masculina.
Fundada como villa en 1346 por el rey Alfonso XI de Castilla, bajo el nombre de Villanueva de San Andrés de Heybar, hay numerosas pruebas de la existencia de asentamientos previos organizados alrededor de la iglesia de San Andrés. Un municipio marcado por la geografía del valle del Ego, que ha sido protagonista de capítulos muy difíciles en la historia.
Así, en el siglo XVIII, la villa sufrió uno de sus golpes más duros cuando las tropas francesas incendiaron la ciudad en 1794. Más tarde, la ciudad también sufrió las consecuencias de la Guerra de Bandos y las revueltas del Antiguo Régimen. Aunque a pesar de las complicaciones, todavía quedan monumentos del pasado de la ciudad, como la mencionada iglesia de San Andrés, el Palacio de los Isasi, conocido con el nombre de Markeskua, la casa-torre medieval de Unzueta o el santuario de Arrate, situado en la montaña.
Además, también mantiene un gran legado de su pasado industrial. Desde la Edad Media, Eibar desarrolló ferrerías y talleres que con el tiempo se transformaron en una potente industria armamentística. Así, durante siglos, fue uno de los principales centros europeos de fabricación de armas: arcabuces, escopetas y fusiles salían de sus talleres artesanos. Una industria que se diversificó hacia las máquinas de coser, las bicicletas o la metalurgia avanzada.
Conocida como 'la ciudad de las armas', en 1931 fue la primera ciudad en proclamar la Segunda República española. Por ello, este gesto le valió el título honorífico de 'Muy Ejemplar Ciudad', una distinción que todavía forma parte de su memoria colectiva. Aunque otro duro golpe llegaría en la Guerra Civil.
El bombardeo de Eibar de 1937 fue llevado a cabo por la aviación del bando sublevado (franquista), con participación destacada de la Aviación Legionaria italiana de Benito Mussolini y también apoyo de la Luftwaffe alemana de Adolf Hitler en la ofensiva del norte, quedando gravemente destruida.
Aunque más allá de su tejido urbano, Eibar también destaca por sus espectaculares paisajes. Rodeada por montes como Urko, Akondia o Arrate, es un escenario perfecto para disfrutar de la naturaleza, los paseos o rutas ciclistas para toda la familia.
A pesar de la fuerte conexión, tanto personal como profesional, que mantiene Mikel Oyarzabal con San Sebastián, su refugio familiar se encuentra a una hora en coche. Concretamente en Eibar, su municipio natal. Una ciudad situada en el corazón del Bajo Deba y atravesada por el río Ego, donde nació el futbolista de la Real Sociedad y de la selección de fútbol masculina.