Los hombres que dejaron huella en el corazón de Carmina Ordoñez
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Los hombres que dejaron huella en el corazón de Carmina Ordoñez

Falleció a los 49 años sabiendo que supo disfrutar de la vida. No se cerró al amor y los hombres que pasaron por su vida marcaron en cierto modo su actitud como mujer

Carmina Ordoñez falleció a los 49 años sabiendo disfrutar al máximo de la vida. Nunca se cerró al amor y los hombres que pasaron por su corazón marcaron en cierta medida su actitud como mujer. Desde Paquirri, uno de los más importantes que se cruzaron por su camino, que le dio la oportunidad de convertirse en madre, como así hizo por tercera vez Julián Contreras. También aquellos otros que no supieron ejercer sobre ella la sana influencia que su entorno hubiera deseado, como pueden ser Antonio Arribas, su primer novio tras romper con el torero, Pepe ‘El Marismeño’ o Ernesto Neyra, quien logró hacer de sus últimos días “un infierno”, como ella misma hizo saber.

Paquirri. Aunque no fue su primer amor ni de quien estuvo más enamorada, fue Paquirri el hombre que marcó la vida de Carmina y con quien tuvo a sus dos hijos mayores, Fran y Cayetano. En 1974, la jovencísima hija del famoso matador Antonio Ordóñez se casaba con otra promesa del arte taurino, Francisco Rivera, satisfaciendo así los deseos de su padre, a quien siempre admiró. Sin embargo, su amor pronto derivó en cariño cuando la pasión de los primeros años desapareció y Carmina se dio cuenta de que eran más las cosas que los separaban que las que les unían. Él buscaba una mujer de las de antes, que fuese feliz en el campo con sus hijos y le esperara en casa después de torear, pero eso no casaba con Carmen Ordóñez, una joven adelantada a su tiempo que no dudaría en pedirle el divorcio al que era uno de los hombres más guapos del panorama nacional.

Lo que aconteció después de su separación no fue menos noticioso. Él volvió a casarse con la cantante Isabel Pantoja en 1983 y tuvo un tercer hijo, Kiko. Sin embargo, la nueva vida de Paquirri apenas duró un año. Un toro de nombre Avispado acabó con su vida por una cogida en Pozoblanco.

Antonio Arribas. Fueron muchas las conquistas que se le adjudicaron a Carmen tras su separación de Paquirri, pero si uno destacó sobre todos ellos ese fue Antonio Arribas, quien, tras meses de rumores, finalmente fue presentado en sociedad como su novio. Con él vivió una segunda juventud, pero no la más sana que su entorno hubiese deseado para ella. Le acercó al mundo de la noche y a su ladoprobó los placeres de las fiestas más exclusivas de la costa marbellí, pero además revivió un fantasma del pasado encarnado en la cantante Lolita, a quien se le relacionó con Arribas, al igual que ocurrió años antes con Paquirri.

Julián Contreras. En 1984 Carmen volvió a casarse. Esta vez por lo civil, en Miami, con una persona prácticamente anónima y convencida de que lo hacía con el hombre de su vida. Julián era compositor y cantante pero su profesión apenas le dio para vivir, algo que le causaría una gran frustración. Juntos tuvieron a su hijo Julián en 1984 y, cuatro años más tarde,m celebraron una boda religiosa en Madrid con Lolita y Fran, el hijo de Carmina, como padrinos. Sin embargo, la historia de amor entre la ‘reina de la prensa del corazón’ y el compositor tampoco tuvo un final feliz y en 1994 decidieron separarse. A pesar de iniciar un proyecto común en Marruecos, sus diferentes estilos de vida terminaron por desgastar a la pareja. La actitud tranquila y sensata de Julián chocaba con la intensidad con la que Carmina vivía su vida. Ella siempre dijo que él le ofreció la estabilidad que nunca había tenido y él que ella había sido el amor de su vida. Sin embargo, lo suyo no pudo ser y continuaron su relación sólo como buenos amigos.

placeholder Carmina junto a Ernesto Neyra en Marruecos (Gtres)

Ernesto Neyra. El bailarín fue el tercer y último marido de la ‘Divina’. Se conocieron en El Rocío celebrado en mayo de 1997 y pocos meses después decidieron darse el ‘sí, quiero’ por lo civil. A pesar de que la armonía en su unión duró tan sólo dos años, Ernesto consiguió dejar huella en Carmina Ordoñez. Y no para bien. El punto y final de su matrimonio vino acompañado de acusaciones de malos tratos físicos y psicológicos por parte de la ‘reina de corazones’. Una queja que fue duramente criticada por la opinión pública al no realizarse ante la policía, sino en un plató de televisión con exclusiva de por medio. Una vez que Carmen recapacitó y decidió presentar una querella formal contra su exmarido, la sombra de la duda ya planeaba sobre ella, lo que terminó por “destruirla”, como así declaró su entorno cuando su trágica muerte se dio a conocer. Mientras tanto, Neyra jugó a la indiferencia tras ser declarado absuelto de este supuesto delito y formó una familia junto a Marisol, con la que tuvo dos hijos.

Pepe ‘El Marismeño’. Fue en julio del año 2000 cuando José Luis Gómez, más conocido como Pepe ‘El Marismeño’, entró de lleno en el corazón de la ‘Divina’ a pesar de permanecer en él tan sólo durante un año. De nuevo, El Rocío sirvió de telón de fondo para su romance, como así ocurriese con Antonio Rivas. 15 años menor que ella, tampoco supuso una de las mejores influencias de su vida, como el propio cantante ha reconocido en diversas ocasiones, llegando incluso a reconocer que “con Carmen me he metido alguna raya de cocaína”.

Pero la vida de Carmina estuvo marcada por más hombres que, de alguna manera, determinaron su actitud como mujer. El sevillano Eduardo Bermejo, El Chuli, el Pai o el Cabra son algunos de ellos. Hombres, compañeros de fiestas y cenas, con los que se ha relacionado a la ‘Divina’ y que, al parecer, llegaron a compartir con ella algo más que música y copas.

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