El álbum de boda de Cristina: un vestido de novia de Romancera con 8 tejidos, joyas vintage y en la finca de moda en Madrid
Nos adentramos en el gran día de Cristina y Ángel. Un enlace celebrado en la capital repleto de detalles personales y con un vestido de novia de alta costura
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Dice Cristina, nuestra novia protagonista de hoy, que, "haciendo un poco el guiño a la serie 'Friends', en lo que a la boda respecta, yo siempre fui un poco Mónica, el personaje que interpretó Courteney Cox, muy organizada, con todo planificado con suficiente antelación y cada detalle medido. Ángel (el novio) muy Chandler,el papel del desaparecido Matthew Perry, que estaba muy alineado con lo que yo proponía". Así, su enlace resultó ser mucho más de lo que habían soñado, "fue infinitamente mejor a nada que nos pudiésemos imaginar", confiesa.
Pero como en la historia de Mónica y Chandler, la de Cristina y Ángel empezó con una amistad. "Nos conocimos en 2018 cuando trabajábamos en la misma empresa. Los dos somos consultores y trabajando terminas estableciendo lazos muy estrechos con las personas que forman de tu equipo. En nuestro caso, fue algo más".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Aunque Cristina nos detalla que ahora sus caminos profesionales se han separado, "yo trabajo en una farmacéutica holandesa y él en una cementera brasileña", fue en ese trabajo juntos cuando la amistad dio paso a ese algo más. "Aunque no empezamos a salir hasta un año después, yo desde el primer día sabía que algo iba a pasar. Tenemos muchas cosas en común y a los dos nos encanta viajar, comer, descubrir nuevas culturas y vivir aventuras".
Con tanto viaje, la novia pensó que sería en uno de ellos cuando Ángel pediría su mano. Se equivocó. "Me lo pidió superíntimo, los dos solos en nuestra casa, el día que cumplía 31 años a las 0.01 horas", rememora.
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Cristina y Ángel se pusieron manos a la obra. Fijaron el 9 de noviembre de 2024 como el día que unirían sus vidas en matrimonio. Primero, ceremonia religiosa en la Ermita Nuestra Señora de la Paz, en la localidad de Alcobendas, y segundo, celebración en la Finca Las Jarillas. "Para nosotros era muy importante que tanto la iglesia como la finca fuesen además de bonitos, acogedores. Además, queríamos que no estuviesen a mucha distancia entre ellos y cerca de nuestra casa para que nosotros y nuestros invitados pudiésemos exprimir el día al máximo".
Ubicada a 15 minutos de la capital, Las Jarillas fue comprada en 1901 por el segundo marqués de Urquijo, Juan Manuel de Urquijo y Urrutia, y fue la primera residencia del rey Juan Carlos en España cuando, con diez años, llegó procedente de Portugal. Hoy es el lugar de moda para los novios de Madrid.
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Como hemos avanzado al principio, la consultora, al igual que Monica Geller en 'Friends',se convirtió en la 'wedding planner' de su boda. "Para mí organizar cada aspecto de la boda fue increíble. Hasta lo 'menos divertido' como podría ser encontrar proveedores para los autobuses, me pareció entretenido. No lo cambiaría por nada. Me encantaría poder volver atrás y volver a empezar, aunque no cambiaría nada y de esto estoy muy contenta", confiesa.
"Al margen de la organización, lo que superó toda planificación o imaginación era poder compartir ese día tan importante con nuestras familias y amigos (y muchos vinieron desde distintos puntos de España y del mundo) y sentir tanto amor y felicidad por nosotros que me emociono solo de recordarlo".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Tamara Vázquez de Romancera, una de las diseñadoras más perseguidas de Madrid, sería la creadora de su vestido de novia. "Ya había visto en directo varias novias vestidas por Romancera, y una cosa que me llamó la atención eran sus telas. Fui a ver a Tamara porque conocía la calidad de sus vestidos. Supe que sería quien me haría el vestido desde el minuto uno por la conexión que tuvimos en nuestra primera cita", explica.
Una vez que Cristina le dio el 'sí, quiero' a Tamara, comenzó la creación de su look. "Me parece muy bonito el proceso, pero creo que se convierte en algo mágico cuando existe la conexión entre diseñador y novia".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
"Quería un vestido con mucho movimiento y lo único que le sugerí a Tamara fue, 'ojalá llevar todas las telas del taller'. Ella supo encajar esta idea a la perfección. Fui a ver el boceto con mi madre, tengo que reconocer que me daba miedo que a ella no le pudiese gustar, ya que, todo lo que le había mandado hasta ese momento de inspiración, no le encajaba nada, y nos encantó. Era un vestido que tenía 8 tipos de sedas, con mucho movimiento en la falda, el cuerpo pegado y con unas mangas superespeciales", detalla la novia. Un vestido de alta costura que "fue único y entraño un cuidado y exhaustivo proceso de creación como el de la obra de El Escorial".
Inicialmente, "el engomado iba a ser un pequeño detalle en el cuerpo y las mangas, pero terminó siendo el protagonista. La cola del vestido era cruzada y de la misma seda rústica como el cuerpo. En cada prueba el vestido iba cogiendo forma y ha sido una gozada poder compartir este proceso con Tamara", sentencia la consultora.
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Un traje nupcial que no necesitó de grandes aderezos, "no llevé mucho extra porque no quería quitarle protagonismo al vestido".
Cristina rescató las joyas del joyero familiar. "Llevé unos pendientes vintage de una de mis abuelas y el anillo vintage que llevó mi otra abuela en su boda. Ya no las tengo conmigo, por lo que para mí era como sentir que estaban acompañándome ese día tan importante". A sus pies, unos zapatos de Ceibo Concept,la marca que enamora a las novias. "Tenía claro que quería unos zapatos que fuesen blancos, cerrados, en punta y de una seda rústica. Solo podían ser de Ceibo Concept, que además de poder elegir todo esto, supieron adaptarse a la forma y altura de tacón que yo quería. Fue tan fácil elegir los zapatos, casi tanto como el vestido".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Inés Urquijofue la encargada de dar forma al ramo de la novia. "Constaba de ranúnculos butterfly, amaranto, clematis blancas y moradas, sanguisorba, uphorbia esparraguera y hiedras. Quería que fuese un ramo con mucha caída, diferentes alturas y movimiento que acompañase al vestido y que le diese algo de color".
El día había llegado. Cristina se arregló en casa de sus padres, "es la casa que me ha visto crecer y madurar y estuve acompañada con toda mi familia". Cristina Garmendia peinó y maquilló a la novia. "Quería un moño de bailarina que fuese diferente y Cris me planteó la idea de hacer dos trenzas a cada lado y luego entrelazarlas dentro del moño. ¡Parecía una corona! Y yo que estoy acostumbrada a ir con el pelo recogido no pude verme más favorecida".
Cuando estaba lista, la consultora puso rumbo a la iglesia. "Fui con mi padre en un Jeep Wrangler, y es verdad que aunque el día amaneció oscuro, luego tuvimos una luz increíble. Mi padre estaba un poco nervioso por si llovía, tanto que hasta llegamos con 10 minutos de antelación y tuvimos que dar vueltas por la zona de La Moraleja para hacer tiempo".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Cristina nos desvela también los detalles del look del novio. "Ángel levó un chaqué a medida de la sastrería Foraster y una corbata vintage de Fadecra que yo le regalé. Sin conocer el color del chaleco, porque Ángel quería que fuese una sorpresa, me aventuré a comprarle una estampada con faisanes de Hermés. Cuando la llevó a una de sus pruebas, tanto él como sus amigos alucinaron porque sin haber visto el chaleco había acertado de pleno".
La ceremonia religiosa comenzó con el Quinteto Recuerdo como banda sonora. "A mí, que me encantan las bodas, siempre en todas las entradas de la novia a la ceremonia, me quedo mirando al novio y me emociona muchísimo cuando los veo o nerviosos o que se les salta una lágrima. Ángel siempre bromeaba y me decía que no iba a llorar. Cuando llegué al altar, Ángel era un mar de lágrimas y me emocioné muchísimo".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
"A nuestra salida le preparé a Ángel una sorpresa que era una tamborrada con la Marcha de San Sebastián. Sus amigos estaban tocando los barriles a la salida y nos ayudaron con la melodía para que todo saliese perfecto", dice Cristina.
Los recién casados y sus 200 invitados cambiaron de ubicación para llegar a la finca Las Jarillas. "Allí estaban nuestras perritas, Pompeya y Galia, que nos acompañaron un ratito y pudimos hacernos algunas fotos con ellas, para mí fue superespecial. Precisamente, quería hacer una mención especial a nuestra fotógrafa, Mercedes Pérez: su cariño, su cercanía, el mimo que se nota en su trabajo… Solo puedo recomendarla y solo tengo buenas palabras para ella".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
"En el coctel contamos con el grupo de Cosa de Dos, ya que cuando salíamos más de fiesta nos gustaba ir al Callejón de Serrano y eran tan animados que queríamos que estuviesen con nosotros en nuestro día".
La decoración fue de lo más personal. "Para mí era fundamental que todo tuviese un hilo conductor: flores y colores otoñales y muchos perros. Yo me encargué de hacer el diseño de las invitaciones y pinté a nuestras dos perritas y la invitación hecha por mi mano con papel artesanal. Por ejemplo, "los meseros eran los perritos de alguno de nuestros invitados, y el nombre de la mesa, el nombre de su perrito, o el menú, lo pinté yo también y quería que siguiese la línea de lo artesanal, además de que fuese un detalle también para los invitados"
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
El catering fue de Aldovea. "Queríamos hacer un coctel largo para poder estar más tiempo con los invitados. Para el plato principal pusimos solomillo de vaca madurada con salsa de mostaza y pastel de patata con cebollitas glaseadas con puntas de espárragos trigueros y de postre, tarta árabe de obleas con coulis de frambuesas".
Y llegó el primer baile como casados. "Nos hacía ilusión bailar con nuestros padres, pero al mismo tiempo no nos gustaba la idea de tener que cambiar de canción tanto para ambos bailes como para invitar a los invitados a bailar. Ángel me regaló hace dos años entradas al concierto de Cold Play en Barcelona y sabía que 'A Sky full of stars' tenía que ser la canción. Un amigo nuestro que, entre sus muchas habilidades, destaca la de DJ en sus ratos libres, nos hizo la composición de esta canción en acústico para el baile con nuestros padres, la canción original para nuestro baile y el remix con el 'Quédate' de Quevedo para romper e invitar a los invitados".
La boda de Cristina en Madrid. (Fotos Mercedes Pérez)
Cerramos el álbum de boda de Cristina con sus recomendaciones para futuras novias. "Mi consejo sería que, aunque ahora hay demasiada información e inspiración, que no quieran meter todos los estilos o ideas que en conjunto no tengan sentido y que sean fieles a lo que les representa como pareja. Que disfruten de todo el proceso y que se preocupen lo justo y necesario de cosas que no tienen importancia. Los preparativos no deberían ser motivo de largas discusiones, y aprovechar esos meses para, prepararse para el matrimonio que es lo que realmente importa".
Dice Cristina, nuestra novia protagonista de hoy, que, "haciendo un poco el guiño a la serie 'Friends', en lo que a la boda respecta, yo siempre fui un poco Mónica, el personaje que interpretó Courteney Cox, muy organizada, con todo planificado con suficiente antelación y cada detalle medido. Ángel (el novio) muy Chandler,el papel del desaparecido Matthew Perry, que estaba muy alineado con lo que yo proponía". Así, su enlace resultó ser mucho más de lo que habían soñado, "fue infinitamente mejor a nada que nos pudiésemos imaginar", confiesa.