En un momento en el que la salud y la alimentación consciente ocupan un lugar prioritario en la vida de muchas personas, hay ciertos alimentos que destacan por sus propiedades nutricionales. Uno de ellos es la manzana verde, una fruta tan común como poderosa, que se ha convertido en aliada clave para quienes buscan regular los niveles de azúcar en sangre y favorecer la pérdida de peso.
La manzana verde ayuda a regular el azúcar en sangre. (Pexels/ Marina Levitina)
Una de las claves del efecto regulador de la manzana verde sobre la glucemia se encuentra en su contenido en pectina, un tipo de fibra soluble que ralentiza la absorción de azúcares en el intestino. Esta ralentización no solo estabiliza los niveles de glucosa en sangre, sino que también genera una mayor sensación de saciedad, lo que ayuda a evitar el picoteo entre horas y favorece el control del peso corporal.
Además, la fibra de la manzana actúa como alimento para la microbiota intestinal, lo que se traduce en una mejor digestión y metabolismo. Este efecto prebiótico se ha relacionado en estudios recientes con una mayor eficiencia del cuerpo para procesar la glucosa y reducir la inflamación crónica de bajo grado, un factor común en personas con sobrepeso.
La manzana verde es más ácida que la roja. (Pexels/ Jacob Seaborn)
Otro de sus puntos fuertes es su acción depurativa y diurética, ideal para quienes buscan deshincharse o combatir la retención de líquidos. Gracias a su alto contenido en agua (superior al 85%), la manzana verde contribuye a mantener la hidratación y a eliminar toxinas del organismo.
En un momento en el que la salud y la alimentación consciente ocupan un lugar prioritario en la vida de muchas personas, hay ciertos alimentos que destacan por sus propiedades nutricionales. Uno de ellos es la manzana verde, una fruta tan común como poderosa, que se ha convertido en aliada clave para quienes buscan regular los niveles de azúcar en sangre y favorecer la pérdida de peso.