Josep Maria Clopés, experto en meditación: "Con herramientas de meditación profunda, se ha observado un crecimiento de masas neuronales"
Cada vez más investigaciones respaldan lo que muchos ya intuían: la meditación profunda no solo calma, también transforma el cerebro y mejora su funcionamiento
La meditación puede rejuvenecer el cerebro. (Freepik / shurkin_son)
La plasticidad cerebral ya no es solo una hipótesis científica, sino una realidad avalada por décadas de investigación. Hoy sabemos que el cerebro humano tiene la capacidad de reorganizarse, formar nuevas conexiones neuronales y adaptarse a los estímulos y experiencias, incluso en la edad adulta. Entre las prácticas que mejor estimulan este potencial se encuentra la meditación profunda, una herramienta que cada vez más expertos consideran esencial para el bienestar mental y emocional.
En un vídeo compartido en Instagram, Josep Maria Clopés —referente en meditación avanzada y con más de 40 años de experiencia en esta disciplina— lanza un dato impactante: “A las personas que meditan con 50 años se les ha observado un cerebro 7,5 años más joven que el grupo que no meditaba”. Una afirmación que no solo resulta llamativa, sino que se apoya en estudios científicos serios y validados por expertos.
A raíz de esta declaración, el Dr. Manuel Sans Segarra, médico y divulgador, le plantea si existen pruebas visibles de los efectos de la meditación sobre el cerebro. Clopés responde sin dudar: “Sí, sí, sí. Y además está totalmente constatado. Hay publicaciones y archivos científicos que lo demuestran”.
Eso sí, puntualiza que los cambios más evidentes solo se han observado con técnicas de meditación profunda, como las que él practica y enseña. “Se ha visto crecimiento de masas neuronales de grado medio en siete u ocho semanas. También se ha comprobado el proceso de neurogénesis y el crecimiento de células gliales en el hipocampo. Y hablamos de activaciones muy eficientes”.
Según señala el experto, la meditación tiene que ser profunda. (Freepik)
Estos hallazgos coinciden con investigaciones recientes que vinculan la meditación a mejoras cognitivas, mayor densidad de materia gris y mejor regulación emocional. La clave, según Clopés, está en la constancia y la profundidad de la práctica. “Reformular nuestra mente es posible, y con ello, reformular nuestra vida”, afirma en el texto que acompaña a la publicación.
La conversación también recupera una cita del Nobel Santiago Ramón y Cajal, considerado el padre de la neurociencia moderna: “Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”. Una frase que resume la filosofía que Clopés defiende desde hace décadas, y que la ciencia parece confirmar.
Para el experto la meditación es una herramienta potente. (Freepik)
Lejos de ser una simple moda, la meditación profunda se posiciona como una de las herramientas más prometedoras para cuidar el cerebro a lo largo del tiempo. Y según Clopés, su implantación generalizada podría tener consecuencias históricas: “El día que la mayoría de la población utilice esta herramienta, cambiará la historia”.
La plasticidad cerebral ya no es solo una hipótesis científica, sino una realidad avalada por décadas de investigación. Hoy sabemos que el cerebro humano tiene la capacidad de reorganizarse, formar nuevas conexiones neuronales y adaptarse a los estímulos y experiencias, incluso en la edad adulta. Entre las prácticas que mejor estimulan este potencial se encuentra la meditación profunda, una herramienta que cada vez más expertos consideran esencial para el bienestar mental y emocional.