Hablar de relaciones de pareja suele ir acompañado de idealizaciones en las que parece que todo debe funcionar sin tropiezos. Lo verdaderamente importante, es la manera de afrontarlos con respeto, confianza y la certeza de que se camina en la misma dirección. La psicóloga y divulgadora María Esclapez, recuerda que una relación sana no significa ausencia de problemas, sino la capacidad de construir un espacio seguro donde esos momentos de tensión puedan afrontarse sin miedo.
Para la especialista, una pareja equilibrada es aquella que funciona como un refugio emocional. La tranquilidad, la estabilidad y la confianza son las bases que permiten afrontar juntos las dificultades del día a día. En ese contexto, los conflictos no se ven como algo que debilita la unión, sino como oportunidades de diálogo. “Los conflictos son una oportunidad para seguir demostrando que somos un equipo”, apunta Esclapez, subrayando que las diferencias pueden servir para reforzar los lazos si se gestionan con respeto.
La psicóloga destaca que la clave está en cómo se afrontan esos choques. Frente a la idea de que una discusión implica ruptura o distanciamiento, Esclapez propone entenderla como un ejercicio de comunicación. En palabras suyas, lo importante es sentir que, aunque surjan problemas, la relación no “pende de un hilo”. Al contrario, la pareja debe ser un espacio de apoyo mutuo en el que ambos miembros se sientan acompañados.
Otro aspecto fundamental en su discurso es la diferencia entre esfuerzo y sacrificio. Esclapez sostiene que mantener la relación requiere dedicación y trabajo conjunto, pero sin llegar a renunciar a la propia identidad o al bienestar personal. “Nos esforzamos, no nos sacrificamos”, recalca, dejando claro que la entrega no puede convertirse en un desgaste continuo. Esa implicación sana es la que permite crecer y avanzar sin que la relación pierda equilibrio.
Si quieres fortalecer tu relación de pareja quizás esto pueda ayudarte. (iStock)
También insiste en la importancia de pasar tiempo de calidad. No se trata únicamente de convivir, sino de buscar momentos que fortalezcan la conexión y que favorezcan la comunicación. Escuchar de manera activa, expresar lo que no gusta sin caer en reproches y celebrar los logros compartidos forman parte de ese trabajo constante que mantiene la unión.
Esclapez constata que los problemas y las adversidades forman parte de cualquier historia en común pero pueden convertirse en la ocasión perfecta para confirmar que la pareja sigue siendo un equipo. La clave, según ella, está en transformar cada dificultad en un ejercicio de confianza mutua y reafirmar la seguridad que ofrece una relación sana.
Hablar de relaciones de pareja suele ir acompañado de idealizaciones en las que parece que todo debe funcionar sin tropiezos. Lo verdaderamente importante, es la manera de afrontarlos con respeto, confianza y la certeza de que se camina en la misma dirección. La psicóloga y divulgadora María Esclapez, recuerda que una relación sana no significa ausencia de problemas, sino la capacidad de construir un espacio seguro donde esos momentos de tensión puedan afrontarse sin miedo.