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CASAS REALES

El bastón-daga que la Reina le regaló al Rey

Todavía permanecen en la retina aquellas imágenes de la Reina Sofía en Santiago de Compostela ofreciendo su brazo al Rey para subir las escalinatas de la

Foto: El bastón-daga que la Reina le regaló al Rey
El bastón-daga que la Reina le regaló al Rey

Todavía permanecen en la retina aquellas imágenes de la Reina Sofía en Santiago de Compostela ofreciendo su brazo al Rey para subir las escalinatas de la catedral y cómo el monarca rechazaba su ayuda. Recientemente, pudimos presenciar cómo Don Juan Carlos, en la última cumbre de Cadiz, necesitaba apoyarse en el presidente del gobierno para poder acceder al recinto. El Rey ha tenido últimamente problemas con su cadera. De hecho, hace unos días, se operaba. La Reina, conocedora de sus necesidades, ha buscado una solución: le ha comprado un bastón a su marido.

El hecho se produjo cuando Doña Sofía acudió, fiel a su cita anual, al rastrillo que se instala cada año en el Pabellón de la Pipa de la Casa de Campo, del que su cuñada, la Infanta Pilar, es la presidenta de honor. La Reina llegó por sorpresa- no estaba apuntado en su agenda oficial- y fue recibida por Pina Sánchez Errázuriz, presidenta de Nuevo Futuro. En esta ocasión ni doña Pilar ni la princesa de Asturias la acompañaban.

Su Majestad visitó cada uno de los puestos, donde adquirió algunos regalos para sus ocho nietos. La sorpresa llegó cuando se detuvo en el stand de Marruecos, donde se venden todo tipo de artesanías y artículos del país alauí. Doña Sofía se interesó por un bastón. Inmediatamente, los presentes entendieron que era para Don Juan Carlos. La pieza en cuestión está hecha de alpaca, hueso de camello tallado y madera de cedro; su precio, 45 euros.

El propietario del puesto, Jallid Ajial quiso obsequiárselo pero Doña Sofía, agradeciendo el gesto, pidió que se lo  cobrasen, algo normal si se tiene en cuenta que es un rastrillo benéfico para los niños. La consorte del monarca también quería aportar su granito de arena. Algo que es posible que la reina desconociese es que, cuando se extrae el mango del bastón que adquirió, éste se convierte en una daga. La singularidad no pasó desapercibida para muchos de los allí presentes.

Con este gesto, la Reina ha demostrado ser una profesional, como la definió su marido hace algunos años. Estos días, no son pocas las críticas que ha recibido por parte de los medios y las redes sociales al  aparecer en el hospital acompañada de su todavía yerno, Iñaki Urdangarín. Es la segunda vez que la Reina muestra, de ese modo, el apoyo a su hija, como ya hizo en Washington. Pese a las críticas, lo que se pudo vivir ese día durante su visita al Rastrillo fue algo muy diferente:"Viva la reina" gritaba la gente al tiempo que la. Ella se mostraba cercana y simpática, no sólo con personajes conocidos con los que coincidía, como la duquesa de Franco o Irene Villa, sino con todos los que la quisieron saludar y hasta fotografiarse con ella.

Definitivamente, a pesar de los rumores que durante mucho tiempo han circulado sobre la nula relación que mantienen los monarcas, lo cierto es que la Reina actuó como una esposa preocupada y, por primera vez, compró algo, no para el rey, sino para su marido, Don Juan Carlos. El rastrillo cerrará sus puertas este domingo y entre las muchas imágenes que deja queda la de la Reina dando un ejemplo de solidaridad, además de poner de manifiesto su preocupación por Don Juan Carlos con esta peculiar adquisición.

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