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en la costa azul, en francia

El palacio de verano de los royals de Luxemburgo (y su selecto vecindario)

La gran familia ducal de Luxemburgo vive sus veranos con gran discreción, al lado de donde suelen pasar sus vacaciones los presidentes de Francia

Foto: La familia gran ducal posa en La Tour Sarrazine. (Getty Images)
La familia gran ducal posa en La Tour Sarrazine. (Getty Images)

La gran familia ducal de Luxemburgo no olvidará fácilmente el verano de 2017, cuando un incendio obligó a evacuar a más de 10.000 personas cerca de Bormes-les-Mimosas, en el departamento de Va, en Francia, donde se encuentra su residencia de verano. Más de 5.000 hectáreas fueron arrasadas por las llamas y una parte de la familia del gran duque de Luxemburgo tuvo que abandonar La Tour Serrazine en plena noche, el gran duque Enrique, la gran duquesa María Teresa, junto con otros miembros de la familia se encontraban en el interior... Un suceso que generó grandes titulares no solo por la magnitud del mismo, sino también por sus ilustres vecinos, que tuvieron que ser realojados esa misma noche hasta que se extinguieron las llamas y dejó de ser peligroso.

Propiedad de una gran duquesa legendaria

Un mal recuerdo que, sin embargo, no empaña los atesorados a lo largo de los años en La Tour Sarrazine, de la que es propietaria la familia desde 1949. Situada en Cabasson, llama poderosamente la atención una 'L' situada en la entrada, lo que atestigua y evidencia su estatus de extraterritorialidad, concedido por el general De Gaulle después de la Segunda Guerra Mundial, seguramente en agradecimiento a la gran duquesa Charlotte, quien desde el exilio en Londres se convirtió en un símbolo de resistencia contra los nazis (eso sí, en la distancia).

En cuanto a la extraterritorialidad, para los profanos en la materia, significa que su espectacular residencia de verano goza, además, de las mismas prerrogativas que una embajada o un consulado, es decir, queda exenta de la jurisdicción de la ley francesa y se rige bajo los preceptos de Luxemburgo.

Félix, Claire y Amalia disfrutando de unas vacaciones en Cabasson. (Cour grand-ducale Luxembourg)
Félix, Claire y Amalia disfrutando de unas vacaciones en Cabasson. (Cour grand-ducale Luxembourg)

Antiguo fuerte de la Armada Nacional francesa, esta propiedad de 33 hectáreas fue comprada por la gran duquesa Charlotte, abuela del gran duque Enrique, hace casi setenta años y sigue cumpliendo el mismo propósito recreativo que cuando lo adquirió. Está ubicada en frente de las islas de Port-Cros y y de Porquerolles, pertenecientes también a la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, una de las más solicitadas por los mandatarios internacionales, los royals y la jet set para disfrutar de los periodos estivales.

Unos vecinos con mucho caché

La residencia de verano de la gran familia ducal está al lado de uno de los lugares más emblemáticos de la zona, la Villa Reine Jeanne, construida por el arquitecto modernista estaodunidense Barry Dierks para el industrial francés Paul-Louis Weiller, quien ejerció de anfitrión, hasta su muerte en 1993, con cien años cumplidos, de destacadas personalidades como el expresidente francés Georges Pompidou, Charles Chaplin, Elizabeth Taylor, el rey Juan Carlos o incluso su vecino, Juan de Luxemburgo y su hijo Enrique, con quienes mantuvo una gran relación, que fructificó en un trascendental acontecimiento posterior...

En efecto, este vecindario tan selecto fue partícipe de la historia de amor entre Sibilla, nieta del mencionado empresario y filántropo (además de prima de Alessandro Lequio), con Guillermo de Luxemburgo, hijo del gran duque Juan de Luxemburgo y su mujer, Josephina Carlota de Bélgica, y hermano menor del actual gran duque Enrique. Se casaron en 1994 y son padres de cuatro hijos. Así que no nos queda otro remedio que concluir que muros de la Tour Sarrazine están cargados de recuerdos familiares como estos que han logrado escamotear a los 'paparazzi', quienes siempre han conseguido grandes 'scoops' periodísticos en otras zonas más expuestas de la región.

El antídoto contra el turisteo de Saint-Tropez

Respecto a la Tour Sarrazine debemos subrayar que, en plena Costa Azul y junto a una paradisiaca playa que rodea a la mansión, es el lugar en el que tres generaciones de la familia se suelen reunir antes de retomar sus obligaciones en el mes de septiembre. No suelen salir demasiado de la propiedad, pues el propósito es ese, disfrutar alejados de las aglomeraciones que se forman en otros destinos de la zona mucho más mediáticos como Niza o Saint-Tropez, más apropiados para dejarse ver y exhibir poderío.

Incluso, cuando deciden aventurarse a Bormes-las-Mimosas, lo que se van a encontrar es una encantadora población medieval, con castillo incluido, construido entre los siglos XIII y XIV, y con una gran variedad de mimosas que dieron origen a su nombre y dan un aire romántico a este privilegiado rincón francés. Allí se encuentra también Fort de Brégançon, un fuerte del siglo XI, construido sobre un pico rocoso al Este del Cabo Bénat, en el que han veraneado tradicionalmente algunos de los presidentes de la república francesa desde los años 60.

En Lenggries, en Alemania, la familia tiene otra residencia para disfrutar de los deportes de invierno. (Getty)
En Lenggries, en Alemania, la familia tiene otra residencia para disfrutar de los deportes de invierno. (Getty)

Cuando pasan los rigores estivales y los miembros de la Gran Casa Ducal de Luxemburgo quieren disfrutar de otro tipo de ocio y de los deportes de invierno, cambian radicalmente de escenario y se trasladan a su casa de Lenggries, en los Alpes bávaros, en Alemania.

Ya sea invierno o verano, ¿por qué renunciar a la 'dolce vita'?

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