Logo El Confidencial
MODELO Y ACTRIZ

La suegra de Carlota Casiraghi: de los excesos de juventud al amor y lujo

La madre de Dimitri Rassam ha tenido una vida sentimental muy intensa y ahora lleva una existencia de lo más discreta junto al aristócrata Philippe Sereys de Rothschild

Foto: Carole Bouquet, con su pareja, Phillippe Sereys de Rothschild. (Reuters)
Carole Bouquet, con su pareja, Phillippe Sereys de Rothschild. (Reuters)

Debutó en el cine en 1977 en 'Ese obscuro objeto del deseo' de Luis Buñuel, fue 'chica Bond' en 'Sólo para sus ojos' y una episódica aparición en 'Sexo en Nueva York', donde protagonizada un duelo de glamour con Sarah Jessica Parker, la volvió a poner en el mapa del público internacional en 2004. Sin embargo, la estrella de Carole Bouquet nunca se ha apagado en Francia, donde sigue siendo considerada el epítome de la elegancia y donde es una presencia habitual en películas y en televisión, en producciones como 'La mantis', que en España está disponible en Netflix. Su próxima gran cita será el 9 de octubre, cuando se estrene en París su última película, 'Chambre 212', en la que comparte reparto con Chiara Mastroianni, hija de Catherine Deneuve, y su expareja, el cantautor Benjamin Biolay.

Carole Bouquet, legendaria amiga de Carolina de Mónaco, ha vuelto al primer plano como 'socialité' por la relación y posterior boda de su hijo, Dimitri Rassam, productor cinematográfico, con Carlota Casiraghi, pero es poco habitual verla en alfombras rojas o actos sociales, porque lleva una vida apartada del mundanal ruido junto a su actual pareja, el millonario Phillyppe Sereys de Rothschild, con quien pasa ciertas temporadas en la isla de Pantelaria, entre Sicilia y Túnez, donde la exmodelo es propietaria de unos viñedos y que durante mucho tiempo fue el escenario por el que muchos medios apostaban para que se casara su hijo con la nieta de Grace Kelly.

Detrás de su imagen impoluta y su infinita clase se esconde una mujer que no se ha regido nunca por los convencionalismos y que no ha tenido reparos en hablar de los episodios de una vida de amor y lujo, pero en el que también ha habido, como en las buenas novelas, ingredientes de todo tipo, sexo, drogas, tragedias y, sobre todo, superación personal.

En el último Baile de la Rosa, con los Grimaldi. (Reuters)
En el último Baile de la Rosa, con los Grimaldi. (Reuters)

En esta clave debemos entender una sensacional entrevista que concedió en 2008 a 'The Independent', poco después de que la atribuyeran un 'affaire' con Nicolás Sarkozy que no se pudo acreditar y que ella desmintió. En ella narraba lo duro que había sido para ella vivir con una madre ausente, a la que solo veía en las vacaciones, y ser criada exclusivamente por su padre, un ingeniero aueronáutico, que se quedó con la custodia de sus dos hijas y que no se caracterizaba precisamente por ser comunicativo.

Alumna rebelde, la expulsaron de cuatro colegios, porque era muy 'respondona', y cuando a su padre le diagnosticaron un cáncer (ella tenía 20 años), vivió una de las etapas más complicadas de su vida: "Las drogas me ayudaban a levantgarme por la mañana y a cuidarle cuando estaba muy enfermo. Cuando me di cuenta de que me estaba haciendo adicta, solucioné el problema en cuanto pude".

Una historia trágica

Sin embargo, la vida le tenía preparado un 'amour fou' junto al padre de su hijo, el atormentado productor cinematográfico Jean-Pierre Rassam, que murió de una sobredosis de barbitúricos a los 43 años en 1985 cuando el yerno de Carolina de Mönaco tenía solo tres años. Carole tuvo una relación con el cineasta cuando este había dejado la heroína, pero tenía otras adicciones, pero se separaron después de su nacimiento porque sus estilos de vida no eran compatibles. "No llevé a mi hijo al funeral de su padre. No me sentí capaz de hacerlo. Un año más tarde en el cumpleaños de un amigo, mi hijo gritó que quería a su papá y es ahí cuando me di cuenta de todo y me dije: ¿qué he hecho?".

Tras esta tumultuosa relación, Carole Bouquet volvió a intentarlo con Francis Giacobetti, 18 años mayor que ella, padre de su segundo hijo, Louis, que nació en 1988, pero tampoco funcionó. Cuatro años más tarde contrajo matrimonio con el inmunólogo Jacques Leibowitch y en 1996 ya estaban divorciados. Comenzó entonces una relación con Gerard Depardieu que duró una década, pero de sobra es conocido el historial de conflictos del considerado por muchos críticos el mejor actor de todos los tiempos, y su historia tampoco logró sobrevivir.

Carole, con su otra nuera, Charlotte. (Reuters)
Carole, con su otra nuera, Charlotte. (Reuters)

Sin embargo, su vida es un remanso de paz desde que llegó a su vida el millonario Philippe Sereys de Rothschild y ahora, además, está disfrutando muchísimo como abuela, ya que sus dos hijos han sido padres. Dimitri tiene una niña, Daryan, fruto de su primer matrimonio con la modelo Masha Novoselova, y un niño con Carlota Casiraghi, Balthazar. Su hijo menor, Louis, que es realizador, está casado con la fotógrafa Charlotte Tarbouriech, y son padres de un niño.

Casas Reales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios