Por qué el repudio del rey Juan Carlos es en realidad una operación de marketing
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CRISIS EN LA CORONA

Por qué el repudio del rey Juan Carlos es en realidad una operación de marketing

El rey Felipe le ha quitado la asignación, pero el monarca emérito seguirá viviendo del Estado: en Zarzuela y con casi todos los gastos pagados

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Por qué el repudio del rey Juan Carlos es en realidad una operación de marketing

Artículo 991 del Código Civil español: "Nadie podrá aceptar ni repudiar [una herencia] sin estar cierto de la muerte de la persona a quien haya de heredar y de su derecho a la herencia". Artículo 816: "Toda renuncia o transacción sobre la legítima futura entre el que la debe y sus herederos forzosos es nula, y éstos podrán reclamarla cuando muera aquél; pero deberán traer a colación lo que hubiesen recibido por la renuncia o transacción". Artículo 1271: "Pueden ser objeto de contrato todas las cosas que no están fuera del comercio de los hombres, aun las futuras. Sobre la herencia futura no se podrá, sin embargo, celebrar otros contratos que aquéllos cuyo objeto sea practicar entre vivos la división de un caudal y otras disposiciones particionales, conforme a lo dispuesto en el artículo 1056. Pueden ser igualmente objeto de contrato todos los servicios que no sean contrarios a las leyes o a las buenas costumbres".

Disculpen la erudición. Estos tres artículos, además de la jurisprudencia y demás, demuestran que lo que ha hecho el rey Felipe no tiene efecto alguno en el ordenamiento jurídico español. Mientras su padre siga vivo, lo más que puede hacer es una declaración de intenciones, pero la renuncia a su herencia no tiene cabida legal. Don Felipe lo sabe bien porque, además de rey y de estar perfectamente asesorado en este asunto, es licenciado en Derecho y debe conocer el Código Civil al dedillo.

Don Juan Carlos y don Felipe, en los actos de la abdicación y en presencia de su familia. (EFE)
Don Juan Carlos y don Felipe, en los actos de la abdicación y en presencia de su familia. (EFE)


Desde luego, es una operación de marketing eficaz de cara a la opinión pública y le compromete irremediablemente de cara al futuro. Supone un antes y un después en una familia malherida desde que en abril de 2012 apareciera (públicamente) en sus vidas Corinna Larsen y la cacería de Botsuana. Pero, en términos prácticos, el Rey emérito apenas se verá afectado en su día a día por la bronca pública de su hijo. De hecho, seguirá viviendo del Estado mientras siga residiendo en Zarzuela.

El bolsillo de Felipe

Cuando se habla del presupuesto que maneja la Casa Real española, a menudo se dice que es uno de los más ajustados económicamente hablando de Europa. Lo es, en parte, porque los Presupuestos Generales del Estado asignan una cantidad al Rey de libre disposición y se 'olvidan' de mencionar las otras partidas que dedican los distintos ministerios al sostén de la maquinaria de Zarzuela. Por poner un ejemplo, ni el parque móvil, ni las residencias, ni la seguridad de los miembros de la familia real (y don Juan Carlos, hasta la fecha, forma parte de la familia real) corren a cargo del bolsillo de Felipe ni mucho menos del 'salario' de Juan Carlos, sino de Patrimonio o del Ministerio del Interior.

Del dinero que percibe don Felipe anualmente (ocho millones de euros), el Rey asigna un sueldo a cada miembro de la familia. La remuneración del rey Juan Carlos ha ido 'in crescendo' desde el año 2015, cuando recibía 187.356 euros anuales, a los 194.232 con que terminó en 2019, una paga mensual de 16.186 euros brutos. Con ese dinero que ahora le quitan pagaba sus actividades privadas, pero no la intendencia diaria.

El rey Juan Carlos y el rey Felipe conversan en un acto. (EFE)
El rey Juan Carlos y el rey Felipe conversan en un acto. (EFE)

El palacio de la Zarzuela, lugar de residencia de don Juan Carlos, es responsabilidad de Patrimonio Nacional. Dependiente del Ministerio de la Presidencia, este organismo tutela y administra los bienes de titularidad del Estado que proceden del legado de la Corona española. La institución sufraga todos los gastos que generan las residencias oficiales, y su patrimonio supera los 120 millones de euros. Además, don Juan Carlos cuenta con varios efectivos del Ministerio del Interior que tutelan sus desplazamientos y velan por su seguridad. Esta escolta ni siquiera se le retiró a Iñaki Urdangarin tras su condena.

Los 1.800 millones del 'Times'

El 'New York Times' formó un gran revuelo en 2012 al publicar que la fortuna de Don Juan Carlos se elevaba a 2.300 millones de dólares, casi 1.800 millones de euros. En una amplia formación publicada en su edición del fin de semana, el periódico neoyorquino afirmaba que seguía siendo "un secreto" cómo había amasado "su considerable riqueza personal". La cifra no era nueva. Otras publicaciones como 'Forbes' o 'Eurobusiness' ya habían abordado el asunto, pero solían matizar que la mitad era su fortuna privada y la otra mitad, los bienes de Patrimonio.

En España nunca se ha dado una cifra aproximada, pero a estas alturas parece que el rey Juan Carlos cuenta con algunos ahorros para capear el temporal.

Rey Don Juan Carlos