Logo El Confidencial
FAMILIA DEL REY

El rey Juan Carlos, un aniversario triste y el 'plan Caribe' como posible vía de escape

Se ha cumplido un año desde que el Rey emérito tomó una de las decisiones más sorprendentes en el organigrama de las monarquías, donde la jubilación no se contempla

Foto: Juan Carlos I. (Ilustración: Jate)
Juan Carlos I. (Ilustración: Jate)

Se ha cumplido un año desde que el Rey emérito tomó una de las decisiones más sorprendentes en el organigrama de las monarquías, donde la jubilación no se contempla. Los titulares dan paso a los herederos, pero siguen manteniendo agenda institucional. En el caso de don Juan Carlos no fue así y no volvió a participar en ningún acto público relacionado con la Corona. Sus apariciones lúdicas en solitario no tenían más reflejo que las que él mismo quisiera dar, como fue su presencia en el estadio del Atlético de Madrid o su salida del hospital Quirón tras la operación de bypass a la que se sometió. Una intervención que no fue tan simple como se quiso mostrar y que ni sus amigos de verdad, como el grupo gallego, sabían.

Pedro Campos, armador del Bribón, fue uno de los sorprendidos. Un mes antes habían participado en la localidad finlandesa de Hanko, donde se alzaron con la Copa del Mundo. En aquellas fechas, el presidente del Club Náutico de Sanxenxo aseguraba a Vanitatis: “Ha sido una competición dura, pero hemos ganado. El comportamiento de don Juan Carlos ha sido excepcional ya que no hay que olvidar que sufrió una operación de rodilla y esta es su primera gran regata desde entonces. Hay pruebas que son agotadoras y puedes pasar nueve horas en el agua”. El esfuerzo tuvo su factura y a sus 81 años fue necesario “pasar por boxes”, como él mismo dijo. Ya estaba jubilado y por eso la información sobre su recuperación fue tan escasa como opaca. Efectivamente, ya no formaba parte de la agenda oficial pero sí del núcleo duro de la familia real con suculenta asignación anual.

Felipe VI, con su padre, el rey Juan Carlos I. (Getty)
Felipe VI, con su padre, el rey Juan Carlos I. (Getty)

Despacho sin visitas

Durante el tiempo que transcurrió desde su abdicación a su jubilación tuvo un 'exilio laboral' en el palacio de Oriente. Se adecuaron unas dependencias, más parecido a un 'pied à terre' que a un despacho profesional, que solo utilizó el Rey emérito el primer año. La estancia estaba destinada a las reuniones de carácter privado del monarca. Ese fue el eufemismo que se utilizó en aquel momento. El rey Felipe no quería en el recinto de la Zarzuela visitas de personajes complicados. En realidad, las amistades peligrosas de don Juan Carlos (como las definía Sabino Fernández Campo) habían desaparecido hacía tiempo. Unos por fallecimiento y otros por el alejamiento que supuso su paso por prisión y los supuestos chantajes a través de mensajes del tipo “ya llevo un mes encerrado” que llegaban a palacio.

En la primera etapa de jubilado real, don Juan Carlos disfrutaba de una vida lúdica donde las cacerías, los viajes y las reuniones en las fincas de sus amigos eran su agenda privada. De este circuito también formaba parte el grupo de empresarios poderosos que viven en Estados Unidos y discurre entre los Hamptons, Palm Beach y la República Dominicana. Solo necesitan para sus desplazamientos un aeropuerto o un muelle para aparcar sus aviones y sus imponentes yates.

El rey don Juan Carlos. (Reuters)
El rey don Juan Carlos. (Reuters)

En este grupo se encuentra la familia Fanjul, que recibe a don Juan Carlos con honores de jefe de Estado. Las navidades de 2018, el Rey jubilado prefirió el calor de su “familia” dominicana al frío del solitario palacio de la Zarzuela. José (Pepe) Fanjul es, de los tres hermanos, el más cercano. Se le conoce como el 'rey del azúcar' y posee una de las mayores fortunas de Latinoamérica. La familia es dueña de Casa de Campo, el complejo turístico más exclusivo de la isla caribeña, donde una villa puede alcanzar los treinta millones de dólares. Una de estas mansiones, que se están construyendo en la actualidad, podría llegar a ser el retiro más privado del monarca jubilado, tanto por el clima como por la cercanía de Miami, donde podría ser atendido en cualquiera de los hospitales privados donde los Fanjul son personas influyentes y poderosas.

Informaciones incómodas

Una vez que aparecieron informaciones sobre comisiones millonarias que supuestamente habría recibido don Juan Carlos, más la aparición de una fundación opaca, la investigación de la Fiscalía suiza y las revelaciones de Corinna Larsen, la imagen pública del monarca se hace cada vez más difícil judicialmente. Antes de que se estableciera el confinamiento en todo el mundo por el coronavirus, uno de los posibles viajes del Rey tenía como destino la República Dominicana para disfrutar de la amabilidad y la generosidad de la familia Fanjul. Para ellos recibir al monarca es una cuestión de amistad. En su caso, las relaciones e influencias ya les vienen dadas por el apellido y, por lo tanto, el interés es afectivo.

Corinna Larsen, en el aeropuerto de Miami. (CP)
Corinna Larsen, en el aeropuerto de Miami. (CP)

El confinamiento desbarató los planes y el ex jefe del Estado permanece en el palacio de la Zarzuela sin poder moverse hasta que no se establezca una nueva fase que le permita salir de su confinamiento. De esa manera, podría completar su agenda fuera de España. En este sentido, se han publicado informaciones de empresas de jets privados que siguen operando. Uno de los directores generales de una de ellas, Toby Edwards, aseguraba que “los aviones privados siguen volando” .

Se cumple un año de la que, aparentemente, parecía una jubilación buscada y deseada por el padre de Felipe VI y que se vio trastocada por el impacto de la pandemia mundial por el covid-19.

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios